Este reconocimiento, considerado por los expertos como los «Óscar de la industria de viajes», marca un hito sin precedentes para la República Checa, elevando su atracción insignia por encima de gigantes establecidos de Estados Unidos y Asia.
En Pilsner Urquell se aseguran de que en cualquier lugar del mundo en donde su cerveza esté disponible en barril, haya un «tapster» capacitado para garantizar que la cerveza se sirva correctamente.