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La cerveza con cannabis se ha convertido en una combinación cada vez más interesante para el mundo cervecero, principalmente debido a la estrecha relación taxonómica que existe entre las flores de cannabis y las flores de lúpulo.

Cerveza infusionada con cannabis
Cerveza infusionada con cannabis

Ambas plantas pertenecen a la familia Cannabaceae y comparten un linaje evolutivo que también se refleja en su composición química. Tanto el cannabis como el lúpulo producen resinas ricas en compuestos volátiles, principalmente monoterpenos y sesquiterpenos, que contribuyen de manera importante a sus respectivos perfiles aromáticos.

Esta relación química ayuda a explicar por qué determinados perfiles de cannabis pueden recordar a algunos aromas característicos del lúpulo, incluyendo notas cítricas, florales, resinosas, especiadas, terrosas y frutales. La literatura científica confirma que ambas plantas son particularmente ricas en terpenos y comparten numerosos compuestos de esta familia.

Pero obtener resultados replicables y eficientes al incorporar cannabis a una cerveza terminada continúa siendo un desafío tecnológico. Los terpenos y los cannabinoides presentan propiedades fisicoquímicas diferentes y se comportan de manera distinta dentro de una matriz predominantemente acuosa como la cerveza.

Comprender esta relación requiere adentrarse en la solubilidad molecular. Los cannabinoides son moléculas lipofílicas y presentan una solubilidad limitada en agua, por lo que su incorporación homogénea a bebidas constituye uno de los principales desafíos de este tipo de formulaciones.

Pueden existir múltiples razones para elaborar cerveza con terpenos y cannabinoides, que van desde la innovación y la experimentación sensorial hasta el interés por explorar las posibilidades de una de las familias de plantas químicamente más interesantes relacionadas con el lúpulo.

Después de décadas de restricciones legales sobre el cannabis, los cambios regulatorios experimentados en diferentes países han contribuido además a incrementar el interés científico y comercial por las bebidas elaboradas con derivados de Cannabis sativa.

Sin embargo, la posibilidad de elaborar o comercializar este tipo de productos depende de la legislación vigente en cada jurisdicción. Una revisión científica publicada en 2026 confirma que las bebidas con cannabis siguen enfrentando desafíos tecnológicos, sensoriales y regulatorios, además de una falta de métodos estandarizados de preparación.

Estilos de cerveza para elaborar con marihuana

La mayoría de las variedades de cannabis poseen perfiles aromáticos intensos y requieren una cerveza capaz de proporcionar suficiente estructura en aroma, cuerpo y carácter para equilibrar su contribución final.

Una doble IPA puede resultar una base interesante desde el punto de vista sensorial debido a su elevada intensidad aromática y a la afinidad existente entre determinados perfiles terpénicos del cannabis y los del lúpulo.

Esto no significa que exista un estilo de cerveza universalmente adecuado. Una cerveza de menor intensidad también puede funcionar si el objetivo es conseguir una expresión más delicada del cannabis, mientras que una IPA puede resultar apropiada cuando se busca trabajar con perfiles terpénicos intensos.

Uno de los principales desafíos aparece al intentar incorporar cannabinoides, ya que estos presentan una solubilidad acuosa muy limitada. La concentración de etanol puede modificar su comportamiento dentro de una bebida, pero no existe un umbral universal de alcohol, como el 8% ABV, a partir del cual los cannabinoides se vuelvan simplemente solubles.

La investigación reciente sobre bebidas con Cannabis sativa confirma que la estabilidad de los cannabinoides depende de múltiples factores de la matriz, incluyendo temperatura, acidez, almacenamiento y presencia de lípidos. En algunas matrices estudiadas, las concentraciones de determinados cannabinoides pueden disminuir considerablemente durante el almacenamiento.

La formulación puede recurrir, dependiendo del producto y de la legislación aplicable, a sistemas de emulsificación y otros mecanismos de dispersión. Estas tecnologías pueden mejorar la homogeneidad de compuestos poco solubles en agua, aunque su eficacia depende de la formulación concreta, la matriz de la bebida y las características del ingrediente utilizado.

La estandarización resulta especialmente importante cuando se pretende desarrollar un producto comercial, ya que la concentración de cannabinoides y terpenos puede variar considerablemente entre variedades, cultivares y lotes de materia vegetal.

