Cervezas Trapenses: “Ora et Labora”

Cada vez que tomamos cervezas Trapenses, el primer lugar en que se piensa es Bélgica, sin embargo, estas cervezas tienen su origen en Francia, un país que no destaca precisamente por su tradición cervecera.

cervezas trapenses

Fue allí, hacia el año 1098, donde nació la Orden del Císter -que más adelante derivaría en Trapense- y donde se comenzó a elaborar este tipo de cervezas.

Más tarde, en el siglo XVIII, los monjes trapenses, expulsados de Francia por los revolucionarios, huyeron y se instalaron en Bélgica, Austria, los Países Bajos y Alemania, lugares desde los que siguieron elaborando cerveza como una forma de costear los gastos de la orden.

Desgraciadamente, la mayoría de estos monasterios cerveceros se destruyeron durante las guerras mundiales. Así, y aunque al oír hablar de monjes, abadías o métodos ancestrales de elaboración sigamos manteniendo viva la idea romántica de las antiguas cervecerías de la Edad Media, hay que decir que tanto los edificios como las instalaciones donde se elaboran cervezas trapenses en la actualidad datan del siglo XIX. Son relativamente jóvenes y muy a nuestro pesar, escasas.

Solo en diez monasterios, de los casi quinientos que había repartidos por toda Europa y un undécimo en EE. UU., se elaboran cervezas trapenses y curiosamente, ninguno de ellos se encuentra en Francia, cuna de estas cervezas.

Hasta 2013 casi todos se encontraban muy cerca de sus fronteras: seis en Bélgica (Achel, Chimay, Rochefort, Orval, Westmalle y Westvleteren), dos en Holanda (La Trappe y Zundert), una en Austria (Stift Engelszell), el más reciente en Italia (Tre Fontene), hasta la aparición del primer integrante fuera de Europa, Spencer, en Estados Unidos.
 

Authentic Trappist Product

Las cervezas Trapenses se puede distinguir por el logo “Authentic Trappist Product”, que certifica que han sido elaboradas según los criterios de la ITA (International Trappist Association) y que pueden llamarse cervezas Trapenses por derecho propio.

Los requisitos que tienen que cumplir son variados, por una parte, tienen que ser elaboradas dentro o muy cerca del monasterio (en sitios como Chimay, aunque la elaboración como tal se hace dentro de los límites de la abadía, el proceso de embotellado y almacenaje se realiza en otro edificio fuera de dichos límites).

Por otra parte, su producción debe estar siempre bajo el control directo y la supervisión de los monjes. Y finalmente, el fin principal de la producción no tiene que ser el beneficio económico, sino simplemente cubrir las necesidades de la comunidad monástica y llevar a cabo obras sociales.

Podríamos decir que los Trapenses fueron los pioneros en eso del “sin fines de lucro”. Hay que señalar que algunos monjes de la ITA, los más puristas de la orden, se niegan a producir más cerveza de la estrictamente necesaria, según sus propias palabras: “No somos una cervecería. Somos monjes y hacemos cerveza para poder seguir siéndolo”.

Esto implica no poder satisfacer parte de la demanda que tienen sus productos. Es más, algunas de estas cervezas solo pueden conseguirse viajando, y mucho. Como es el caso de Westvleteren, que prácticamente sólo se puede disfrutar (con algo de suerte) en Bélgica. En la otra cara de la moneda, La Trappe, se puede encontrar en las estanterías de casi cualquier supermercado del mundo.

Fuera de cumplir con los requisitos de la ITA ¿Qué tienen de particular las cervezas trapenses?. Suelen ser no filtradas, de fermentación ale, comparten un sabor especiado y complejo. Se embotellan con levadura para una segunda fermentación en botella, dando como resultado un alto contenido en alcohol. Es más, cuanto mayor sea el grado alcohólico de estas cervezas, más tiempo se podrán guardar, más de diez años en algunos casos.

Cervezas de Abadía

Muchas veces se tiende a llamar cervezas Trapenses a todas las cervezas que llevan en su etiqueta la palabra “Abadía”, o incluso simplemente la imagen de un monje a veces parece suficiente para atribuirles dicho calificativo, pero ¿cuál es en realidad la diferencia entre las cervezas Trapenses y las de Abadía?

