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La historia de la cerveza Corona Extra se remonta al 8 de marzo de 1922, cuando un grupo de inmigrantes españoles inició la construcción de Cervecería Modelo S.A. en Ciudad de México.

Con la cervecería terminada en 1925 nació también Grupo Modelo, encabezado por Braulio Iriarte como presidente y por Francisco Cilveti, cuyos primeros objetivos fueron posicionar la cervecería en Ciudad de México y sus alrededores.
La comunidad hispana, agrupada según sus pueblos y regiones de procedencia, se había ganado un lugar en la vida social y económica de México, y Cervecería Modelo formaba parte de aquel mundo de asociaciones mercantiles y enlaces familiares que se venía tejiendo desde el último tercio del siglo XIX.
El nacimiento de cerveza Corona
En 1926, la primera marca producida en las instalaciones de la nueva cervecería fue cerveza Modelo. Un mes después nació cerveza Corona.
Una leyenda muy difundida sostiene que el nombre y el logotipo de Corona se inspiraron en la corona que remata la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Puerto Vallarta. La cronología la desmiente, porque esa corona se construyó en 1965, casi cuatro décadas después del nacimiento de la marca.
En sus primeros años, Modelo elaboraba su cerveza con maltas y lúpulos importados. La Corona actual se elabora con cebada malteada, arroz o maíz, lúpulo y levadura, e incluye ácido ascórbico como antioxidante y alginato de propilenglicol como estabilizante de la espuma.
¿Quién fue Pablo Diez Fernández?
Por la misma época, un protagonista clave de la historia de Grupo Modelo, Pablo Diez Fernández, nacido en León, España, figuraba como primer vocal del Consejo de Administración de Cervecería Modelo. Su nombre ya aparecía en los libros de cuentas de la empresa desde 1922.

Pablo Diez Fernández empezó desde puestos modestos. Fue ayudante de contabilidad y estableció su primera sociedad mercantil con el dueño de la panadería «La Primavera», de la que después fue propietario.
En 1926 la fábrica empezó a producir Corona en su presentación de cuartos de botella. Según la historia que suele contarse, en ese momento se pensó en reemplazar la botella transparente por una marrón que protegiera mejor sus aromas y sabores de la luz. El público rechazó el cambio y la botella transparente se mantuvo como seña de identidad de la marca.
En 1930, Pablo Diez Fernández se convirtió en director general de Cervecería Modelo y llevó a cabo las ampliaciones inauguradas en marzo de 1931, que hicieron de la cervecería la más moderna y de mayor capacidad de México.
Entre 1931 y 1933 la industria cervecera sufrió los efectos de la recesión económica y de las nuevas políticas fiscales, y Cervecería Modelo pasó por cambios en su directiva. Al morir Braulio Iriarte en 1932, sus herederos, entre ellos su hijo mayor Fernando, vendieron su participación a Pablo Diez y a Martín Oyamburu, un empresario del sector lechero.
Esquivando la bancarrota de Cervecería Modelo
Fue entonces cuando Pablo Diez Fernández demostró sus habilidades como negociador y administrador, que permitieron a Cervecería Modelo evitar la bancarrota que se avecinaba.
Diez y Oyamburu compartieron la administración y convirtieron a Corona Extra, diez años después de su lanzamiento, en la cerveza más vendida de México.
Un par de años después, de mutuo acuerdo, establecieron un plazo para acreditar ante notario los recursos necesarios para comprar las acciones del otro. El primero que lo hiciera quedaría como único propietario. Oyamburu tenía más poder económico, así que Pablo Diez actuó rápido y pidió un préstamo al Banco Nacional de México. Con él formalizó la oferta de compra y se convirtió en accionista mayoritario de Cervecería Modelo en 1936, al frente del negocio hasta su muerte 36 años después.
Cerveza Corona Extra
Hacia 1937, la estrategia de Grupo Modelo para Corona se basaba en posicionar su calidad, mostrándola como una marca refinada y sociable frente a su principal rival, el pulque, una bebida fermentada de origen prehispánico que se obtiene del maguey.
En 1940 Corona empezó a imprimir su nombre directamente sobre el vidrio de la botella en lugar de usar etiquetas de papel, algo poco habitual en el mercado de la época. Con el nuevo envase, la marca se relanzó como Corona Extra.
Estrategias de marketing de cerveza Corona
En términos de imagen, nada fue tan rentable para Cervecería Modelo y Corona Extra como la publicidad, primero en radio y luego en televisión, ligada al fútbol, el béisbol, el boxeo y la lucha libre.
Esa estrategia empezó en los años treinta, y uno de sus mayores éxitos fue la radionovela «¡Ahí viene Martín Corona!», protagonizada por el cantante y actor mexicano Pedro Infante.

