La importancia de las mujeres en la historia de la cerveza

En lo profundo de lo que hoy es la selva Amazónica, una escena del amanecer de los tiempos es protagonizada por mujeres de una tribu indígena de la Edad de Piedra. Sentadas en círculo, mastican lentamente granos de cereal, transfiriendo la enzima ptialina de su saliva que convertirá los almidones en azúcares fermentables y luego escupiendo el “puré” resultante en ollas de barro.
 
La importancia de las mujeres en la historia de la cerveza

La importancia de las mujeres en la historia de la cerveza

Es el comienzo del antiguo arte de la elaboración femenina de cerveza, una habilidad que las mujeres aprendieron probablemente antes de la primera cocción de pan y ciertamente antes de la aparición del vino.

Para la humanidad temprana, la cerveza era quizás el más importante alimento de su dieta. Una valiosa fuente de proteínas y vitaminas, un hito importante para garantizar nuestra supervivencia como especie.

Los eruditos modernos han propuesto que el poder combinado de la cerveza tanto como alimento como un alterador del estado de ánimo habría dado al hombre primitivo la idea de asentarse, de abandonar para siempre su estilo de vida nómade de caza y recolección.
 

El nacimiento de la cerveza

Tradicionalmente, los historiadores sitúan el nacimiento de la cerveza en las antiguas tierras de Babilonia, Sumeria y Egipto. Algunos hallazgos, sin embargo, indicarían que la cerveza pudo haber sido elaborada primero en la cuenca del Amazonas hace unos diez mil años. Ciertamente, las primeras civilizaciones de la Amazonia disponían de todos los elementos necesarios para preparar los mismos estilos que sobreviven hoy en día entre las tribus de Brasil, Perú y Ecuador.

Cuatro mil años antes del nacimiento de Cristo, la mujeres cerveceras de Babilonia y Sumeria disfrutaban de un gran prestigio elaborando docenas de tipos de cerveza. Llamadas “Sabtiem”, las cerveceras sumerias tenían la distinción de ser la únicas comerciantes que poseían deidades particulares. Ninkasi – “la señora que llena la boca” – y la diosa Siries, observaban diariamente el ritual de elaboración de cerveza, que incorporaba ingredientes tan diversos como especias, pimientos, corteza de árbol, y pinzas de cangrejo en polvo.
 

ninkasi, diosa sumeria de la cerveza

La Diosa Sumeria Ninkasi

Las mujeres también distribuían a las cervecerías y tabernas, y el precio siempre estaba dado en grano crudo, nunca dinero. En el libro de leyes más antiguo, el Código Hammurabi, se puede leer:

“Si un vendedor de cerveza no recibe cebada como pago de la cerveza, y en cambio recibe dinero, o la cantidad de cerveza elaborada es menor a la cantidad de cebada recibida, ellos (los jueces) deberán lanzarla al agua”

Un regalo adicional a nuestro mundo por estas mujeres de Sumeria fue la pajilla para beber. La antigua cerveza era fermentada, con cáscaras de grano y todo, en ollas de barro de cuello estrecho y de amplio fondo. Durante la fermentación, las impurezas, cáscaras y los residuos de grano flotaban en la parte superior de la jarra y la pajilla, generalmente de oro batido o plata, permitía atravesar esta la capa de residuos flotantes para permitir al bebedor disfrutar de la cerveza más limpia bajo ella.
 

