La idea de que la gente de la Edad Media bebía cerveza o vino para evitar beber agua está tan establecida que incluso los expertos más serios no ven razón alguna para documentarla; simplemente la repiten como una verdad incontestable.
La cerveza y el licor de malta son dos bebidas que comparten la malta como ingrediente principal, pero se distinguen notablemente por sus procesos de elaboración, características y perfiles de sabor únicos.
Fue enero de 2011 que Brasserie Cantillon embotelló 1.200 litros de Lambic de tres añadas diferentes, envejecidas en barricas de Burdeos rojas, blancas y Côtes du Rhône, a la que denominaron Jean Chris Nomad (JCN).
El «bierstacheln» conocido en inglés como «beer spiking» («pinchar la cerveza» en español) es una técnica tradicional alemana que añade una dimensión única a la experiencia de servir y degustar una cerveza.
Mucho antes de que los estadounidenses firmasen su declaración de independencia, siglos antes de que Cristóbal Colón llegara a América o Gutenberg inventase la imprenta, los alemanes ya elaboraban Weihenstephaner en la colina Naehrberg.
En un mundo donde la cultura del vino y la cerveza sigue creciendo, el sommelier juega un papel crucial en guiar a los entusiastas a través de un viaje sensorial y educativo, enriqueciendo así la experiencia de cada copa servida.
Los sistemas de medición de color en la cerveza nacieron a fines del siglo XIX cuando Joseph Williams -hijo de John Locke Lovibond- decidió desarrollar una manera de asegurar una estandarización de calidad para sus cervezas.
Escritora, científica, compositora y médica, entre otras cosas, Hildegard de Bingen fue una brillante mujer a la que debemos el haber documentado por primera vez las cualidades del lúpulo como ingrediente de la cerveza.
Aunque hoy en día se llame «rubia» a cualquier cerveza dorada y transparente, hubo un tiempo en que solo había una: Pilsner Urquell (Plzeňský Prazdroj), la primera cerveza en su tipo de la historia.
No muchas personas, ni siquiera los aficionados a la marihuana más antiguos y apasionados, suelen saber cómo o por qué el número 420 adquirió este significado en relación a la cultura del cannabis. Aquí te contamos la verdadera historia.
En los países occidentales, el sake se refiere a un tipo de bebida alcohólica japonesa preparada a partir de una infusión de arroz y conocida en Japón como nihonshu (日本酒, «alcohol japonés»).
Jesús habría vivido en un entorno donde predominaba la fermentación de cereales, por lo que en sus andanzas y milagros la protagonista habría sido la cerveza y no el vino, como tradicionalmente se ha afirmado.