Randy Mosher: “Los monopolios no pueden detener el Rock & Roll de la cerveza”

Las grandes cerveceras que dominan el mercado en México pueden dificultar la distribución y hacer que los impuestos del gobierno sean injustos para las pequeñas cervecerías, pero no pueden evitar que la gente ame la cerveza independiente, “no pueden detener el Rock & Roll”, afirma Randy Mosher, uno de los autores más reconocidos en el mundo de la cerveza.

Randy Mosher

En entrevista, el también juez internacional expuso que las firmas AB InBev-Grupo Modelo y Heineken-Cuauhtémoc Moctezuma, tienen recursos suficientes para hacer cerveza de muy buena calidad, pero manejan muy pocos estilos.

“Ellos ofrecen cervezas muy similares con un rango limitado, las personas quieren más sabores”, dijo.

Mosher indicó que sin importar lo que haga el duopolio cervecero, mientras exista quien produzca buena cerveza y quien disfrute beberla, seguirán abriendo sus puertas más centros de consumo como taps y tasting rooms.
 

Visita a México

En su visita a Cholula, Puebla, para el Best of Show de Slow Beer que se llevó a cabo en Casa Don Sileno, el estudioso de la cerveza sostuvo que en México los retos para los cerveceros son mayores que en Estados Unidos, especialmente por una mala política fiscal que los condena a pagar altos impuestos.

“Estoy suponiendo que la planta de 10 millones de barriles de AB-InBev o Heineken emplea a la misma cantidad de personas que todas las microcervecerías de Puebla, quizá 200 personas o algo así. Ellos hacen 10 millones de barriles con 200 personas y en Puebla hacen 50 mil barriles o algo así”, comentó.

Mosher señaló que otra de las diferencias es que los empleos generados por los productores independientes o artesanales, es que ofrecen salarios dignos e incentivan la reactivación de la economía local.

“Esos son buenos empleos, los cerveceros son activos en las comunidades, artísticamente creativos y tienen interesantes cocinas, estos son algunos de los beneficios sociales que traen las cervecerías artesanales”, refirió.

Para Randy Mosher, miembro de la facultad del Siebel Institute -la escuela de cerveza más antigua de Estados Unidos- el gobierno mexicano debería reducir los impuestos y no castigar a los emprendedores.

“En los Estados Unidos cuando eres pequeño productor pagas menos impuestos, aquí pagas más y es muy injusto y sé que hay personas trabajando en ello. Hay suficientes personas que aman la buena cerveza que ayudarán para hablar con los legisladores y el cambio es posible, será difícil y tomará tiempo, pero es posible”, afirmó.

Tomar industrial es un hábito, no una decisión

Para Randy Mosher existen dos mundos: en uno sólo hay claras y oscuras y en el otro variedad, lo más importante en ambos casos es la decisión del consumidor.

“Es una cuestión de en qué clase de mundo deseas vivir y si te sientes fuerte para luchar por un mundo con variedad, productos artesanales, productos interesantes y por la gente que se apasiona en crearlos. Tienes que luchar por ello, tiene que importarte y tienes que ayudar a que suceda. Las personas que beben cerveza industrial solo la toman del estante, Tecate, Pacífico o lo que sea y es un hábito, no una decisión”, apuntó.

Para Mosher el movimiento de la cerveza artesanal en México se fortalecerá en la medida que se construya comunidad entre productores y consumidores, que paguen por el producto y ayuden a difundirlo.

Cultura cervecera México-Americana

En la frontera norte la cultura cervecera se extendió y hermanó a los productores de Baja California con los de San Diego. La cercanía también alentó la mejora en calidad, al contar con insumos más frescos y la relación entre los productores fortaleció la cultura cervecera.

Randy Mosher afirma que la cultura de la cerveza artesanal es distinta a la industrial, enfocada en vender, “no existe una cultura en la cerveza industrial, excepto de negocios. Ellos pretenden que haya cultura, pero es solo publicidad, son chicas en bikini y eso es cultura manufacturada”.
 

Tamaño no significa calidad

¿A qué se le considera mejor cerveza?, de acuerdo con Mosher desde un punto de vista técnico es cualquier cerveza hecha por una cervecería grande, con millones de dólares invertidos en control de calidad y equipo.

“Pero ¿quieres comer una hamburguesa de McDonald’s o una hermosa cemita con digamos carnitas, alguna bella salsa, guacamole o lo que sea? La elección es bastante clara en cuanto a comida aquí (en México), las personas ya decidieron, es solo tomar esa misma mentalidad y entender que en la cerveza es lo mismo”, refirió

Aseguró que a través de la variedad de estilos se conecta a la cultura cervecera, tal como ocurre con el vínculo extremadamente fuerte que existe con la comida, “probablemente como cualquier lugar en el mundo, pero en México forma parte de su sociedad y la cerveza es un alimento más”.

Randy contó que justamente 5 Rabbit, la cervecería de la que forma parte, inició porque su socio de Costa Rica se encontraba en la Ciudad de México trabajando para grandes cervecerías como consultor.

Una noche mientras trabajaba en un proyecto, se dio cuenta que la cocina, la cultura, la música y todo lo demás en México estaba lleno de vida, energía y era delicioso, pero no la cerveza: era aburrida.

“Esto fue razón para que él hiciera cerveza y soy su socio de esta cervecería en Chicago. Este es un asunto muy importante en cuanto a filosofía, política y tomar decisiones”, argumentó.

 

amantesdelacerveza.club

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *