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La cerveza no limpia los riñones. Los estudios que siguieron a miles de personas durante años asocian un consumo moderado con menos cálculos renales, algo muy distinto de disolver piedras o mejorar la función del riñón.

La cerveza limpia los riñones
¿La cerveza limpia los riñones?

La creencia se apoya en una observación cotidiana, porque quien bebe cerveza orina más. De ahí se pasa a pensar que el riñón está «lavándose».

Los datos dicen algo más matizado. La cerveza en cantidades moderadas apenas es diurética, el beneficio frente a los cálculos sale de estudios observacionales y el consumo excesivo de alcohol sí daña el riñón.

¿Por qué se dice que la cerveza limpia los riñones?

El mito mezcla dos ideas ciertas por separado. Beber más líquido reduce el riesgo de cálculos renales. La cerveza es sobre todo agua.

El salto está en suponer que orinar más equivale a «limpiar». El riñón filtra la sangre de forma continua y no acumula suciedad que una bebida pueda arrastrar.

Por eso la pregunta útil no es si la cerveza limpia, sino qué relación tiene con los cálculos y con la función renal.

¿La cerveza es diurética?

Mucho menos de lo que se cree. En un ensayo aleatorizado con hombres mayores, 30 g de alcohol en forma de cerveza no produjeron más orina que el mismo volumen de cerveza sin alcohol, mientras que el vino y los destilados sí causaron un efecto diurético breve y pequeño (Polhuis et al., 2017).

El efecto del alcohol sobre la orina también depende de cómo llegues hidratado.

Con un litro de cerveza al 4%, voluntarios bien hidratados orinaron más que con la versión sin alcohol. En voluntarios deshidratados la diferencia no fue significativa (Hobson y Maughan, 2010).

Las ganas de orinar después de unas cervezas se explican sobre todo por el volumen bebido. El mecanismo hormonal del alcohol se detalla en la diuresis que provoca la cerveza.

¿Qué dicen los estudios sobre cerveza y cálculos renales?

Tres grandes cohortes encontraron menos cálculos entre quienes bebían cerveza. El dato más citado viene de 27.001 fumadores finlandeses, en los que cada botella diaria se asoció con un riesgo relativo de 0,60 (Hirvonen et al., 1999).

Un riesgo relativo de 0,60 significa un 40% menos de casos frente a quienes no bebían esa botella.

[math]\text{Reducción} = (1 – 0{,}60) \times 100[/math]

[math]\text{Reducción} = 40\,\%[/math]

Ninguno de estos trabajos demuestra que la cerveza cause la protección.

Son estudios observacionales basados en cuestionarios. Los autores ajustaron por otros factores sin poder descartarlos todos.

La explicación más probable es el aporte de líquido. Curhan y Ferraro también hallaron menos cálculos con café, té y vino, lo que apunta al volumen de agua y no a una propiedad exclusiva de la cerveza.

Un análisis transversal más reciente con adultos de Estados Unidos (NHANES 2007 a 2018) también halló menos antecedentes de cálculos en algunos grupos de bebedores (Wei et al., 2024). Ese diseño mide todo en un solo momento, así que no permite saber qué fue antes.

La tabla resume los tres estudios prospectivos. Las cifras corresponden a la cerveza dentro de cada análisis.

EstudioPoblaciónSeguimientoResultado para la cerveza
Curhan et al., 199645.289 hombres de 40 a 75 años, Estados Unidos6 años21% menos riesgo por cada 240 ml diarios
Hirvonen et al., 199927.001 hombres fumadores de 50 a 69 años, Finlandia5 años40% menos riesgo por cada botella diaria
Ferraro et al., 2013194.095 participantes de tres cohortes, Estados UnidosMás de 8 años (mediana)41% menos riesgo en el mayor consumo frente al menor

¿La cerveza es mala para los riñones?

Depende de la cantidad.

En 11.023 médicos varones estadounidenses seguidos durante 14 años, tomar siete o más copas a la semana no se asoció con peor función renal (Schaeffner et al., 2005). El riesgo incluso fue algo menor que entre quienes bebían una copa semanal o menos.

El problema aparece con el consumo alto. En Australia, tomar 30 g de alcohol o más al día, entre dos y tres cervezas de 330 ml según su graduación, se asoció con más albuminuria, la pérdida de proteína por la orina que suele anunciar daño renal (White et al., 2009).

La National Kidney Foundation advierte que beber en exceso de forma habitual duplica el riesgo de enfermedad renal. También señala que el atracón de alcohol puede provocar una lesión renal aguda que llega a requerir diálisis.

El alcohol en exceso además sube la presión arterial y daña el hígado, dos problemas que terminan afectando al riñón.

¿Por qué la cerveza puede favorecer otro tipo de cálculos?

La cerveza es la bebida alcohólica que más se asocia con la gota. En 47.150 hombres seguidos durante 12 años, cada cerveza diaria se asoció con un 49% más de riesgo de gota (Choi et al., 2004).

El exceso de ácido úrico también puede formar cálculos de ácido úrico. Quien ya los ha tenido o tiene gota no debería ver la cerveza como protección. El mecanismo está explicado en la relación entre cerveza y ácido úrico.

¿Sirve tomar cerveza durante un cólico nefrítico?

No hay pruebas de que beber mucho líquido ayude a expulsar la piedra durante un cólico. Una revisión Cochrane no encontró evidencia fiable a favor de la hidratación forzada ni de los diuréticos en el cólico ureteral agudo (Worster y Bhanich Supapol, 2012).

La guía europea de urología trata el cólico renal como una urgencia que requiere controlar el dolor de inmediato (Türk et al., 2016). Esperar a que unas cervezas resuelvan el cuadro retrasa la consulta.

