Deus Brut Des Flandres, el champagne de la cerveza

Brouwerij Bosteels es la cervecería responsable de elaborar “Deus Brut Des Flandres“. Una cerveza belga al estilo de Champagne o también conocida como “el champagne de la cerveza”.

Deus Brut Des Flandres, el champagne de la cerveza

Lo que suena a blasfemia para algunos conservadores para otros es fascinación. Esta cerveza ha tenido un éxito rotundo gracias su inusual método de elaboración que le confiere delicadeza y complejidad.

Aunque “Le Comité Interprofessionel du vin de Champagne (CIVC)” ha reprimido cualquier mención al espumoso en las etiquetas de esta cerveza, sus creadores la definen como: “El divino espumoso a base de cebada”.
 

Proceso de elaboración

Esta “Strong Ale” es sometida a una segunda fermentación y crianza en botella, tal cual como el Champagne. Hay que dejar muy claro que no contiene ningún tipo de vino. La cerveza belga al estilo de Champagne está elaborada con los 4 ingredientes de toda cerveza: agua, cebada, lúpulo y levadura.

Todo comienza con una cerveza base que es embotellada en botellas de 750 ml. Se le añade azúcar y más levadura, luego se sella con una chapa. A medida que las levaduras comienzan a actuar sobre el azúcar, van liberando alcohol y dióxido de carbono. Precipitándose a su vez al fondo de la botella.

Toma entre tres meses y un año para que el proceso termine. Mientras tanto, las botellas son colocadas en posición horizontal para que las levaduras inertes se vayan acumulando lateralmente.

Cerveza belga al estilo de Champagne

Una vez que ha terminado este proceso, comienza el removido o “remuage”. Poco a poco, las botellas se van volteando hacia el cuello, hasta que por fin quedan totalmente boca abajo. Las levaduras se precipitan hacia esta parte de la botella que es sumergida brevemente en refrigeración hasta que congela. Una vez congelado el cuello, se retira la tapa y salen disparadas las levaduras en forma de hielo.

Luego, se completa la botella con una pequeña cantidad de cerveza base y se le coloca corcho y cápsula. El resultado es una cerveza más seca, alta en alcohol y con burbujas muy finas como las del Champagne. Despliega aromas ligeramente cítricos, florales y un ataque ligeramente dulce en el paladar. Mantiene sus notas de cebada intactas.

 

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