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Las cervecerías artesanales en Estados Unidos, reconocidas por su creatividad, calidad y conexión con las comunidades locales, enfrentan un nuevo y significativo desafío que podría poner en riesgo su viabilidad económica.

Acero y aluminio en la industria cervecera
Acero y aluminio en la industria cervecera

Los recientes aranceles del 25% impuestos por el gobierno federal a las importaciones de acero y aluminio, como parte de una política comercial proteccionista, amenazan con elevar los costos de producción de estas pequeñas empresas.

Ambos materiales son esenciales para la elaboración, almacenamiento y envasado de sus cervezas, lo que ha generado preocupación en un sector que ya ha enfrentado múltiples obstáculos en los últimos años.

La industria cervecera artesanal, que alguna vez fue un sector floreciente, ha sido golpeada duramente por una serie de crisis. La pandemia de COVID-19 afectó gravemente las ventas en bares y restaurantes, obligando a muchas cervecerías a depender más de las ventas envasadas, como latas y botellas.

Posteriormente, los problemas en la cadena de suministro global provocaron escasez y aumentos drásticos en los precios de insumos clave, incluidas las latas de aluminio.

Además, los cambios en los gustos de los consumidores, que ahora prefieren bebidas alternativas como hard seltzers y cócteles listos para beber, han reducido aún más la demanda de cerveza artesanal.

En este contexto, los aranceles anunciados representan un nuevo golpe para el sector. Según datos de asociaciones del gremio, el 75% del volumen envasado de cerveza artesanal se distribuye en latas de aluminio, muchas de las cuales provienen de países como Canadá, uno de los principales proveedores de este material para EE.UU.

Además, Canadá y México representan casi el 40% de las importaciones de acero del país, un material crucial para la fabricación de barriles, tanques y equipos de elaboración de cerveza.

Expertos en comercio y economía han señalado que los aranceles podrían tener un impacto significativo en los precios del aluminio y el acero, afectando directamente a las empresas estadounidenses que dependen de estos insumos.

Aunque los defensores de estas políticas argumentan que buscan fortalecer la industria nacional y proteger los empleos locales, la experiencia de aranceles anteriores demostró lo contrario: los precios del acero y el aluminio aumentaron, incluso para los productos fabricados en EE.UU., lo que perjudicó a las pequeñas cervecerías que ya operaban con márgenes reducidos.

En ciudades como Chicago y Boston, dueños de cervecerías artesanales han expresado su preocupación por el impacto de los aranceles. En 2018, los precios de las latas subieron significativamente, a pesar de que muchas cervecerías compraban productos nacionales.

Esta vez, con las latas provenientes de Canadá, se espera un aumento aún mayor. Para hacer frente a esta situación, muchas cervecerías están adoptando estrategias como compras masivas y almacenamiento limitado, pero estas medidas no son suficientes para contrarrestar los aumentos previstos.

En estados como Massachusetts, las cervecerías más pequeñas ya están sintiendo la presión. Muchas de estas empresas carecen del capital y el espacio para comprar materiales a granel, lo que las hace más vulnerables a los aumentos de precios.

Si los aranceles permanecen vigentes, es probable que se traduzcan en precios más altos para los consumidores, presupuestos más ajustados para las cervecerías locales y una amenaza directa a los empleos y la supervivencia de estas pequeñas empresas.

Maestros cerveceros han destacado que la industria está llegando a un punto de inflexión. Los costos ya están al límite de lo que el mercado puede soportar para una cerveza artesanal, y cualquier aumento adicional podría ser devastador.

Además, el acero inoxidable, esencial en el proceso de elaboración de cerveza, también se verá afectado por los aranceles, lo que elevará aún más los costos de producción.

Las políticas comerciales actuales, aunque buscan proteger la industria nacional, podrían tener un efecto contrario en el caso de las cervecerías artesanales.

En lugar de fortalecer a las pequeñas empresas, los aranceles podrían estancar su crecimiento y elevar aún más las barreras de entrada para nuevos emprendedores.

Esto podría limitar la aparición de nuevas cervecerías independientes, que suelen ser espacios comunitarios y motores de innovación en la industria.

En resumen, los nuevos aranceles representan un desafío adicional para una industria que lucha por recuperarse de los impactos de la pandemia, los problemas de la cadena de suministro y los cambios en los gustos de los consumidores.

Si los costos continúan aumentando, el panorama para las pequeñas cervecerías artesanales, que son un pilar de las comunidades locales, podría volverse aún más complicado, limitando su crecimiento y poniendo en riesgo su supervivencia.

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Autor Carlos Uhart M.

Director de contenidos en Zythos Media™. Redactor digital especializado en cerveza y gastronomía. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza" y "Cocina y Coctelería con Cerveza".