Es la sed de conocimiento lo que nos impulsa a profundizar en las historias detrás de las cervezas que bebemos, protegiéndonos así de la vergüenza de no saber qué es exactamente lo que hemos decidido llevar a nuestras bocas.
El Tour de Geuze se puede realizar en bicicleta o en autobús y es un recorrido por una decena de empresas cerveceras que abren simultáneamente sus puertas al público sólo cada dos años.
Brouwerij Bosteels es la cervecería responsable de elaborar “Deus Brut Des Flandres“. Una cerveza belga al estilo de Champagne o también conocida como “el champagne de la cerveza”.
Hace pocas semanas RateBeer dio a conocer los premios que otorgan a las cervezas, cervecerías y bares de cerveza artesanal y el elegido este año como mejor bar de cerveza del mundo fue “In de Verzekering tegen de Grote Dorst”, ubicado cómo no, en Bélgica.
Hace no muchos años existía un consenso bastante extendido entre los apasionados de la cerveza de que los monjes Trapenses de la Abadía de Saint Sixtus de Westvleteren en Bélgica elaboraban la mejor cerveza del mundo.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró oficialmente a la cultura de la cerveza belga Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Cada vez que tomamos cervezas trapenses, el primer lugar en que se piensa es Bélgica; sin embargo, estas cervezas tienen su origen en Francia, un país que no destaca precisamente por su tradición cervecera.