La Organización Mundial de la Salud pidió en enero de 2026 que los países endurezcan de forma sustancial los impuestos al alcohol y a las bebidas azucaradas, después de confirmar en dos informes propios que la mayoría de los sistemas tributarios actuales dejan estos productos demasiado baratos para influir realmente en su consumo.

El llamado se apoya en dos documentos publicados en enero de 2026, el Global report on the use of alcohol taxes 2025 y el Global report on the use of sugar-sweetened beverage taxes 2025, ambos difundidos por la propia OMS (Organización Mundial de la Salud, 2026).
Los dos informes miden por primera vez de forma comparable cuánto tributan estas bebidas en cada país y qué tan lejos está esa carga fiscal de mover el precio final al consumidor.
Según esos datos, 167 países aplican algún impuesto al alcohol y 12 lo prohíben directamente, mientras que 116 países gravan las bebidas azucaradas. La cifra que más preocupa a la organización es otra.
El 97% de los países grava las bebidas energéticas, un porcentaje que no se ha movido desde 2023, señal de que la fiscalidad sobre estos productos quedó congelada justo cuando su consumo crecía.
¿Qué revelan los nuevos informes sobre cerveza, licores y vino?
El reporte sobre alcohol calcula una mediana global del 14% de impuesto sobre el precio de la cerveza y del 22,5% sobre los licores, muy por debajo del umbral que la propia OMS considera necesario para desincentivar el consumo.
El vino queda en una posición aparte, ya que 25 países, la mayoría europeos, no le cobran ningún impuesto especial.
Sobre las bebidas azucaradas, el impuesto promedio ronda apenas el 2% del precio de un refresco, una cifra que la OMS describe como insuficiente para modificar hábitos de consumo a gran escala.
Los impuestos a la salud son una de las herramientas más sólidas que tenemos para prevenir enfermedades y salvar vidas.
La frase es del Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, en la presentación de ambos informes el 13 de enero de 2026.
¿Por qué el precio real del alcohol sigue bajando?
El Dr. Etienne Krug, director del Departamento de Determinantes de la Salud, Promoción y Prevención de la OMS, fue más directo sobre las consecuencias.
El alcohol más asequible impulsa la violencia, las lesiones y la enfermedad mientras la industria obtiene ganancias.
El problema de fondo, según los informes, es que los impuestos actuales no se ajustan a la inflación ni al crecimiento de los ingresos, por lo que el alcohol se ha vuelto más accesible en la mayoría de los países desde 2022, aunque el impuesto nominal siga existiendo sobre el papel.
¿Qué significa esto para la industria cervecera?
Una mediana del 14% de impuesto sobre la cerveza deja bastante margen para que los gobiernos suban la presión fiscal antes de llegar a niveles disuasivos, y varios países ya lo están haciendo bajo el paraguas de la iniciativa 3 by 35 que la propia OMS lanzó en julio de 2025.
Esa iniciativa pide subir los precios reales del tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas al menos un 50% hacia 2035, con la meta declarada de evitar 50 millones de muertes prematuras y recaudar 1 billón de dólares en una década.
Para una industria que ya venía ajustándose a otros golpes de precio, la señal es clara. El sector cervecero artesanal atraviesa años de inflación y saturación de mercado, un cuadro que en Argentina llevó a una caída del consumo del 30% y que ahora se suma a un frente fiscal adicional.
Quienes siguen de cerca a las grandes cerveceras en bolsa también deberían prestar atención, porque un impuesto más alto afecta directamente los volúmenes que sostienen a AB InBev, Heineken o Constellation.
La caída del consumo global le da la razón a la OMS
Los informes de enero se apoyan además en una tendencia que ya venían señalando otras consultoras. Roland Berger proyectó que el consumo mundial de alcohol caerá a la mitad hacia 2050, en gran parte por cambios generacionales que la OMS quiere acelerar con impuestos más altos en vez de esperar a que el recambio demográfico haga el trabajo solo.
Una encuesta Gallup de 2022 citada en los propios informes muestra que la mayoría de las personas encuestadas ya respalda subir los impuestos al alcohol y a las bebidas azucaradas, lo que le da a la OMS un argumento político adicional frente a gobiernos que temen el costo electoral de estas medidas.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué pide exactamente la OMS a los gobiernos?
Pide que suban de forma sustancial los impuestos al alcohol y a las bebidas azucaradas, apoyándose en dos informes propios de enero de 2026 que muestran que la carga fiscal actual es demasiado baja para reducir el consumo de forma efectiva.
2. ¿Qué es la iniciativa 3 by 35?
Es el programa que la OMS lanzó en julio de 2025 para subir los precios reales del tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas al menos un 50% hacia 2035, con la meta de evitar 50 millones de muertes prematuras y recaudar 1 billón de dólares en una década.
3. ¿Cuánto impuesto paga hoy la cerveza en promedio?
Según el informe de la OMS, la mediana global es del 14% del precio de venta, muy por debajo del 22,5% que pagan los licores y lejos del nivel que la organización considera necesario para desincentivar el consumo.
4. ¿Por qué el vino casi no paga impuestos en muchos países?
Porque 25 países, la mayoría europeos, no le aplican ningún impuesto especial al vino, una excepción histórica ligada a la importancia económica y cultural de la industria vitivinícola en esas regiones.
5. ¿Puede esto subir el precio de la cerveza en el corto plazo?
Depende de cada país. Varios gobiernos ya usan los informes de la OMS como base técnica para subir la carga fiscal sobre el alcohol y las bebidas azucaradas en sus próximos presupuestos.



