En el corazón de Pensilvania, donde el río Susquehanna serpentea entre colinas que antaño fueron bosques interminables, dos cervecerías han decidido desafiar el olvido. Rosko’s Brew House y John Ryan Brewery, ambas con sede en Williamsport, han unido fuerzas para crear «A Night at the Roskbury».

Pennsylvania Swankey Ale elaborada por Rosko's Brew House y John Ryan Brewery en Williamsport, Pensilvania
Pennsylvania Swankey Ale

Se trata de una reinterpretación de la Pennsylvania Swankey Ale, una cerveza de mesa que se elaboró entre 1870 y 1915 en las comunidades Pennsylvania Dutch del corredor agrícola que une Williamsport con Lock Haven.

Este proyecto rescata un estilo que nunca tuvo una definición formal, que no aparece en los manuales técnicos de la época y que sobrevivió exclusivamente como práctica doméstica, al margen del circuito comercial que dominaba la industria cervecera estadounidense de finales del siglo XIX.

El contexto agrícola de Pensilvania

Para entender la Swankey, debemos primero comprender su función. Esta cerveza pertenecía a la categoría de table beer, un tipo de fermentación de baja graduación, entre 2.5% y 4% de alcohol, destinada al consumo diario durante las comidas. Esta tradición era común en toda Europa noroccidental desde el siglo XVII.

En Inglaterra, esta categoría existió como clasificación fiscal diferenciada entre 1690 y 1830, con impuestos reducidos respecto a las strong ales. La Swankey representa el equivalente estadounidense de esa tradición, pero sin marco regulatorio que la documentara.

Su invisibilidad en los registros históricos es consecuencia legal. La Internal Revenue Act de 1862 eximía de impuestos las fermentaciones domésticas en propiedades agrícolas, lo que significa que esta cerveza nunca apareció en censos ni registros fiscales.

Se producía en el ámbito doméstico, para el consumo de la familia y los trabajadores de la granja, sin dejar rastro documental más allá de la memoria oral y las tradiciones familiares.

La formulación reconstruida combina cuatro ingredientes cuya presencia se explica por la economía local de la posguerra civil. Estos son la cebada malteada de producción regional, la melaza de sorgo, el lúpulo Cluster del valle del Susquehanna y el anís estrellado. Cada uno de estos componentes cuenta una historia de necesidad y pragmatismo.

La melaza de sorgo merece atención específica. Durante la Guerra Civil, entre 1861 y 1865, el bloqueo de la caña de azúcar del sur obligó a Pensilvania, Ohio e Indiana a cultivar sorgo a escala masiva como sustituto sacarino.

Terminado el conflicto, la infraestructura de producción permaneció activa en granjas pequeñas. La melaza de sorgo siguió siendo el edulcorante fermentable más barato y accesible en el oeste de Pensilvania hasta la década de 1920.

No era un ingrediente exótico ni una elección estilística. Era simplemente lo que había disponible. El anís estrellado (Illicium verum), tenía una función en la farmacopea doméstica del siglo XIX, ya que su aceite esencial se prescribía como carminativo y digestivo.

Figuraba en dispensarios rurales pensilvanos junto a la manzanilla y el hinojo, por lo que incorporarlo a una cerveza de mesa no respondía a una búsqueda de exotismo aromático, sino a una lógica funcional.

Su propósito era facilitar la digestión tras las pesadas comidas de campo, una dimensión utilitaria se suele perder cuando un estilo solo se recrea desde el paladar contemporáneo, pero es esencial para comprender su razón de ser.

Williamsport como contexto

Williamsport no era una región cervecera en el siglo XIX. Entre 1860 y 1900 fue la capital mundial de la industria maderera, conocida como la Lumber Capital of the World, con una economía orientada al aserrado y transporte de madera por el río Susquehanna.

La población cervecera comercial estaba dominada por lagers alemanas de alta producción destinadas a los trabajadores de los aserraderos.

La Swankey sobrevivía en las granjas periféricas del condado de Lycoming como práctica doméstica marginal, ajena al circuito industrial que definía la identidad económica de la ciudad.