Su éxito llevó la historia al teatro y, en 1951, al cine, de nuevo con Pedro Infante y ahora con Sara Montiel en los papeles protagónicos.
Entre 1953 y 1954, los publicistas de Modelo lanzaron una campaña que reunió a los mejores caricaturistas de la época para dibujar a artistas, periodistas, deportistas, escritores, tipos populares e incluso a sí mismos, diciendo «Un momentito… estoy tomando mi Corona».
En 1955 comenzó el patrocinio directo de equipos deportivos, que impulsó la distribución de Corona y la vinculó con los eventos más importantes del país.
En la década de 1960 salió al mercado la Corona tamaño familiar, promocionada como «la cerveza de su hogar», y poco después nació la Corona de barril, gracias a la nueva tecnología de la cervecería.
Expansión internacional
Entre los años setenta y ochenta, la marca empezó su expansión internacional por Estados Unidos, con foco en los estados con más inmigración mexicana, como Arizona, California, Nuevo México y Texas.
Para llegar al resto del país, la marca tuvo que resolver un largo litigio, ya que en Puerto Rico existía una cervecería con el mismo nombre. La disputa por el uso del nombre Corona en Estados Unidos se resolvió a favor de Grupo Modelo a finales de los setenta.

Desde 1980, Corona Extra aprovechó el impulso del mercado estadounidense para llegar a América del Sur y Europa. Paradójicamente, en España, el país de origen de sus fundadores, las cosas se complicaron otra vez. La bodega catalana Torres tenía registrada desde 1907 la marca Coronas para uno de sus vinos, así que la cerveza tuvo que venderse como Coronita Extra durante décadas. El conflicto se resolvió con un acuerdo con Torres, y desde junio de 2016 la cerveza se vende en España como Corona.
A mediados de los ochenta las ventas de Corona Extra en Estados Unidos crecieron tanto que en ciudades como Nueva York y Denver llegó a surgir un mercado negro del producto a precios especulativos.
Crecimiento y consolidación
En 1989, Corona entró en el mercado de las cervezas ligeras de Estados Unidos con el lanzamiento de Corona Light.
En los años noventa, la producción de Grupo Modelo creció más de 75%, al pasar de 19,62 millones de hectolitros al comienzo de la década a 34,46 millones al final. En 1997 Corona Extra superó a Heineken como la cerveza importada más vendida de Estados Unidos.

En 2002 Grupo Modelo concentraba el 62,7% de las ventas de la industria cervecera mexicana, y 81 de cada 100 cervezas mexicanas exportadas ese año salieron de sus plantas.
Anheuser-Busch compró una participación minoritaria en Grupo Modelo en 1993 y fue ampliándola hasta el 50%. En junio de 2013, AB InBev completó la compra total de la compañía por 20.100 millones de dólares. Como condición de la operación, los derechos perpetuos de Corona y de las marcas Modelo en Estados Unidos pasaron a Constellation Brands (AB InBev, informe 20-F, 2013).
La historia de la rodaja de limón
No existe documentación que confirme el origen de la costumbre de poner una rodaja de limón en el cuello de la botella, y circulan varias teorías.

La teoría más difundida dice que la costumbre de beber Corona con una rodaja de limón nació en la cantina Hussong’s de Ensenada, en Baja California, cuando un cantinero le apostó a otro que sería capaz de crear una nueva moda.
Otra teoría sostiene que las antiguas tapas metálicas dejaban restos de óxido en el cuello de la botella y que el limón servía para limpiarlo.
Una última versión sitúa el origen en las costas del norte de México, donde los surfistas acostumbraban añadir limón a sus cervezas. Con la Corona les resultaba más fácil meter una rodaja en la botella que exprimir el jugo, y los surfistas estadounidenses que viajaban a México se habrían llevado la costumbre de vuelta a casa.
Preguntas frecuentes sobre la cerveza Corona (FAQ)
1. ¿De dónde es la cerveza Corona?
La cerveza Corona Extra es originaria de México. Se produjo por primera vez en 1926 en Cervecería Modelo, fundada el 8 de marzo de 1922 en Ciudad de México por un grupo de inmigrantes españoles encabezados por Braulio Iriarte. Desde 2013 la marca pertenece a AB InBev, salvo en Estados Unidos, donde sus derechos son de Constellation Brands.
2. ¿En qué año nació la cerveza Corona?
La marca Corona nació en 1926, un año después de que Cervecería Modelo terminara su construcción. Su primer formato fue el cuarto de botella. En 1940 se relanzó como Corona Extra, cuando empezó a imprimir su nombre directamente sobre el vidrio en lugar de usar etiquetas de papel.
3. ¿Por qué en España se llamaba Coronita y no Corona?
Porque la bodega catalana Torres tenía registrada desde 1907 la marca Coronas para uno de sus vinos. La cerveza se vendió en España como Coronita Extra durante décadas, hasta que un acuerdo con Torres permitió venderla como Corona desde junio de 2016.
4. ¿Por qué se le pone limón a la cerveza Corona?
No existe documentación oficial sobre el origen. La versión más difundida sitúa la costumbre en la cantina Hussong’s de Ensenada, en Baja California, donde un cantinero apostó que podía crear una nueva moda. Otras teorías dicen que el limón servía para limpiar el óxido de las antiguas tapas metálicas o que la costumbre nació entre surfistas del norte de México y luego llegó a Estados Unidos.
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