Cada 4 de septiembre, Chile conmemora el Día Nacional del Vino, una fecha oficial desde 2015 que rinde homenaje a casi cinco siglos de tradición vitivinícola en el país.

Copa de vino Carmenere chileno en una mesa para celebrar el Día Nacional del Vino
Día Nacional del Vino.

El decreto que instituyó la celebración se firmó ese mismo día en Viña Cousiño Macul, en la comuna de Macul, con la presencia de la entonces presidenta Michelle Bachelet.

La iniciativa contó con el respaldo de diecisiete instituciones ligadas a la industria, entre ellas Vinos de Chile y la Sociedad Nacional de Agricultura.

El origen en una carta de Pedro de Valdivia

La elección del 4 de septiembre no fue al azar. Vinos de Chile encabezó una investigación histórica para encontrar una fecha que representara el peso de casi cinco siglos de tradición vitivinícola en el país, hoy presente en la mesa de 1,8 millones de personas alrededor del mundo.

El historiador Gonzalo Rojas Aguilera investigó los registros coloniales y determinó que una carta enviada por Pedro de Valdivia al rey Carlos V, fechada precisamente el 4 de septiembre de 1545, contiene la primera mención escrita de la palabra vino en territorio chileno.

Elizabeth Díaz, gerente de Mercado Nacional de Vinos de Chile, resume el hallazgo que fijó la fecha.

Fue precisamente un 4 de septiembre, pero de 1545, la fecha en que Pedro de Valdivia le escribió al rey Carlos V de España una carta solicitándole vides y vinos para evangelizar Chile, abriendo con ello las puertas de la que a futuro sería una de las actividades económicas y comerciales más importantes del país.

El pedido llegó porque el stock de vino que el conquistador había traído para las misas ya se había agotado en ese momento. Tras el envío de la carta llegó un cargamento de vino desde el Perú, el abastecimiento que dio inicio a la industria del vino chileno tal como se conoce hoy.

La solicitud confirma que la vid llegó a Chile como parte del proceso de colonización, mucho antes de que el país desarrollara la industria exportadora que hoy lo distingue.

De la vid colonial a las cepas francesas

La llegada de la vid a Chile antecede en varios siglos al decreto de 2015. Los primeros ejemplares de Vitis vinifera ingresaron al territorio junto a la conquista española, y Francisco de Aguirre y Pedro de Cisternas registraron la primera vendimia documentada en el valle del Elqui en 1551.

Esa cepa original, conocida como país, se convirtió en la base de la producción colonial durante casi tres siglos, con los jesuitas como uno de los principales productores desde sus viñedos de La Serena.

El giro hacia el vino fino llegó recién en 1851, cuando el diplomático Silvestre Ochagavía trajo desde Francia variedades como cabernet sauvignon, malbec, merlot, riesling, sauvignon blanc y semillón para reemplazar gradualmente la cepa país.

El experimento tuvo tanto éxito que otros empresarios como Maximiano Errázuriz, Luis Cousiño y Melchor Concha y Toro fundaron sus propias viñas, sentando las bases de la industria moderna.

Esa decisión resultó providencial. En 1863, la filoxera arrasó los viñedos de Francia y buena parte de Europa, pero el aislamiento geográfico de Chile, protegido por la cordillera de los Andes, el desierto de Atacama, el océano Pacífico y la Patagonia, mantuvo las cepas recién importadas libres de la plaga.

El país conservó así variedades europeas que en su continente de origen desaparecieron, entre ellas el propio carmenere.

El siglo XX trajo un frenazo abrupto. Un fuerte impuesto aplicado en 1902 y la prohibición de nuevas plantaciones entre 1938 y 1974 redujeron la superficie cultivada y frenaron la modernización del sector durante más de setenta años.

La recuperación llegó en la década de 1980, cuando productores internacionales como Miguel Torres y, más tarde, Domecq y Lafite Rothschild invirtieron en tecnología y posicionaron a Chile entre los grandes productores del mundo.

La industria que motivó la fecha

Al momento de firmar el decreto, Chile ya se posicionaba como el cuarto exportador mundial de vino, con Estados Unidos como principal mercado de destino.

Bachelet planteó entonces la meta de elevar las exportaciones del sector desde los 1.800 millones de dólares hasta los 3.000 millones para 2020, una cifra que reflejaba el peso económico creciente de los valles vitivinícolas.

Ese crecimiento se apoya en una geografía particular. Los valles de Colchagua, Casablanca, Maipo y Aconcagua concentran climas mediterráneos con marcada diferencia térmica entre el día y la noche, condición que favorece la maduración lenta de la uva y explica buena parte del prestigio internacional del vino chileno.

El carmenere, la cepa que define la identidad chilena

Ninguna variedad resume mejor la historia del vino chileno que el carmenere, la cepa francesa que renació en Chile tras haberse dado por extinta en Europa a finales del siglo XIX.

Confundida durante décadas con el merlot en los viñedos nacionales, fue identificada correctamente recién en 1994 y hoy se cultiva casi en exclusiva en el país, convertida en el sello varietal que ningún otro productor puede replicar con la misma identidad.

¿Cómo se celebra el Día Nacional del Vino?

Las viñas de los principales valles abren sus puertas cada 4 de septiembre con recorridos guiados, charlas técnicas y catas dirigidas a público general.

La jornada busca acercar al consumidor al proceso productivo completo, desde la vendimia hasta el guarda en barrica, y reforzar el vínculo entre la industria y la identidad cultural del país.

El reconocimiento internacional acompaña esta celebración. La distinción que recibió Don Melchor 2021 como mejor vino del año de Wine Spectator confirma que la apuesta por la calidad iniciada hace décadas sigue dando resultados en las mesas de cata más exigentes del mundo.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Por qué se celebra el Día Nacional del Vino el 4 de septiembre?

La fecha conmemora una carta que Pedro de Valdivia envió al rey Carlos V el 4 de septiembre de 1545, considerada el primer registro escrito de la palabra vino en territorio chileno.

2. ¿Desde cuándo existe esta celebración en Chile?

El Día Nacional del Vino se instituyó por decreto en 2015, firmado en Viña Cousiño Macul con el respaldo de diecisiete instituciones del sector vitivinícola.

3. ¿Qué lugar ocupa Chile entre los exportadores mundiales de vino?

Chile se ubica entre los principales exportadores de vino del mundo, con Estados Unidos como uno de sus mercados de destino más relevantes para la industria.

4. ¿Qué cepa representa mejor al vino chileno?

El carmenere es la variedad más asociada a la identidad vitivinícola del país, ya que se cultiva casi en exclusiva en Chile luego de haberse dado por extinta en Europa.

5. ¿Por qué Chile quedó libre de la filoxera que devastó los viñedos europeos?

El aislamiento geográfico del país, protegido por la cordillera de los Andes, el desierto de Atacama, el océano Pacífico y la Patagonia, impidió el ingreso de la plaga que arrasó Europa en 1863 y permitió conservar cepas hoy extintas en su lugar de origen.

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Autor Carlos Uhart M.

Fundador y director de The Beer Times™. Certified Beer Server Cicerone©, juez BJCP y sommelier de cerveza. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza", "Cocina y Coctelería con Cerveza" y otros cuatro libros sobre maridaje y cultura cervecera.

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