Las primeras se elaboran y comercializan cumpliendo con todos y cada uno los requisitos de la ITA para poder lucir su preciado logo.

Las cervezas de Abadía por otra parte son elaboradas por cerveceros privados quienes adquirieron viejas recetas de tradición medieval que antiguamente eran elaboradas por congregaciones religiosas que dejaron de producirlas.
 

Cervezas Trapenses

1. Bières de Chimay (Chimay)

chimayPioneras en lucir el preciado logo en su etiqueta. La primera cerveza que se elaboró en la Abadía de Notre Dame de Scourmont data del año 1862 y fue la que hoy conocemos como Chimay Roja, después vino la Azul y finalmente la Blanca. ¿Su mayor tesoro? La levadura, única en el mundo gracias a que en los años 50 el Padre Teodoro aisló una de sus células. También la calidad del agua es fundamental: agua pura que sale directamente de los pozos de la abadía. Los monjes solo trabajan cinco horas al día (el resto del tiempo lo consagran a la búsqueda de Dios por medio del estudio y la oración) y aún así tienen tiempo para producir no sólo una de las mejores cervezas del mundo sino también una amplia gama de quesos, elaborados con leche de las vacas que pastan en sus campos, perfectos para maridar con sus cervezas. Y como no sólo de queso y cerveza vive el hombre, también gestionan un restaurante y un hotel donde merece la pena hospedarse, no sólo por el paisaje que lo rodea sino también por el aroma que impregna hasta el último de sus rincones.

Chimay Rouge (Etiqueta Roja)
  • Estilo: Belgian Dubbel
  • Alcohol: 7%
  • Notas: En la presentación de 75 cl se conoce como “Chimay Première”.
Chimay Blanche (Etiqueta Blanca)
  • Estilo: Belgian Tripel
  • Alcohol: 8%
  • Notas: En la presentación de 75 cl se conoce como “ Chimay Cinq Cents”.
Chimay Bleue (Etiqueta Azul)
  • Estilo: Belgian Dark Strong Ale
  • Alcohol: 9%
  • Notas: En la presentación de 75 cl se conoce como “Chimay Grande Réserve”.
Chimay Dorée
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 4,8%
  • Notas: Se trata de una variedad más ligera elaborada para consumo interno de la abadía, y por lo tanto es muy difícil de conseguir fuera de la misma.
Chimay 150 / Spéciale Cent Cinquante
  • Estilo: Belgian Strong Ale
  • Alcohol: 10%
  • Notas: Elaborada especialmente para celebrar los 150 años de la Abadia.

 

2. Brasserie d’Orval (Orval)

orvalMás cerca de Francia, toma su nombre de Val d’Or (Valle del oro) que, según la leyenda, le dio la Princesa Mathilde al recuperar, gracias a una carpa, el anillo de su difunto marido que se había caído en una fuente. De hecho, es este símbolo, la carpa con el anillo, el que viste las botellas de Orval. Hoy día, sigue siendo el agua de esta fuente la que se utiliza para alimentar tanto al monasterio como a la cervecería y al parecer ahí radica su misterio, pero no sólo el agua, también las levaduras salvajes, del tipo Brettanomyces, contribuyen a hacer de ella una cerveza única en su especie desde 1931. Sólo se elabora una variedad de Orval, aunque existe una versión más ligera para el consumo interno del monasterio.

Orval Trappist Ale
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 6,2 %
  • Notas: Es una cerveza con un carácter realmente único y distintivo, la única elaborada para venta al público.
Petite Orval
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 3,5 %
  • Notas: Elaborada para consumo interno, sólo se puede conseguir en un Café cerca de la Abadía.

 

3. Brasserie de Rochefort

rochefortEn sus inicios fue un convento de monjas, la cervecería comenzó a funcionar allá por el siglo XVI. Esta abadía sufrió todo tipo de calamidades: sobrevivió a la Revolución Francesa, a dos guerras mundiales, a una epidemia de peste y a la ocupación nazi. No es de extrañar que el lema que defienden sea: “Caigo, me levanto”. Y no sólo eso: en diciembre de 2010, debido a un cortocircuito, hubo un incendio que, aunque terrible, no consiguió destruir la cervecería. Así, hoy día y de forma ininterrumpida desde 1900, es posible disfrutar de sus tres variedades: Rochefort 6, 8 y 10. Esta abadía es de clausura y no se puede entrar. De hecho, esta fábrica funciona bajo la estricta observancia de las reglas del Císter y la elaboración sigue el horario monástico: empieza a las tres y media de la mañana.

