El origen de la denominación “Growler” para los recipientes que transportan cerveza

Si bien nadie conoce a ciencia cierta el origen de la denominación “Growler” (“Gruñidor” en inglés), los investigadores de la cerveza han estado persiguiendo pistas durante años y aunque no hay pruebas concluyentes, hay algunas teorías muy populares que vale la pena revisar.
 
Trabajadores bebiendo cerveza en growlers

Trabajadores bebiendo cerveza en growler

Antes de que la cerveza embotellada se volviera popular y económica (y que los dueños de bares decidieran que la venta de cerveza en growlers estaba recortando sus ganancias), si se quería llevar cerveza fuera de la barra de un bar, generalmente esta era servida desde el barril a una “lata” o “cubeta” que permitiera transportar la cerveza de un lugar a otro.
 

Origen del nombre

En el siglo XIX, el growler estándar era un simple cubo de acero o una lata que originalmente contenía manteca de cerdo o tomates.

En 1883 aparece la primera referencia encontrada hasta ahora del término “growler” como forma de llamar a los recipientes donde se transportaba cerveza, pero el origen de ese nombre no está claro y existen muchas teorías al respecto.
 
Aviso venta growlers

Aviso de venta de growlers en 1909 

Con el transcurso de los años se utilizaron muchos recipientes diferentes (incluyendo jarras de cristal y vasijas de cerámica) para llevar cerveza a casa o al trabajo, pero el growler más común era un cubo galvanizado o esmaltado de 2 cuartos de galón (1,89 litros) con tapa y asa de madera.

Una de las teorías más difundidas por todas las historias de bar, afirma que cuando estos recipientes metálicos de cerveza eran transportados, sus tapas se sacudían y causaban que la carbonatación escapara de la cubeta, provocando un sonido retumbante muy similar a un gruñido (growler).
 
Growler con asa de madera

Antiguo modelo de growler con tapa y asa de madera

Otros teorías afirman que aunque la cerveza se vendía en pintas, los cantineros habitualmente llenaban un growler con casi un litro de cerveza (también conocido como dos cuartos) porque todavía no había estándares de medición.

Por esta razón, a menudo, los consumidores y los cantineros discutían sobre la cantidad de cerveza versus el volumen de espuma vertido en la cubeta, pelea a la que en el entorno habitualmente se refería como si se tratara dos cachorros gruñiendo.
 

Rush the Growler

En los barrios de la clase obrera, un ritual común de la noche consistía en enviar a uno de los niños a la taberna local con un growler con la instrucción de llenarlo y llevarlo a casa inmediatamente.

Brander Matthews escribió sobre esto en Harper’s Magazine en julio de 1893: “En Nueva York, un contenedor lleno de cerveza traído desde un bar se llama ‘growler’ y el trabajo de llevarlo de un lado a otro se llama ‘rush the growler’, un trabajo que a menudo está destinado a los niños”
 
Niño camino a llenar growlers

“Rushing the growler”, niño camino a comprar cerveza

El investigador Gerald Cohen, por su parte, cree que la tarea de mandar a llenar los growler (“rush the growler”), estaría directamente relacionada a la expresión “chase the duck” utilizada en esa época para enviar a un perro de caza a encontrar y recuperar un ave derribada. En “rush the growler” la tarea era ir a buscar la cerveza rápidamente.
 


Otras teorías

Durante el mismo período existieron varias expresiones de tipo similar, como “roll the rock” (hacer rodar la roca) y “hurry the can” (apurar la lata). En cada caso, la última palabra siempre se refería al contenedor en el que se transportaba la cerveza.
 
LLenado de growlers en un bar

Llenado de growlers en un bar

Otra referencia, adjudicada al Trenton Times en 1883, refería el término growler a las discusiones y peleas que habitualmente provocaba el consumo excesivo de cerveza en estos recipientes por pandillas callejeras que se hacían cada vez más peligrosas según avanzaba la noche.

Por último, una teoría menos difundida señala que estos antiguos delivery de cerveza a menudo llegaban justo antes de la hora de comer, por lo que en ese punto los estómagos de los trabajadores que esperaban su llegada a menudo emitían sonidos muy similares a los de un gruñido producto del hambre.

 

 

www.thrillist.com

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *