Las frías y oscuras tardes de julio en el hemisferio sur nos invitan a quedarnos en casa, tomar un buen chal, una buena serie y, por qué no, acompañarlo con un buen vino.
El vino se elabora con uvas, está claro, pero no con las típicas uvas de mesa que encontrarías en el supermercado, ya que las uvas de vino (Vitis vinifera) tienen pieles gruesas, son pequeñas, dulces y contienen semillas.