La epopeya de Gilgamesh

Uno de los relatos más antiguo conocido, “La epopeya de Gilgamesh”, contiene referencias a Siduri, una cervecera arquetípica que proveía, daba consuelo y consejo a Gilgamesh, el más grande de los reyes sumerios. Los sitios arqueológicos en todo el cercano Oriente han dado con miles de tablillas cuneiformes que contienen recetas y oraciones en alabanza a la cerveza. Entre los muchos tipos de cerveza elaboradas por las antiguas cerveceras de Sumeria se encontraban: cerveza negra, cerveza blanca, cerveza roja, cerveza de dos partes, cerveza del mundo inferior, cerveza para la ofrenda (sacrificio), cerveza madre, cerveza para la cena, cerveza con cuernos, cerveza de trigo y cerveza con una cabeza. Y al igual que en la sociedad posterior del antiguo Egipto, las cervezas sumerio-mesopotámicas se elaboraban a partir de barras de pan llamadas “bappir”. La malta de cebada se preparaba primero como una torta de pan, que luego se desmenuzaba en agua y posteriormente, con la ayuda de la levadura suspendida en el aire, desarrollaba un proceso de fermentación.

La cerveza en Egipto

Para los antiguos egipcios, la cerveza era tan importante que el símbolo jeroglífico de la comida era una jarra de cerveza y una torta de pan. Los jeroglíficos egipcios hablan de decenas de variedades de cerveza, tanto para este mundo como para el siguiente. Los Faraones eran enterrados de forma rutinaria con pequeñas pero completas cervecerías junto a pequeños cerveceros tallados en madera para asegurar un suministro regular de cerveza en su arduo viaje al más allá

Una cerveza egipcia, llamada “Hekt,” fue ampliamente exportada a todo el mundo conocido hasta entonces: Roma, Palestina, e incluso tan lejos como la India. Las mujeres egipcias elaboraban su cerveza en un área de la cocina llamada “la pureza”, y la señora de la casa siempre supervisaba su elaboración.

Aunque los cerveceros reales a veces eran hombres, la mayoría de la cerveza egipcia era elaborada y vendida por mujeres que desarrollaron decenas de estilos de cerveza: cerveza café, cerveza de hierro, cerveza dulce, cerveza fuerte, cerveza blanca, negra y roja, entre otras. Las cervezas especiales con fines religiosos incluían: cerveza del amigo, cerveza del protector; cerveza de la edad, cerveza de la verdad, la cerveza de la diosa Maat y “Setcherit”, una cerveza narcótica utilizada como somnífero. El lúpulo era desconocido para los antiguos egipcios aunque otras hierbas amargas como Lupin y Sium sisarum se utilizan en su elaboración o se servían de aperitivo junto a la cerveza misma.
 

Mujer Egipcia mezclando panes de cebada con agua

Los griegos, a pesar de que importaron barcos cargados de cerveza egipcia, nunca se confiaron plenamente de ella. El médico griego Dioskorides se quejaba de que la cerveza egipcia, llamada Zythos por los griegos, los hacia orinar con demasiada frecuencia. Otros médicos griegos pensaban incluso que la cerveza era la causa directa de la lepra. Pero a pesar de estas sospechas, los artesanos griegos usaban la cerveza para suavizar el marfil en la fabricación de joyas.

En el Egipto de los faraones, la cerveza era el sostén de la vida, esclavos y plebeyos, soldados y reyes, mujeres y niños; todos bebían cerveza. De hecho, el salario mínimo era de dos contenedores de cerveza por día de trabajo, y en este sentido, la cerveza era el elemento más básico para el intercambio.

El brebaje de pan de cebada también jugó un papel importante en la vida religiosa de los egipcios. Sólo basta considerar el antiguo mito que explica el nacimiento de la cerveza. El Dios-Sol RE había perdido la paciencia divina con la cada vez más perversa raza humana y decidió castigarla por sus pecados, encomendando la tarea a la diosa Hathor, quien manos a la obra realizó un trabajo tan eficaz que las calles se “inundaron de sangre”, al punto que la humanidad estuvo a punto de desaparecer.

Pero una vez que Hathor inicio su trabajo, no se detuvo con facilidad, y para frenarla, RE tomó la sangre humana que entonces inundaba las ciudades, le añadió cebada y frutas, y la mezcla resultante se convirtió en la primera cerveza del mundo. A la mañana siguiente, cuando la diosa regresó para terminar su trabajo, fue detenida por un océano de cerveza, y al degustarla, se emborrachó rápidamente y se olvidó por completo de su misión, cayendo en un profundo sueño. De esta forma Hathor se convirtió para los egipcios en la diosa principal de la cerveza y la borrachera.

