En los inicios de la historia no existían jerarquías ni propiedad privada, sólo una amplia sabana por recorrer y un mundo nuevo por conocer con recursos naturales inagotables, eran los inicios de lo que hoy entendemos por humanidad.
El ser humano, al parecer, se ha estado emborrachando desde hace poco más de 9.000 años, aunque la evidencia más reciente sugiere que esta práctica podría ser incluso más antigua de lo que se creía.