Que hoy sean dos cervecerías urbanas de ese mismo centro las que la rescatan invierte la geografía original del estilo. La tradición vuelve a la ciudad que nunca la produjo, en un gesto arqueológico y provocador.

Decisiones técnicas de la reconstrucción

La versión de Rosko’s y John Ryan utiliza malta de Deer Creek Malthouse, una maltería artesanal ubicada en Huntingdon, Pensilvania, que trabaja con cebada cultivada en un radio de 100 kilómetros.

Las maltas industriales modernas tienen un poder diastásico de 140 a 160 grados Lintner, mientras que las variedades patrimoniales de cebada de seis hileras rondan los 100 a 120 grados Lintner.

Si la Swankey original se elaboraba con estas últimas, el macerado debía ser más largo o a temperatura más baja para lograr conversión completa del almidón, lo que afectaba directamente el cuerpo y la atenuación del mosto. La malta local de Deer Creek se acerca más a ese perfil que una Pale Ale genérica de importación.

El manejo del anís estrellado es el punto más delicado. El anetol, compuesto responsable del aroma característico, es soluble en etanol y en agua caliente, pero las fracciones amargas asociadas al regaliz se extraen con mayor intensidad por encima de 85°C y en tiempos prolongados.

Una cerveza de mesa del siglo XIX, elaborada sin termómetro, probablemente incorporaba el anís cuando el mosto había dejado de hervir, durante el enfriado. La versión moderna replica esa ventana. Se añade tras apagar el fuego y se mantiene en contacto breve antes de retirar.

Hervir el anís, práctica común si no se conoce el comportamiento del ingrediente, produce un perfil medicinal que no corresponde a las descripciones sensoriales disponibles del estilo.

Los parámetros finales, 4% de alcohol y 14 IBU, sitúan la Swankey en el extremo bajo de la escala si se compara con otros estilos históricos rescatados. La Kentucky Common tiene entre 4% y 5,5% de alcohol y 15 a 25 IBU.

La Grodziskie polaca tiene entre 2,5% y 3,3% de alcohol y 20 a 35 IBU. La Lichtenhainer tiene entre 3,5% y 4,5% de alcohol, con perfil ahumado y ácido.

La Swankey es la menos amarga y la más neutra del grupo, lo que la acerca más a una función de hidratación que a una experiencia de degustación. Esta característica la define como table beer.

El problema de las fuentes

La Swankey carece de tratados técnicos contemporáneos. No aparece en American Handy Book of the Brewing Arts de Wahl y Henius, publicado en 1902, que sí documenta, por ejemplo, la Kentucky Common con fórmulas de grano y temperaturas de maceración.

No figura en los registros de la United States Brewers’ Association. Las referencias disponibles son etnográficas, orales y fragmentarias. Esto obliga a los cerveceros a trabajar con inferencias.

Si la melaza era de sorgo, la fermentabilidad del mosto era distinta. Si el lúpulo era Cluster fresco de la zona, el amargor real era inferior al teórico porque los ácidos alfa se degradan rápido en almacenamiento sin refrigeración. Si se consumía joven, la carbonatación provenía de fermentación residual y no de cebado posterior.

Cada una de estas variables altera el resultado final. La reconstrucción, al no poder ser una réplica, es una hipótesis, lo que define su naturaleza. Lo que Rosko’s y John Ryan ofrecen no es la Swankey de 1890, sino la interpretación más informada que permiten las fuentes actuales, sometida a los límites de ingredientes y equipos del siglo XXI.

El valor de lo efímero

En una era donde la industria cervecera artesanal tiende a la hiperespecificación y la competencia por estilos extremos, rescatar una cerveza de mesa modesta, de baja graduación y con un perfil sensorial contenido es casi un acto de contracultura.

La Swankey no busca impresionar con lupulados agresivos ni complejidad de fermentación. Su ambición es recordarnos que la cerveza, durante la mayor parte de su historia, fue un alimento cotidiano, un acompañante de la mesa, un digestivo y un hidratante. Fue funcional antes que aspiracional.