El abuso de la cerveza sin embargo, este regalo divino, era mal visto por la antigua clase media Egipcia. En el papiro Sallier, un padre le dice a su hijo:

“Me han dicho que descuidas tus estudios, tienes deseo de gozo, y vas de taberna en taberna. Quien huele a cerveza genera repulsión y mantiene a la gente a distancia, endurece su alma. Crees que es adecuado correr contra una pared y derrumbarla, las personas huirán de ti. No le des a la cerveza un lugar en tu corazón; olvida los posillos. No comiences a beber. Si a continuación hablas, de tu boca saldrá una tontería y tus compañeros se levantaran y dirán: alejen a los borrachos”

Otro consejo de templanza se encuentra en lo que tal vez es la primera descripción conocida de muerte por alcoholismo, y está tomado de la inscripción de una tumba alrededor del año 2800 antes de Cristo:

“Su morada terrenal (cuerpo) estaba estropeada y rota por la cerveza, su espíritu se escapó antes de que fuera llamado por Dios”.

Pero a pesar de su consumo abusivo, la cerveza siguió siendo el principal componente de toda la antigua medicina egipcia y parece haber sido muy beneficioso para las personas del valle del Nilo.
 

La cerveza y los Vikingos

Durante casi dos siglos los vikingos sembraron el terror en todo el mundo civilizado. En un estado de locura inducido por “cerveza” violaron, quemaron y saquearon todo a su paso por el norte de África, Holanda, Inglaterra, Irlanda, Gales, Francia, Alemania e Italia. Este brebaje Vikingo era llamado AUL, denominación que corresponde a la raíz inglesa de la palabra ALE, un estilo de cerveza que se extendió a medida que los normandos conquistaban nuevas tierras. Las mujeres vikingas eran las cerveceras exclusivas de la sociedad nórdica y la ley dictaba que todos los equipos en la sala de cocción eran de su propiedad exclusiva.

En cuanto a la creación de la cerveza, el mito nórdico ofrecía la siguiente explicación. Los dioses estaban en guerra con una tribu humana llamada Vans y sólo después de muchas matanzas, una conferencia de paz fue arreglada y el tratado fue sellado por los miembros de ambos bandos escupiendo en un frasco. Entonces, y para preservar la ocasión, los dioses tomaron un poco de polvo y transformaron la saliva en un hombre al que llamaron Kvaser. Kvaser pronto fue asesinado por una raza de enanos, cuya sangre recolectaron en una tetera de hierro. Los enanos luego agregaron miel a la mezcla y el resultado se convirtió en cerveza.

El paraíso nórdico, llamada Valhalla, era nada menos que una cervecería gigante que tenía 540 puertas donde el dios vikingo Woden entretenía a los muertos con cuentos de batallas y jarras de cerveza. Esta cerveza era provista desde las ubres de una cabra mítica llamada Heidrun, cuya infinita generosidad de cerveza mantenía la empresa divina en un constante estado de bienaventuranza.
 

Heidrum, la mítica cabra proveedora de cerveza en el Valhalla

En la tierra, las mujeres vikingas bebían cerveza, jarra a jarra, junto a los hombres. En un estado de trance, las mujeres “Bragg” predecían el futuro bajo la influencia de la cerveza que ellas mismas elaboraban. Este “fanfarroneo” jugó un papel vital en su vida religiosa, tal como lo hicieron las “runas”, esas inscripciones mágicas colocadas en las jarras de cerveza para alejar el mal.

El Kalevala finlandés

El antiguo pueblo finlandés acredita el nacimiento de la cerveza a los esfuerzos de tres mujeres que se preparaban para una fiesta de bodas. Osmotar, Kapo y Kalevatar trabajaban juntas para elaborar la primera cerveza del mundo, pero sus esfuerzos no daban resultado. Sólo cuando Kalevatar combino la saliva de la boca de un oso con miel silvestre obtuvieron la preciada espuma de cerveza y este don logro llegar al mundo de los hombres.