Rochefort 6 (Tapa Roja)
  • Estilo: Belgian Strong Ale
  • Alcohol: 7,5 %
  • Notas: La más antigua de las tres, es una variedad escasa, que se elabora solamente una vez al año.
Rochefort 8 (Tapa Verde)
  • Estilo: Belgian Dark Strong Ale
  • Alcohol: 9,2 %
  • Notas: La más reciente y la variedad con mayor producción.
Rochefort 10 (Tapa Azul)
  • Estilo: Belgian Dark Strong Ale
  • Alcohol: 11,3 %
  • Notas: La versión más fuerte y representativa.

 

4. Brouwerij Westmalle

westmalleEn 1794, un grupo de monjes se dirigían a Amsterdam para embarcar hacia Canadá pero, por avatares del destino, terminaron quedándose en Westmalle y fundaron un monasterio Trapense. Al principio, y como viene siendo habitual en estos casos, la cerveza se elaboraba para el consumo de los monjes. Años después, empezaron a venderla a las puertas de la cervecería para financiar sus monasterios de El Congo, y así empezó su comercialización. Las instalaciones actuales datan de 1930 y todavía mantienen las cubas de cobre y la decoración en cerámica de la cervecería original. Aquella primera cerveza que se elaboró en 1836 fue la Dubbel y aún hoy podemos disfrutar de su dulce aroma a bizcocho. La Trippel sigue manteniendo intacta su receta desde 1956, y la Extra se elabora dos veces al año para uso y disfrute de los monjes.

Westmalle Dubbel
  • Estilo: Belgian Dubbel
  • Alcohol: 7 %
  • Notas: Maltosa y frutal, producto de una fermentación secundaria de tres semanas.
Tripel Westmalle
  • Estilo: Belgian Tripel
  • Alcohol: 9,5 %
  • Notas: Considerada la “madre” de todas las Tripel.
Westmalle Extra
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 4,8%
  • Notas: Elaborada para consumo interno de la abadía, y por lo tanto es muy difícil de conseguir fuera de la misma.

 

5. Brouwerij de Achelse Kluis (Achel)

achelAchel, la que resurgió de sus cenizas como el Ave Fénix, se encuentra en la frontera entre Bélgica y Holanda. La Abadía de Achelse Kluis se creó en 1656 como lugar de culto y oración. Allí no se elaboraba cerveza, pero como los monjes no eran precisamente abstemios, se la compraban a otros cerveceros de la zona. Y así, rezando y bebiendo, estuvieron hasta 1789, año en que tuvieron que huir de la Abadía y abandonarla. En 1846 un puñado de monjes del Monasterio de Westmalle la refundaron con el nombre de San Benedictus y empezaron a elaborar su propia cerveza. Pero estalló la Primera Guerra Mundial y los alemanes fundieron toda la maquinaria para fabricar cañones. Hubo que esperar hasta 1998 para que los monjes construyeran una nueva cervecería (hasta entonces producían en otras fábricas belgas), donde además, desde 2001 también se embotella.

Achel 5 Blond
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 5 %
  • Notas: Sólo disponible en la propia abadía.
Achel 5 Bruin
  • Estilo: Belgian Ale
  • Alcohol: 5 %
  • Notas: Cerveza oscura y ligera sólo disponible en la propia abadía.
Achel 8 Blond
  • Estilo: Belgian Strong Ale
  • Alcohol: 8 %
  • Notas: Muy difícil de encontrar, incluso en Bélgica
Achel 8 Bruin
  • Estilo:  Belgian Dark Strong Ale
  • Alcohol: 8 %
  • Notas: Lanzada un años después que la Achel 8 Blond.
Achel Blond Extra
  • Estilo: Belgian Tripel
  • Alcohol: 9,5 %
  • Notas: Elaborada desde 2010 y sólo disponible en botellas de 75 cl.
Achel Bruin Extra
  • Estilo: Belgian Tripel
  • Alcohol: 8,5 %
  • Notas: Elaborada especialmente para el cumpleaños 75 del Abt Marc Gallant.