¿Cómo escoger la cepa de marihuana adecuada?

Tanto el lúpulo como el cannabis poseen terpenos que desarrollan aromas florales, cítricos, pináceos, especiados y frutales. El cannabis puede aportar además perfiles particularmente intensos de carácter herbal, resinoso o terroso, por lo que la selección de la materia prima debería realizarse principalmente en función de su composición aromática.

Cannabis sativa vs. cannabis indica
Cannabis sativa vs. cannabis indica

El mirceno constituye uno de los terpenos más abundantes en numerosas variedades de cannabis y también está ampliamente presente en el lúpulo. El β-cariofileno aporta características especiadas y amaderadas, mientras que el α-humuleno está asociado a perfiles herbales y terrosos.

Tanto el cannabis como el lúpulo pueden contener además limoneno, pinenos y otros compuestos volátiles que contribuyen a una enorme diversidad aromática. La revisión de Nuutinen sobre los terpenos de cannabis y lúpulo confirma la riqueza compartida de ambas plantas en mono- y sesquiterpenos.

Seleccionar variedades con perfiles complementarios permite construir una arquitectura de sabor más coherente. Una materia prima rica en limoneno y pinenos, por ejemplo, puede combinar conceptualmente con lúpulos de perfiles cítricos y resinosos como Citra, Mosaic o Amarillo.

Por el contrario, perfiles dominados por mirceno, humuleno y β-cariofileno pueden integrarse mejor con lúpulos que presenten características terrosas, herbales o especiadas.

Es importante, sin embargo, no utilizar las categorías tradicionales de «sativa» e «índica» como predictores fiables del aroma o de los efectos de una variedad. Estas denominaciones no permiten determinar por sí solas su composición química.

Para la elaboración de cerveza resulta mucho más útil considerar el perfil específico de terpenos y cannabinoides de cada cultivar.

Algunas variedades comerciales de cannabis que históricamente han despertado interés entre cultivadores y consumidores incluyen Bruce Banner, Granddaddy Purple, Lemon Cake, Northern Lights y Sour Kush.

Sin embargo, sus características pueden variar según genética, cultivo, cosecha y condiciones de almacenamiento, por lo que los nombres de las variedades no deberían sustituir al análisis de su composición cuando se busca reproducibilidad.

Descarboxilación de la marihuana

La descarboxilación es una transformación química mediante la cual los cannabinoides presentes en forma ácida pueden convertirse en sus formas neutras. En el caso del THCA, esta transformación produce THC mediante la pérdida de dióxido de carbono.

El ácido tetrahidrocannabinólico existe de forma natural en la planta y puede transformarse en tetrahidrocannabinol mediante la aplicación de energía térmica. El mismo principio se aplica a otros cannabinoides ácidos, como CBDA y CBD.

Descarboxilación
Descarboxilación

La descarboxilación modifica la composición química de la materia prima, mientras que la extracción constituye un proceso diferente mediante el cual determinados compuestos son transferidos desde la materia vegetal hacia un medio determinado.

Además, el tratamiento térmico no afecta exclusivamente a los cannabinoides. Los terpenos son compuestos volátiles y algunos pueden perderse, transformarse o degradarse dependiendo de las condiciones de temperatura, tiempo y exposición.

Por este motivo, existe un compromiso tecnológico entre favorecer determinadas transformaciones químicas y conservar el perfil aromático de la materia vegetal.

No existe una combinación universal de temperatura y tiempo que permita simultáneamente maximizar la conversión de cannabinoides y conservar todos los terpenos. El resultado depende de la variedad, el estado de la materia prima, la humedad, el método de calentamiento y otras variables del proceso.

La descarboxilación tampoco debe interpretarse como un proceso destinado exclusivamente a aumentar la potencia. Desde el punto de vista tecnológico, modifica la distribución de las distintas formas químicas de los cannabinoides y debe considerarse junto con la estabilidad de los demás componentes de la materia vegetal.

Proceso de dry hopping con cannabis

La selección de lúpulos puede seguir principios similares a los utilizados para elaborar una cerveza convencional, especialmente cuando el objetivo es conseguir una combinación coherente de perfiles terpénicos.

