19 tipos de beer snobs

A medida que la cerveza artesanal crece y ha pasado de ser un brindis advenedizo a una gran industria, el esnobismo a su alrededor ha crecido de la mano.
 
19 tipos de beer snobs

19 tipos de beer snobs

Sin embargo, no todas las formas de esnobismo son iguales: algunas son ligeramente divertidas, otras francamente irritantes. Debido a que los esnobs de la cerveza no se identificaran abiertamente como tales, a continuación una guía de campo para lidiar con ellos según lo difícil que puede llegar a ser tratar con ellos.

El evangelizador

Siempre está buscando ganar algunos conversos, llevando siempre consigo una pequeña selección de cervezas y una gran cantidad de vasos de degustación a cualquier reunión social. ¿Acaso no planeabas beber una Russian Imperial Stout de 15% ABV en el bautizo de tu sobrino? Solo inténtalo. En el lado negativo, el evangelista puede ser un poco insistente. ¿Lo positivo? ¡Cerveza gratis!

El degustador

Independientemente de la situación, el degustador siempre pedirá un sampler de las cervezas disponibles en el bar, para según el, tomar una decisión informada, es decir, encontrar rápidamente sus defectos y luego pedir la cerveza que en realidad quería tomar.
 

El que no se pierde lanzamiento

¿Entradas? Listo. ¿Bolsa de dormir? Listo. Respeto de las otras tres personas en la fila que decidieron llegar a las 2 de la tarde el día antes del lanzamiento? Listo. Nadie está realmente seguro de cómo este guardian de los nuevos lanzamientos se permite pasar la mayor parte de sus horas en vigilia, ya sea en una fila esperando por cerveza o viajando para estar en una fila esperando por cerveza.

El barón de las cervezas en barril

Si no salió de un barril de bourbon o un barril de brandy o algún otro recipiente de roble que anteriormente contenía un fino espirituoso, apenas califica como cerveza. Y no te acercas al barón de las cervezas en barril con eso de chips de “madera envejecida”. Eso es basura. Tan sólo acompáñalo a terminar esa bomba de 19% ABV, por su propia seguridad.

El comerciante

Intercambió una Surly Darkness y una Dark Lord por una Chocolate Rain, la cual combinó con una Hill Farmstead del verano pasado para obtener una Hunahphu añejada en barrica que es casi imposible de encontrar, aun cuando no haya probado ninguna de las otras cervezas. Pregúntale si va a abrir esa Huna y te mirará como si le estuvieras preguntando como adquirir uno de sus riñones. Sin embargo, escuchará ofertas. ¿Qué tienes para intercambiar?

El creyente repentino

La velocidad con la que creyente repentino pasó de “eventualmente degustar una Samuel Adams” a “pasar el día entre su cuenta de Untappd y la búsqueda de cervezas en eBay” es algo adorable, aunque ocasionalmente alarmante.

El capitán Ahab

Casi logró conseguir una Vanilla Bean Assassin en 2014 y ha estado buscando esa ballena blanca desde entonces. Definitivamente habla sobre esa cerveza más de lo que amigos y familiares están dispuestos a soportar.

El obsesivo de la cristalería

“Supongo que es una buena broma pretender que estás a punto de servir esa doble IPA en un vaso Pilsner… POR DIOS!! ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO, DETENTE INMEDIATAMENTE Y SUELTA ESA COPA TULIPA ANTES QUE ALGUIEN TE VEA?”

El obsesivo de la frescura

“Supongo que es una buena broma fingir que vas a beber esa IPA de 11 días que ha sido enviada a través de siete estados. ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? POR FAVOR PARA Y BEBE DE ESTE GROWLER QUE FUE SERVIDO HACE 20 MINUTOS ANTES QUE ALGUIEN TE VEA!”

El fan de las cervecerías

Cuente el número total de cervecerías representadas por un/una fan: sombreros, camisetas, parches, botones, tatuajes, etc. Luego entable una conversación y vea a cuántos dueños de estas cervecerías nombra en los primeros cinco minutos. Entonces discúlpate y ve a buscar otra cerveza antes de que te dé un terrible dolor de cabeza.
 

El homebrewer ególatra

Inevitablemente dudará de la cerveza que está consumiendo cuando hable de variedades de lúpulo y acondicionamiento en botella aún cuando lo último que ha elaborado fue una mediocre pale ale utilizando un kit que recibió la Navidad pasada.

El que sigue las ideas de otros

“Esta cerveza está bastante bien, me gusta. O al menos eso creo. Mmmm, déjame revisar una muestra representativa de las reseñas en BeerAdvocate para asegurarme que me gusta. Vaya, ¿sólo un 82? En realidad, el final es un poco apagado para mí. No estoy seguro de que me guste”.

El cazador de tendencias

Un verano se trata de Gose, el próximo verano cualquier IPA que no esté precedida por las palabras “New England” será despreciada. Utiliza habitualmente la frase “en este momento está de moda…”

El profesor

Ni siquiera te escuchará a menos que estés tomando clases para El Programa de Certificación Cicerone. ¿Podrá este profesor dar una conferencia alguna vez? Probablemente no tendrá mucho que decir, pero no hay que descartarlo.

El hombre de la música

Seguro conoces a alguien para quien la música es muy importante y cuyas bandas bandas favoritas tarde o temprano se volvieron populares. En ese momento dirá que su mejor momento ya había pasado y que en realidad nunca le gustó tanto. Con las cervecerías es lo mismo. Dios no quiera que nadie se expanda más allá de sus primeros días de microcervecero en un intento de poder permitirse una visita al dentista o lo que sea.

El maestro del debate

Tú: “Probé esta cerveza, estaba bastante bien”.
El maestro del debate: “Prepárate para pasar los próximos cinco minutos buscando una salida educada a tu comentario mientras te doy una charla aclaratoria sobre tus gustos en cerveza, aunque, en realidad, también creo que la cerveza está bien”.
 


El que está por sobre todos

¿Tienes una gran cerveza? Genial, pero él tiene una que es mejor, no sólo eso, mucho mejor. Es tentador tolerarlo porque se negará a probar lo que trajiste y en su lugar te pedirá que bebas de la suya para reafirmar su superioridad. Pero son tan presumidos al respecto que la cerveza se siente incluso de peor calidad ¡a pesar de ser una muy buena cerveza!

El especulador

Definitivamente trabaja en finanzas y llegó al mundo de la cerveza hace un par de años, justo después que la tendencia alcanzara su punto máximo, pero tenía suficiente dinero para comprar una bodega envidiable rápidamente. No disfruta realmente la cerveza, disfruta comprando grandes cantidades de partidas especiales para venderlas luego a un mayor valor.

El condescendiente

¿De verdad estás bebiendo ESO?” El condescendiente mira con desprecio a cualquiera que beba una cerveza ligera, una cerveza artesanal que recientemente ha sido adquirida por una gran cervecería, o incluso una cervecería que no está a la altura de sus exigentes estándares. Cuando no se avergüenza directamente de los demás cuando se trata de elegir una cerveza, se puede le puede ver participando en trolling político en páginas de Facebook de desconocidos y corrigiendo la gramática de sus casuales conocidos.

 

 

www.thrillist.com

 

 

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