El hecho de que dos cervecerías de Williamsport hayan decidido invertir tiempo y recursos en recuperar esta tradición perdida dice algo sobre el estado actual de la cerveza artesanal estadounidense.

No todo rescate histórico necesita justificarse por su rareza o su potencial comercial. A veces, la simple dignidad de recordar cómo se bebía antes, en las granjas de Pensilvania, al final de una jornada de trabajo, es razón suficiente.

La Swankey de Rosko’s y John Ryan merece ser comprendida en su contexto histórico. Su valor reside en lo que nos enseña sobre la función original de la cerveza en la vida cotidiana, sobre la economía rural de Pensilvania y sobre la creatividad de los cerveceros que, ante la ausencia de registros, construyen una hipótesis bebible. La cerveza, en su forma más pura, fue ante todo un acto de comunidad y sustento.

Receta de Swankey Ale casera

Si te ha inspirado este rescate histórico y quieres experimentar con la arqueología cervecera en tu cocina, aquí tienes una adaptación para 20 litros simplificada para equipo doméstico.

Recuerda que la clave de este estilo es la sutileza, en donde la melaza y el anís deben acompañar, nunca dominar.

Perfil: Session Ale Histórica | ABV: ~3.8-4.2% | IBU: 12-15 | Color: Ámbar pálido

Ingredientes

  • 3.2 kg de malta Pilsner o Pale Ale (idealmente de origen local o nacional)
  • 250 g de melaza oscura (añadir en los últimos 10 min del hervor)
  • 15 g lúpulo americano tradicional (Cluster o Fuggle) @ 60 min
  • 4 g de anís estrellado entero (añadir en flameout/apagado, dejar reposar 10 min máximo)
  • Levadura: Nottingham, US-05 o Kölsch (fermentación limpia y neutra)

Preparación

  1. Maceración a 60 min a 66°C. Busca un cuerpo ligero, pero no acuoso.
  2. Hervor de 60 minutos estándar. Añade la melaza al final para preservar sus aromas volátiles y evitar caramelización excesiva.
  3. El anís estrellado es potente. Nunca lo hiervas directamente. Añadirlo en flameout y retirarlo tras 10 minutos evita que la cerveza sepa a medicina. Si dudas, usa solo 2 g y ajusta en lotes futuros.
  4. Fermentación a 18-20°C durante 10-14 días. Carbonata bajo (2.2-2.4 vol CO2) para respetar el perfil histórico de cerveza de mesa.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué es la Pennsylvania Swankey Ale?

Es un estilo cervecero histórico de Pensilvania que data de finales del siglo XIX. Los agricultores inmigrantes alemanes la elaboraban como cerveza de mesa de baja graduación con cebada, melaza local, lúpulo americano y anís estrellado. Era una cerveza para el consumo familiar y de trabajadores agrícolas, no para el mercado comercial.

2. ¿Qué cervecerías han recuperado la Pennsylvania Swankey Ale?

Rosko’s Brew House y John Ryan Brewery, ambas en Williamsport, Pensilvania, han elaborado conjuntamente «A Night at the Rosk-bury», una Swankey moderna con 4% ABV y 14 IBUs, utilizando malta de Deer Creek Malthouse cultivada en el propio estado.

3. ¿A qué sabe la Pennsylvania Swankey Ale?

La versión moderna presenta notas sutiles de melaza y anís estrellado, con sabores que evocan el pan dulce y la pera. Es una cerveza ligera y fácil de beber, fiel al carácter refrescante del estilo original.

4. ¿Hay otros estilos cerveceros históricos que se hayan rescatado?

Sí. El movimiento craft ha recuperado la Kentucky Common, la Grodziskie polaca, la Lichtenhainer ahumada y la Berliner Weisse tradicional, entre otros. En todos estos casos, cervecerías pequeñas investigan recetas históricas y las adaptan a los ingredientes y técnicas actuales.

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Autor Carlos Uhart M.

Fundador y director de The Beer Times™. Certified Beer Server Cicerone©, juez BJCP y sommelier de cerveza. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza", "Cocina y Coctelería con Cerveza" y otros cuatro libros sobre maridaje y cultura cervecera.

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