Tampoco hay estudios sobre el remedio de la cerveza caliente. Ninguno de los trabajos citados evaluó la temperatura de la bebida.

¿Quién debería consultar antes de beber cerveza?

Las personas con enfermedad renal crónica, en diálisis o con un trasplante de riñón deben preguntar a su nefrólogo. En esos casos se controlan los líquidos, algunos minerales y la interacción del alcohol con los medicamentos.

La National Kidney Foundation recomienda consultar siempre si existe una enfermedad o un tratamiento que el alcohol pueda alterar. Para quien quiere reducir, existen estrategias para dejar de beber cerveza con respaldo científico.

Para el resto, la forma más fiable de cuidar los riñones sigue siendo beber agua suficiente, controlar la presión arterial y no superar un consumo moderado de alcohol.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿La cerveza es buena para los riñones?

No se puede decir que sea buena. Los estudios asocian un consumo moderado con menos cálculos renales, probablemente por el líquido que aporta, mientras que el consumo alto se asocia con daño renal.

2. ¿La cerveza ayuda a expulsar los cálculos renales?

No hay pruebas. Una revisión Cochrane no encontró evidencia fiable de que forzar la ingesta de líquidos facilite la expulsión durante un cólico. El cólico renal requiere atención médica.

3. ¿La cerveza sin alcohol es buena para los riñones?

Aporta líquido sin el efecto del alcohol. En un ensayo produjo la misma cantidad de orina que la cerveza con alcohol. No tiene propiedades especiales para el riñón y en la enfermedad renal avanzada también cuenta en el control de líquidos.

4. ¿Puede tomar cerveza una persona con insuficiencia renal o trasplante de riñón?

Debe decidirlo con su nefrólogo. En la enfermedad renal y tras un trasplante se controlan los líquidos y la interacción del alcohol con los medicamentos.

5. ¿Sirve la cerveza caliente para los riñones?

No hay estudios que lo respalden. Las investigaciones sobre cerveza y cálculos no evaluaron la temperatura y ninguna muestra un efecto terapéutico.

Referencias

  1. Choi, H. K., Atkinson, K., Karlson, E. W., Willett, W., & Curhan, G. (2004). Alcohol intake and risk of incident gout in men: a prospective study. The Lancet, 363(9417), 1277–1281. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(04)16000-5
  2. Curhan, G. C., Willett, W. C., Rimm, E. B., Spiegelman, D., & Stampfer, M. J. (1996). Prospective study of beverage use and the risk of kidney stones. American Journal of Epidemiology, 143(3), 240–247. https://doi.org/10.1093/oxfordjournals.aje.a008734
  3. Ferraro, P. M., Taylor, E. N., Gambaro, G., & Curhan, G. C. (2013). Soda and other beverages and the risk of kidney stones. Clinical Journal of the American Society of Nephrology, 8(8), 1389–1395. https://doi.org/10.2215/CJN.11661112
  4. Hirvonen, T., Pietinen, P., Virtanen, M., Albanes, D., & Virtamo, J. (1999). Nutrient intake and use of beverages and the risk of kidney stones among male smokers. American Journal of Epidemiology, 150(2), 187–194. https://doi.org/10.1093/oxfordjournals.aje.a009979
  5. Hobson, R. M., & Maughan, R. J. (2010). Hydration status and the diuretic action of a small dose of alcohol. Alcohol and Alcoholism, 45(4), 366–373. https://doi.org/10.1093/alcalc/agq029
  6. National Kidney Foundation. (s. f.). Alcohol and your kidneys. https://www.kidney.org/kidney-topics/alcohol-and-your-kidneys
  7. Polhuis, K. C. M. M., Wijnen, A. H. C., Sierksma, A., Calame, W., & Tieland, M. (2017). The diuretic action of weak and strong alcoholic beverages in elderly men: a randomized diet-controlled crossover trial. Nutrients, 9(7), 660. https://doi.org/10.3390/nu9070660
  8. Schaeffner, E. S., Kurth, T., de Jong, P. E., Glynn, R. J., Buring, J. E., & Gaziano, J. M. (2005). Alcohol consumption and the risk of renal dysfunction in apparently healthy men. Archives of Internal Medicine, 165(9), 1048–1053. https://doi.org/10.1001/archinte.165.9.1048
  9. Türk, C., Petřík, A., Sarica, K., Seitz, C., Skolarikos, A., Straub, M., & Knoll, T. (2016). EAU guidelines on diagnosis and conservative management of urolithiasis. European Urology, 69(3), 468–474. https://doi.org/10.1016/j.eururo.2015.07.040
  10. Wei, B., Tan, W., He, S., Yang, S., Gu, C., & Wang, S. (2024). Association between drinking status and risk of kidney stones among United States adults: NHANES 2007–2018. BMC Public Health, 24, 820. https://doi.org/10.1186/s12889-024-18307-1
  11. White, S. L., Polkinghorne, K. R., Cass, A., Shaw, J. E., Atkins, R. C., & Chadban, S. J. (2009). Alcohol consumption and 5-year onset of chronic kidney disease: the AusDiab study. Nephrology Dialysis Transplantation, 24(8), 2464–2472. https://doi.org/10.1093/ndt/gfp114
  12. Worster, A. S., & Bhanich Supapol, W. (2012). Fluids and diuretics for acute ureteric colic. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2, CD004926. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004926.pub3

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Autor Carlos Uhart M.

Fundador y director de The Beer Times™. Certified Beer Server Cicerone©, juez BJCP y sommelier de cerveza. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza", "Cocina y Coctelería con Cerveza" y otros cuatro libros sobre maridaje y cultura cervecera.

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