Desde el Kalevala, la antigua historia finlandesa sobre la creación del mundo podemos ver la importancia de la cerveza en la sociedad humana. En esta historia temprana del origen de todas las cosas, la creación de cerveza ocupa dos veces el espacio narrativo que se dedica a la creación del mundo:

“Grande, en verdad la reputación de la antigua cerveza
Se dice que hace fuerte al débil,
Es famosa para secar las lágrimas de las mujeres,
Famosa para animar a los quebrantados de corazón,
Hacer al tímido valiente y poderoso,
Llenar el corazón con gozo y alegría,
Llenar la mente con sabiduría,
Llenar la lengua con antiguas leyendas,
Sólo hace al tonto más tonto”

 


Inglaterra y la Edad Media

Todavía en el siglo XIII, los registros de una ciudad Inglesa muestran que menos del ocho por ciento de quienes elaboraban cerveza eran hombres. La cerveza seguía siendo una parte esencial de la dieta y la venta de los excedentes de cerveza se convirtió en un importante aporte para la economía de la mayoría de los hogares. Cuando un ama de casa tenía cerveza extra para vender, un palo largo se colocaba sobre la puerta principal o en la carretera. A veces como una guirnalda de lúpulo. Esta costumbre se puede encontrar de una forma u otra en todas las sociedades primitivas. Los nativos africanos alertaban de la disponibilidad de cerveza casera fresca exhibiendo una guirnalda de vides y flores frescas fuera de la cabaña de la mujer que la elaboraba. Cómo este símbolo universal se convirtió en sinónimo de “cerveza para la venta” es un misterio del inconsciente colectivo humano.

Con el advenimiento de las tabernas públicas, las mujeres permanecieron como cerveceras en la Europa medieval, pero a menos que fuera viuda, sólo podían tener una licencia a nombre de su marido. La pena por vender cerveza descompuesta o adulterada era la flagelación. Sin embargo, se permitía la retención de la licencia por parte del marido si el mismo usaba el látigo contra su esposa. Como la cerveza era considerada un alimento vital, se esperaba buena cerveza y una medida honesta por parte de las esposas y la deshonestidad no era tolerada. Un tallado en madera de una mujer cervecera lanzada al infierno por varios demonios aún reside en una iglesia de Ludlow, Inglaterra. La mujer condenada sostiene en sus manos la jarra de cerveza de doble fondo que utilizaba para engañar a sus clientes. Otra figura de la iglesia temprana era santa Brígida que, a través de un acto de la oración y fe cambió el agua de un baño en cerveza para una colonia de sedientos leprosos.
 

“The devil making off with an alewife”, tallado en la iglesia de Ludlow, Inglaterra

La cerveza en las colonias del Nuevo Mundo

En las colonias del nuevo mundo en América, las mujeres continuaron elaborando cerveza para sus familias y vecinos. Los primeros colonos de Estados Unidos bebian grandes cantidades de cerveza como descanso nutritivo de una dieta de pescado y carne seca, salada y ahumada. Las ingeniosas mujeres elaboraban cerveza con maíz, calabazas, alcachofas, avena, trigo, miel y melaza. Incluso antes de una boda, se elaboraba y vendía una cerveza nupcial, cuya recaudación era destinada a la novia el día de su boda.

Lamentablemente, a finales del siglo XVIII vino el declive de la elaboración de cerveza como un arte del hogar y comenzó el desarrollo de la cerveza como un negocio dominado por los hombres. Junto a una elaboración de la cerveza comercial a gran escala comenzó un descenso en el número de estilos de cerveza a disposición del público. Variedades inusuales, variedades regionales de cerveza, desarrolladas por mujeres a través de siglos de prueba y error entraron en peligro de extinción y finalmente desaparecieron.

 

 

realbeer.com

 

 

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