Un equipo de la Universidad de Helsinki ha conseguido producir cerveza con vitamina B12 mediante un proceso de fermentación en dos fases que incorpora la bacteria Propionibacterium freudenreichii.
Esta técnica permite proteger a las bacterias probióticas de las condiciones extremas del sistema digestivo, como el pH gástrico y las sales biliares, asegurando que lleguen viables al colon.
El alcoholismo no es solo un problema de voluntad o hábito; es una condición profundamente arraigada en la neurobiología, la historia personal y el sufrimiento emocional no resuelto.
El término «chanchitos de lúpulo» es un término habitualmente utilizado para describir un peculiar fenómeno de eructos rápidos y frecuentes que experimentamos tras consumir cervezas con alto contenido de lúpulo.
¿Qué tan cierto es esto desde una perspectiva médica y científica? Analicemos la evidencia, revisemos los riesgos y aclaremos si la cerveza realmente ayuda o perjudica a los riñones.
No se trata solo de que el alcohol baje la testosterona, sino de interacciones multifactoriales que involucran el sistema endocrino, el metabolismo hepático y hasta la microbiota intestinal.
¿Afecta el consumo regular de cerveza al desarrollo de enfermedades de próstata como la hiperplasia benigna (HBP) o el cáncer de próstata? ¿Puede existir algún efecto positivo en el tejido prostático derivado del consumo moderado de cerveza?
Esta fórmula se divide en dos fases: al acostarse y al levantarse, con el objetivo de maximizar la recuperación y minimizar los efectos negativos del alcohol.
Este ecosistema, formado por billones de microorganismos que residen en el tracto digestivo, es clave para numerosas funciones fisiológicas, como la digestión, la síntesis de nutrientes, la respuesta inmunitaria y la producción de serotonina.
Nuestros progenitores bebian cerveza, pero también lo hacían los sumerios, que la preparaban hace más de 5.000 años e incluso tenían una diosa dedicada a ella llamada Ninkasi.
Un reciente estudio publicado en Nature Medicine analizó datos de 184 países, estratificados por edad, sexo, nivel educativo y área de residencia (urbana o rural).
La interacción entre el alcohol y la dopamina es un fenómeno neurológico que explica los efectos inmediatos del consumo de alcohol, pero también explica mecanismos subyacentes a la adicción y los trastornos del estado de ánimo.