Llega la primera lata que se enfría a sí misma

La empresa californiana The Joseph Company, especializada en tecnología y alimentación, acaba de lanzar un sistema que denominan “la primera lata del mundo que se enfría a si misma”.
 
Lata autorefrigerada

La primera lata que se enfría a si misma

Las latas autorefrigeradas ya son una realidad en las estanterías en la cadena de supermercados estadounidense 7-Eleven.

Por el momento, se trata de una prueba piloto con una nueva línea de bebidas, Fizzics Sparkling Cold Brew Coffee, para conocer la aceptación de los consumidores por este nuevo producto.
 

Diseño y operación

Se trata de una iniciativa que ha logrado un reconocimiento especial de la NASA, un premio de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por su sigla en inglés) y otro del ejército estadounidense.
 
 Fizzics Sparkling Cold Brew Coffee

Fizzics Sparkling Cold Brew Coffee

El diseño de estas latas, que se enfrían al hacer girar una pequeña pieza en la base del recipiente y realizado por The Joseph Company International, añade un peso de 150 gramos a la lata y es capaz de reducir la temperatura del contenido de la lata en 30 grados en un tiempo de apenas 75 a 90 segundos. Un logro para el que han hecho falta más de 25 años de investigación y desarrollo.
 

Tecnologías previas

Aunque la tecnología es nueva, este no es el primer intento en fabricarla. En 2012, la misma compañía, The Joseph Company, intentó crear unas latas con capacidad de autorrefrigeración para la multinacional estadounidense PepsiCo.

Pero en esa ocasión usaron un compuesto muy contaminante llamado HFC-134a, un gas de tipo hidrofluorocarbono muy negativo para el efecto invernadero y que es utilizado la fabricación de algunos vehículos.

De acuerdo con la la ONG ambientalista Greenpeace, el HFC-134a es un gas “promovido por la industria química que, si bien no daña directamente la capa de ozono, tiene una alta incidencia en el calentamiento global”.

El HFC-134a se considera mucho más dañino que el CO2 que contiene el nuevo sistema, cuyos fabricantes definen como “seguro para el medio ambiente”. Según el blog de la Agencia de Protección Meioambiental de Estados Unidos, una libra de HFC134A (poco más de 450 gramos) equivale a más de 1,400 libras (635 kilos) de dióxido de carbono en la atmósfera.
 

 

www.elmundo.es



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