CCU Argentina acusa a Quilmes por abuso de posición y competencia desleal

Por Damián Kantor

El grupo CCU (dueño de Heineken, Bieckert e Imperial, entre otras) acusó a Quilmes por presunto “abuso de posición dominante” y “prácticas comerciales desleales”.

CCU Argentina acusa a Quilmes de abuso de posición y competencia desleal

La denuncia está bajo análisis de la CNDC (Defensa de la Competencia), que ya abrió un sumario para determinar si AB InBev (Quilmes) condiciona o impide el ingreso de sus competidores con acuerdos de exclusividad a cambio de beneficios, como la entrega de mercadería barata o gratis.

Quilmes niega rotundamente la existencia de acuerdos de ese tipo. “Hay algunos arreglos empresarios, pero no son de exclusividad ni se bloquea a nadie”, dijo una fuente del grupo belga, cuyas marcas controlan el 74% del mercado local.

Desde Defensa de la Competencia aseguran que el expediente está avanzando y que “se está en una instancia de búsqueda de pruebas”. Varios pasos más adelante de otra denuncia similar presentada por Otro Mundo, una marca de cerveza artesanal, que es aliada de CCU. “Quilmes es el principal jugador del mercado. Y por vía de contratos de exclusividad, dificultan la llegada de nuestros productos a supermercados, autoservicios y bares”, explica Pablo Fazio, su CEO y fundador. “Esto que denunciamos —añadió— no es un hecho aislado: es una práctica sistemática de AB InBev en todo el mundo”.
 

Denuncias paralelas

Ambas denuncias, la de CCU y Otro Mundo, son similares pero corren en paralelo. De todos modos, la primera tiene otra relevancia ya que CCU rivaliza en todo el mundo con AB InBev, que además de Quilmes es dueña de Stella Artois y Patagonia.

En el país, CCU tiene el 22% del mercado, Isenbeck (3%) y el 1% restante es de las artesanales. Las acusaciones contra Quilmes levantan temperatura en un contexto en el cual el nivel de consumo de cervezas cayó a 4,1 litros per cápita, el nivel más bajo de la última década.

Lo que investiga Defensa de la Competencia son los contratos que firma Quilmes con bares, pubs, boliches, almacenes, despensas y supermercados, con el supuesto objetivo de controlar total o parcialmente los puntos de venta y los mejores lugares de las góndolas.

“¿Cómo lo hacen? Le dan gratis heladeras, sombrillas, mesas y vajillas a cambio de que vendan únicamente sus marcas”, señala Diego Garrido, abogado patrocinante de Otro Mundo. “Desde esa posición, ocupan la góndola entera y no dejan lugar a otros productores.

Esas cosas ya ocurrieron en otros países, donde el coloso de turno impide la competencia”, completa Aníbal Loggia, presidente de CAPCA, una de las cámaras de cervezas artesanales.

El precedente CCU

Al ser consultados por el Económico, CCU ratificó la denuncia contra AB InBev sin añadir otros comentarios. Desde Quilmes admiten que hay acuerdos empresarios particulares, pero de ninguna manera se bloquea el ingreso de otras marcas. “Eso no se puede hacer, no es legal”, subrayó la fuente.

Lo de CCU resulta curioso. En el sector recuerdan que ese grupo, que en Chile concentra la misma porción de mercado que Quilmes en la Argentina, “perdió un juicio por prácticas desleales y abuso de posición”, sentencia Guido Ferrari, fundador de la cervecera artesanal Berlina.

Defensa de la Competencia analiza otras situaciones similares en otras categorías de productos: por ejemplo, tiene sumarios abiertos contra Molinos (el mayor productor de pastas secas) y Unilever, que lidera en el segmento de artículos de limpieza.

En el caso de las cervezas, según Ferrari, la conquista de paradores, bares, pubs y boliches, entre otros puntos de venta, sobre todo en lugares turísticos, es una práctica habitual. “Les entregan heladeras, sillas y la mercadería rebajada, o gratis. Así no se puede competir”, dice.

La situación en Bariloche

Radicada en Bariloche, Berlina rivaliza con Patagonia, la marca artesanal perteneciente a AB InBev. “Si te fijás, todos los paradores del Cerro Catedral (alrededor de 10) son de Quilmes”, puntualiza Ferrari.

Quilmes argumenta que eso no es ilegal, que son acciones típicas de marketing, y que no hay contratos de exclusividad de por medio. “Son arreglos empresarios, son alternativas publicitarias”, sostienen enfáticamente.

Los productores artesanales tienen posiciones ambivalentes.En este sentido, resulta llamativo que la demanda presentada por Otro Mundo recibió un tibio respaldo por parte de ambas cámaras sectoriales. Loggia, de la CAPCA, comenta: “No podemos permitir que Quilmes gane la pulseada, pero muchas marcas artesanales prefieren no estar en las góndolas, a diferencia de Otro Mundo”. Juan Manuel González Inzfran, presidente de la Cámara de Cerveceros, manifestó que “rechazamos la competencia desleal, pero no secundamos la presentación de Otro Mundo”.

En el mundillo de las microcervecerías, integrado por alrededor de 1.000 marcas artesanales, remarcan que CCU es la encargada de producirle las cervezas a Otro Mundo. Esa alianza, que viene de lejos, produce mucho malestar. Dicen que si pudiera, Otro Mundo haría lo mismo que cualquier marca líder. “Si la denuncia fuese de Antares, Berlina o Barbarroja, no habría problemas en acompañar”, confió al Económico una fuente del mercado. Más allá de esto, las marcas artesanales, que apuntan al segmento premium del consumo, privilegian otro adversario: “son las cervezas industriales”, dicen.

La pujante industria de las microcervecerías, que hoy controla el 1% del consumo total, es observada con detenimiento por las de producción industrial.Los colosos interpretan que la movida artesanal viene en ascenso y representa un riesgo a mediano y largo plazo. Y por ese motivo instrumentan estrategias defensivas muy agresivas. “Ya ocurrió en los EE.UU., donde las cervezas artesanales representan el 15% del volumen de ventas, y el 19% de la facturación”, apunta Ferrari, de Berlina.

 

www.clarin.com

 

2 Comments

  1. soy dueño de restaurante y el preventista de quilmes me planteo esto y lo sacamos a patadas , hoy en dia trabajamos con 5 artesanales
    los pro es que te sacas a todos los negros cabeza que toman esa mierda con el , eh amigo me da una birra
    la contra es que tuvimos que poner todo nosotros enfriadores , sillas mesas y toda la bola
    se por otros que no hay contratos , pero si pones otra birra te sacan todo , es mas en la primera compra te regalan cosas de la linea

  2. por lo menos en santa fe capital, CCU hace lo mismo con los bares “Les entregan heladeras, sillas y la mercadería rebajada, o gratis .. ”
    y les prohíbe que vendan artesanales, amenazándolos con quitarles todo.

    así que son igual de desleales que quilmes. y de vender mala cerveza también.

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