Una cadena de frío (cold chain en inglés) es un proceso logístico en el cual un producto en distribución se mantiene refrigerado todo el tiempo a una temperatura constante, incluidos los enlaces de transporte.
Durante el siglo XIX, la producción de cerveza en Europa, particularmente en Baviera, estaba sometida a regulaciones estrictas que desde 1553 prohibían su elaboración durante los meses cálidos.