En noviembre de 1864, el Mindoro, un velero mercante británico de tres mástiles, se hundió en el Canal de la Mancha a cinco kilómetros de la costa de Dover. En su bodega viajaban cajas de Guinness Extra Stout que descendieron con el barco y permanecieron allí 162 años.

Botellas de Guinness Extra Stout recuperadas del naufragio del Mindoro en el Canal de la Mancha
Botellas de Guinness Extra Stout del naufragio

Los buceadores Stefan Panis y Pawel Truszynski las encontraron intactas en 2026, selladas bajo la presión del fondo del canal.

El Canal de la Mancha guarda más de dos mil pecios registrados. Las corrientes que lo recorren son intensas y cambiantes, y alternan entre exponer y volver a enterrar distintas partes de los naufragios a lo largo de décadas.

Fue en una de esas inmersiones rutinarias cuando Panis vislumbró botellas de vidrio entre los restos del Mindoro y decidió llevar una a la superficie. Tras enjuagarla, leyó las letras grabadas en el sello, que decían Guinness Extra Stout, London. Panis no sabía que la historia de la marca se remontaba tan atrás en el tiempo.

Panis compartió el hallazgo con Truszynski, buceador e investigador con experiencia en pecios históricos, quien reconoció el potencial del objeto. La descripción que hizo a la revista Smithsonian quedará como uno de los marcos más precisos para entender lo que tenían entre manos.

No teníamos en nuestras manos un objeto cualquiera. Teníamos en nuestras manos una cápsula del tiempo que contenía historia en estado líquido, perfectamente sellada.

El buzo Stefan Panis sostiene la botella de Guinness recuperada del naufragio del Mindoro
Stefan Panis

El naufragio del Mindoro y lo que llevaba en la bodega

El Mindoro era un buque de carga que operaba en las rutas comerciales del Imperio Británico durante el reinado de la reina Victoria. Su hundimiento el 27 de noviembre de 1864, a pocos kilómetros de la costa inglesa, no fue un suceso extraordinario para la época.

El Canal de la Mancha era entonces una de las vías marítimas más transitadas del mundo y también una de las más peligrosas por sus corrientes, su niebla frecuente y el tráfico intenso. El barco zarpó el 20 de noviembre de 1864 y una semana después colisionó con otro buque, el Khersonese, y se hundió. Ningún miembro de la tripulación murió en el accidente.

Lo que sí quedó documentado por las botellas es que el Mindoro transportaba cerveza como cargamento comercial. En las inmersiones posteriores al primer hallazgo, Panis observó que había más botellas aún ordenadas en sus cajas de madera y apiladas de manera regular, lo que descarta que formaran parte de la provisión personal de la tripulación.

Guinness fue fundada en Irlanda en 1759. Según Truszynski, este envío en particular tenía como destino probable Londres, uno de los grandes mercados de la marca en el siglo XIX.

¿Por qué sobrevivió la cerveza bajo el mar?

La respuesta está en la forma en que estaban almacenadas las botellas. Truszynski explica que las cajas de madera las contenían apiladas boca abajo. Esa disposición crea, bajo la presión de las profundidades marinas, un sello hidráulico natural que impide la entrada de agua de mar a través del corcho o el tapón.

La presión del agua actúa como fuerza de cierre en lugar de fuerza de apertura, un mecanismo que ningún fabricante de botellas del siglo XIX diseñó de forma deliberada.

A eso se suman las condiciones específicas del Canal de la Mancha. Las temperaturas bajas durante todo el año ralentizan los procesos de degradación bacteriana, la ausencia total de luz solar elimina la degradación fotoquímica y los sedimentos que en algunos períodos cubrieron físicamente las cajas suman una capa adicional de aislamiento.

La combinación de esos factores creó un entorno de conservación accidental de eficacia comparable a una bodega de temperatura controlada.

Este tipo de supervivencia no es un fenómeno sin precedentes en la historia de la fermentación. La historia de cómo la cerveza se inventó una y otra vez está llena de momentos en que la bebida apareció conservada en condiciones que deberían haberla destruido, desde ánforas mesopotámicas hasta pecios medievales del norte de Europa.

El análisis en la KU Leuven y la respuesta de Guinness

Las muestras de la cerveza del Mindoro fueron enviadas a la KU Leuven, una universidad belga con una larga tradición en microbiología aplicada a la fermentación.

El encargado del análisis es Kevin Verstrepen, microbiólogo especializado en levaduras, cuyo laboratorio trabaja habitualmente con cepas de Saccharomyces cerevisiae de procedencias diversas, incluyendo muestras de fermentaciones espontáneas y cepas de archivo histórico.

El análisis tiene dos objetivos. El primero es determinar si entró agua de mar o bacterias dañinas en la botella, lo que definiría si el contenido es apto para el consumo humano.

El segundo, más ambicioso, es secuenciar el ADN de la levadura residual que pueda quedar en el sedimento para intentar reconstruir genéticamente el microorganismo que fermentó aquella cerveza en la Inglaterra de 1864. Verstrepen explica que la levadura original podría no haber sobrevivido, aunque confía en poder secuenciar su ADN y ubicarla en el árbol genealógico de las cepas conocidas para buscar parientes vivos.

Si el análisis confirma que la cerveza es segura, Truszynski será uno de los primeros en probarla.

Disfrutar de un sabor que ha estado confinado en el vacío desde la época victoriana será una experiencia inolvidable, una experiencia única en la vida.

Panis y Truszynski también se pusieron en contacto con el Archivo Guinness sobre el hallazgo. Un portavoz de Diageo, la empresa propietaria de la marca, respondió a la prensa irlandesa que este tipo de descubrimientos ofrece una ventana fascinante al pasado y ayuda a comprender mejor la herencia de la compañía. Los buzos planean regresar al pecio este mes para recuperar más botellas, con la intención de enviar dos ejemplares al Archivo Guinness y otros dos al laboratorio de Verstrepen.

Sello de la botella con el texto Guinness Extra Stout London hallada en el naufragio del Mindoro
Sellos Guinness Extra Stout, London

La Guinness Extra Stout de la era victoriana

La cerveza que viajaba en el Mindoro es Guinness Extra Stout, según confirma el texto grabado en el sello de la botella recuperada por Panis. La stout es un estilo de cerveza negra elaborado con maltas tostadas, que le aportan su color oscuro y sus notas a café, chocolate y fruta seca.

Para 1864, Guinness llevaba más de un siglo elaborando cerveza en Irlanda y ya distribuía sus botellas por vía marítima hacia mercados como Londres. La cervecera compartía protagonismo con otras grandes productoras inglesas de la época, como Whitbread, Barclay Perkins y Truman, que elaboraban porter y stout en volúmenes masivos para el mercado doméstico y la exportación.

La comercialización de cerveza por vía marítima era habitual en el siglo XIX. Las cervecerías europeas exportaban a toda Europa, a las colonias y a los barcos mercantes como provisión para las largas travesías.

El caso del Pennsylvania Swankey Ale, un estilo que desapareció en ese mismo siglo y que investigadores modernos intentan reconstruir, muestra hasta qué punto la industria cervecera victoriana produjo estilos que el tiempo terminó borrando sin dejar rastro material.

Recrear el sabor del siglo XIX

La posibilidad de secuenciar el ADN de la levadura del Mindoro abre una vía que el campo de la arqueología cervecera lleva décadas buscando. La levadura es el elemento más difícil de recuperar de las cervezas históricas porque no deja rastro físico visible en los registros materiales convencionales.

Los estudios de granos de cebada carbonizados o de residuos en ánforas pueden reconstruir ingredientes y procesos generales, pero la cepa específica de levadura que determinó el sabor final es casi siempre irrecuperable.

En una tumba china con 2.300 años de antigüedad se encontraron células de levadura con material genético identificable, tal como recoge el análisis del yacimiento de Shangshan y lo que revela sobre los orígenes de la fermentación.

La cerveza del Mindoro es mucho más reciente, lo que aumenta las probabilidades de que el material genético haya sobrevivido en mejor estado y con mayor integridad para la secuenciación.

Si Verstrepen logra secuenciar la cepa, una cervecería podría en principio reproducir la fermentación con el microorganismo original.

El resultado no sería la Guinness exacta que viajaba en el Mindoro, porque los ingredientes actuales difieren de los del siglo XIX en variedad de cebada, tipo de lúpulo y calidad del agua.

Sería, en cambio, la aproximación más fiel posible a lo que aquella tripulación tenía en la bodega del barco en noviembre de 1864, el año en que el canal se lo tragó.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué era el Mindoro y cuándo se hundió?

El Mindoro era un velero mercante británico de tres mástiles que se hundió el 27 de noviembre de 1864 en el Canal de la Mancha, a unos cinco kilómetros de la costa de Dover, Inglaterra, durante sus operaciones en las rutas comerciales del Imperio Británico. El barco colisionó con otro buque, el Khersonese, una semana después de zarpar.

2. ¿Por qué sobrevivió la cerveza 162 años bajo el Canal de la Mancha?

Las botellas estaban apiladas boca abajo en cajas de madera. Esa disposición crea, bajo la presión de las profundidades marinas, un sello hidráulico natural que impide la entrada de agua de mar. Las bajas temperaturas del canal, la ausencia de luz solar y los sedimentos que cubrieron las cajas completaron las condiciones de conservación accidental.

3. ¿Qué analiza el equipo de la KU Leuven en la cerveza del Mindoro?

El microbiólogo Kevin Verstrepen analiza si entró agua de mar o bacterias dañinas en la botella y, en paralelo, intenta secuenciar el ADN de la levadura residual para reconstruir genéticamente el microorganismo que fermentó la cerveza en 1864. Si la botella está sellada de forma segura, Truszynski será uno de los primeros en probarla.

4. ¿Qué marca de cerveza transportaba el Mindoro?

Era Guinness Extra Stout. El sello de la botella recuperada por Panis lleva impreso el texto Guinness Extra Stout, London, lo que identifica la marca de forma directa. Guinness fue fundada en Irlanda en 1759 y este envío tenía como destino probable Londres.

5. ¿Es posible recrear exactamente la Guinness victoriana del Mindoro?

Una recreación exacta es improbable porque los ingredientes actuales difieren de los del siglo XIX en variedad de cebada, tipo de lúpulo y calidad del agua. Si la KU Leuven logra secuenciar la cepa de levadura, sería posible reproducir la fermentación con el microorganismo original, lo que daría la aproximación más fiel conocida a la cerveza de 1864.

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Autor Carlos Uhart M.

Fundador y director de The Beer Times™. Certified Beer Server Cicerone©, juez BJCP y sommelier de cerveza. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza", "Cocina y Coctelería con Cerveza" y otros cuatro libros sobre maridaje y cultura cervecera.

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