Solo Latinoamérica registra la alarmante cifra de 4,2 mil millones de intentos de ciberataques en el primer semestre de 2025 (un cuarto del total mundial); las cerveceras son un objetivo de alto valor para el cibercrimen.
Hasta el momento, ningún grupo de ransomware se ha atribuido públicamente el ataque contra Asahi Group Holdings y tampoco se han hecho públicas las exigencias de rescate.
La visualización de datos ha abierto una puerta a un mundo donde aficionados, entrenadores y analistas pueden descubrir patrones ocultos y anticipar jugadas como nunca antes.
La exigencia de análisis sensoriales rápidos y reproducibles ha impulsado el desarrollo de tecnologías que emulan los sentidos humanos, con sensores electrónicos especializados que han demostrado ser un poderoso complemento de la percepción humana.
En el Reino Unido, la startup GABA Labs, liderada por el reconocido neuropsicofarmacólogo David Nutt, está desarrollando una alternativa al alcohol que podría transformar por completo la forma en que socializamos.
La industria cervecera está experimentando una transformación sin precedentes donde la tecnología ha dejado de ser un complemento para convertirse en el núcleo de la innovación.
AB InBev, la multinacional cervecera detrás de marcas icónicas como Budweiser, Corona y Stella Artois, ha intensificado sus esfuerzos para hacer que la producción de cerveza sea más sostenible.
La bebida, bautizada como «Ocho punto ocho», combina el sabor característico del terremoto con un perfil nutricional diferente, destacando por su menor contenido de azúcar y la mitad de calorías en comparación con la versión casera.
En un hito histórico para la biotecnología espacial y la ciencia alimentaria, un grupo de astronautas llevará a cabo la primera fermentación de cerveza en el espacio a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI).
Conforme aumenta su masividad, la industria cervecera también ha acelerado las innovaciones de sostenibilidad para poder reducir la “huella hídrica” que involucran sus procesos.
Se analizaron más de 14.000 valores de concentración procedentes de 160 muestras de cerveza y 904 de vino, cubriendo 42 olores básicos para cada bebida.
El auge de las cervezas sin alcohol o bajas en alcohol ha llevado a la industria cervecera a explorar nuevas cepas de levadura y técnicas de fermentación.