Esta medida afectará a cervezas, sidras, vinos y licores producidos en Estados Unidos, que dejarán de estar disponibles en tiendas, bares, restaurantes y supermercados.
La alianza ya cuenta con la participación de asociaciones de países como Alemania, Francia, Reino Unido, Austria, Italia, Países Bajos, Finlandia, Polonia, Suiza y la República Checa.