 

6. Abadía de Sant Sixtus (Westvleteren)

westvleteren-logoUbicada en Westvleteren, nos encontramos ante la mayor leyenda dentro del mundo de la cerveza. Sus inicios no fueron fáciles: los monjes sufrieron penurias económicas, inviernos muy duros y un par de guerras en las que la abadía se utilizó como hospital de campaña, cuartel general de la resistencia y asilo de refugiados. Fue precisamente durante la Segunda Guerra Mundial cuando nació la Westvleteren XII. Hasta hace poco era prácticamente imposible disfrutar de estas cervezas fuera de la abadía o del Café de Vrede, frente al monasterio y propiedad de los monjes. Estas cervezas aún conservan la esencia y el encanto del pasado: botellas desnudas en antiguas cajas de madera. Como curiosidad ninguna de las cervezas Westvleteren lleva etiqueta y toda la información necesaria está impresa en la tapa, pero algunos importadores pueden añadir una etiqueta a la botella para cumplir la normativa local.

Westvleteren Blonde (Tapa Verde)
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 5,8 %
  • Notas: Disponible desde 1999, la cerveza de consumo base de los monjes de la Abadía.
Westvleteren Extra 8 (Tapa Azul)
  • Estilo: Belgian Dubbel
  • Alcohol: 8 %
  • Notas: También conocida sólo como “Westvleteren Extra”.
Westvleteren 12 (Tapa Amarilla)
  • Estilo: Belgian Dark Strong Ale /Quadrupel
  • Alcohol: 10,2 %
  • Notas: También conocida como “Westvleteren Abt” y considerada por muchos como la mejor cerveza del mundo.

 

7. Brouwerij de Koningshoeven (La Trappe)

LaTrappe-logoHasta 2013 la única holandesa y la que más variedad de cervezas ofrece, alcanzando las nueve. Desde que en 1884 se empezara a elaborar en la abadía de Ntra Sra de Koningshoeven, cerca de la frontera belga, hasta el día de hoy, más de una vez se ha puesto en entredicho su autenticidad como trapense. En los años 60 los monjes se vieron saturados de trabajo y buscaron la colaboración de otras cervecerías; no obstante, veinte años después volvieron a ocuparse ellos mismos de todo el proceso de elaboración lanzando la primera cerveza con denominación La Trappe. En 1999 la ITA le retiró el derecho a lucir el logo de Authentic Trappist Product porque vendieron su receta al poderoso grupo Bavaria. Los monjes alegaron que cuando firmaron con la multinacional las normas de la ITA no estaban muy claras y, después de mucho deliberar, en 2005 les devolvieron el derecho al logo. Hoy día La Trappe es subsidiaria de Bavaria; ésta, a su vez, pertenece a SABMiller, así que nos encontramos ante una trapense que, de alguna manera, pertenece a una multinacional.

La Trappe Witte Trappist
  • Estilo: Witbier
  • Alcohol: 5,5 %
  • Notas: Elaborada con trigo.
La Trappe Blond
  • Estilo: Belgian Ale
  • Alcohol: 6,5 %
  • Notas: Filtrada y luego embotellada con azúcar y levadura.
La Trappe Dubbel
  • Estilo: Belgian Dubbel
  • Alcohol: 7 %
  • Notas: Elaborada desde 1997 con segunda fermentación en botella.
La Trappe Tripel
  • Estilo: Belgian Tripel
  • Alcohol: 8 %
  • Notas: maltosa y esterosa, con segunda fermentación en botella.
La Trappe Quadrupel
  • Estilo: Belgian Speciality Ale
  • Alcohol: 10 %
  • Notas: La más fuerte, existe también una versión añejada en barrica.

 

8. Stift Engelszell

stift-engelszell-trappist-brewery-logoLa abadía se encuentra ubicada en Engelhartszell al norte de la Alta Austria, en un valle confinado de colinas selváticas. Al contrario que otros monasterios, Engelszell es relativamente pequeña, solamente unas 50 hectáreas de bosque y 40 de tierras para producir. Debido a que mantenían una residencia para ancianos y una casa de acogida de mujeres maltratadas, necesitaban más recursos y así fue como nació la decisión de elaborar cerveza, considerando el éxito comercial de sus colegas belgas y holandeses. Montaron una pequeña cervecería, preparada para 2.000 hl anuales, que en principio elabora dos tipos de cervezas: Gregorius, negra de 9,7 % y Benno, rubia de 7,2 %, ambas con segunda fermentación en botella. De momento las cantidades producidas son muy limitadas y se comercializan principalmente en Austria y EE.UU.

Engelszell Gregorius Trapistenbier
  • Estilo: Belgian Strong Dark Ale / Quadrupel
  • Alcohol: 10,5 %
  • Notas: La primera variedad comercializada en 2012 originalmente con 9,7 % ABV, llamada así en honor a su primer Abad Gregorius Eisgovel.
Engelszell Benno Trapistenbier
  • Estilo: Belgian Dubbel
  • Alcohol: 6,9 %
  • Notas: Debe su nombre al Abad Benno Stumpf.
Engelszell Nivard Jubiläumsbier
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 5,5 %
  • Notas: Elaborada para celebrar los 250 años de consagración de la Abadía.

 

9. Abdij María Toevlucht (Zundert)

zundert-trappistEn Noviembre de 2013 la Abadía de Abdij María Toevlucht fue nombrada oficialmente como la novena cervecería trapense. El nombre escogido fue “Zundert” y hace referencia al lugar donde está ubicada, el municipio de Zunder, al sur de Holanda, cerca de la frontera con Bélgica. Por primera vez en 125 años una nueva cervecería trapense abrió sus puertas en ese país. Actualmente la cervecería del monasterio tiene una capacidad de producción de 40hl y es definida como “una cerveza de fuerte personalidad, un poco rebelde, tal como los monjes de la abadía, no muy pesada, no muy oscura, color dorado-ámbar, especiada y de 8% ABV.

 Zundert Trappist
  • Estilo: Tripel
  • Alcohol: 8 %
  • Notas: La primera cerveza trapense Holandesa en 125 años.

 


10. Abadía St. Joseph’s (Spencer)

spencertrappistbrewerybannerSpencer Trapense Ale, de la Abadía St. Joseph’s, Massachusetts, se convirtió oficialmente a partir de Diciembre de 2013 el la décima cervecería trapense y la primera que está ubicada en América. Tiene su hogar en un pequeño pueblo del noreste de EE.UU de 11.000 habitantes y fue construida bajo la asesoría directa de Chimay.

 Spencer Trappist Ale
  • Estilo: Belgian Pale Ale
  • Alcohol: 6,5 %
  • Notas: La primera cerveza trapense Americana.
Spencer Trappist Imperial Stout
  • Estilo: Imperial Stout
  • Alcohol: 8.7 %
  • Notas: Corpulenta, orientada a las maltas tostadas
Spencer Trappist India Pale Ale
  • Estilo: India Pale Ale (IPA)
  • Alcohol: 7.2 %
  • Notas: La primera IPA Trapista estilo Americano

 

11. Abbazia delle Tre Fontane

trefontaneA comienzos de Mayo de 2015, la AIT aprobó oficialmente a la Abbazia delle Tre Fontane ubicada en Roma para recibir la certificación ATP (Authentic Trappist Product).  En la abadia se encuentra la Iglesia de San Pablo de las Tres Fuentes que habría sido construida en el lugar donde San Pablo fue decapitado por orden del emperador Neron. La leyenda cuenta que al ser decapitado, la cabeza de San Pablo habría rebotado y golpeado la tierra en tres lugares diferentes, donde luego surgieron fuentes que todavía fluyen en el santuario, y que hoy en día dan nombre a la nueva cerveza.

Abbazia Tre Fontane Tripe Birra Trappista Italiana
  • Estilo: Tripel
  • Alcohol: 8,5 %
  • Notas: Elaborada a partir de una antigua receta y aromatizada con eucaliptus

 

 

 

2 Comments

  1. Os ha faltado añadir la Mont De Cats , trapense francesa , hay 12 no 11 , eso sí , genia articulo !

  2. Pepe totalmente de acuerdo no se de donde sacan la informacion esta gente muchos errores , muchas de las abadias de Belgica ya existian , si fueron destruidas en la primera segunda guerra pero no todas…., la abadia de Sint Sixtus donde se hace wetvleteren nunca fue destruida , es mas a unos kilometros la ciudad de Iper fue borrada del mapa , en la abadia hay una placa conmemorativa donde dice que no fue alcanzada por la bombas

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