Los lúpulos frutales y cítricos como Citra, Amarillo, Ekuanot o Motueka pueden proporcionar una base aromática interesante para trabajar con determinadas variedades de cannabis.

Flores de lúpulo
Flores de lúpulo

La utilización de cannabis durante una etapa similar al dry hopping debe entenderse como una aplicación experimental y diferente del dry hopping tradicional. El cannabis constituye una especie botánica distinta al lúpulo y posee una composición química propia.

La materia vegetal puede aportar terpenos y otros compuestos que afectan el aroma y sabor de la cerveza, pero también puede introducir compuestos vegetales no deseados, como clorofila y materiales resinosos, especialmente cuando el contacto y las condiciones del proceso favorecen su transferencia.

Mantener una temperatura baja durante las etapas de contacto puede ayudar a preservar determinados compuestos aromáticos y limitar algunas transformaciones indeseadas, aunque el resultado depende de la materia prima y de la matriz de la cerveza.

En experiencias de elaboración casera descritas anteriormente, se han utilizado cantidades variables de cannabis para lotes de aproximadamente 19 litros, junto con diferentes cantidades de lúpulo.

Estos valores deben entenderse como referencias experimentales y no como una formulación estándar, ya que la composición de cada variedad puede variar considerablemente.

Una estrategia escalonada puede utilizar primero el lúpulo para establecer una base aromática y posteriormente introducir el componente de cannabis. Desde el punto de vista sensorial, esto permite evaluar mejor la contribución de cada materia prima y evitar que el perfil del cannabis domine completamente la cerveza.

El concepto de realizar el dry hopping en dos etapas también puede utilizarse como herramienta de control sensorial. La primera etapa establece la estructura aromática procedente del lúpulo, mientras que una segunda incorporación permite ajustar la expresión final del cannabis.

En algunas experiencias experimentales se ha utilizado una relación aproximada de uno a uno entre cannabis y lúpulo. Esta proporción puede servir como referencia para determinados ensayos, pero no constituye una regla científica universal. La intensidad aromática, la composición química y el objetivo sensorial son factores mucho más importantes que una proporción fija.

La respuesta final también dependerá de la variedad de cannabis, el cultivar de lúpulo, el tiempo de contacto, la temperatura, la matriz de la cerveza y las características del lote.

Actualmente, la comercialización de bebidas alcohólicas que contienen cannabinoides continúa estando restringida o regulada de manera específica en numerosos mercados.

La literatura reciente sobre bebidas con Cannabis sativa identifica precisamente la regulación, la estabilidad y la falta de métodos estandarizados como algunos de los principales desafíos para su desarrollo comercial.

Métodos no vegetales de extracción y acondicionamiento

Más allá del uso directo de flores de lúpulo o cannabis, existen técnicas avanzadas de extracción y acondicionamiento que permiten obtener ingredientes más estandarizados y controlar mejor el perfil de sabor, aroma y composición química de una bebida.

Estas metodologías, muchas de ellas desarrolladas originalmente para las industrias alimentaria, farmacéutica y de ingredientes naturales, pueden ofrecer ventajas frente a la variabilidad inherente de la materia vegetal.

1. Extracción con CO₂ supercrítico

La extracción con dióxido de carbono supercrítico es una de las tecnologías utilizadas para obtener extractos vegetales ricos en compuestos lipofílicos, incluyendo determinados terpenos y cannabinoides.

El CO₂ llevado a condiciones supercríticas presenta propiedades que permiten penetrar en la matriz vegetal y favorecer la extracción selectiva de determinados compuestos sin dejar residuos de solventes orgánicos convencionales.

Una de sus principales ventajas es la posibilidad de modificar la selectividad del proceso mediante cambios en presión, temperatura y condiciones de separación.

Los extractos resultantes pueden presentar concentraciones mucho mayores de determinados componentes que la materia vegetal original, por lo que su utilización en alimentos y bebidas requiere una caracterización y dosificación cuidadosamente controladas.

En aplicaciones comerciales, la ventaja fundamental no es solamente la eficiencia de extracción, sino la posibilidad de obtener un ingrediente con una composición más reproducible que la materia vegetal sin procesar.

2. Aislamiento y microencapsulación

La microencapsulación mediante tecnologías como el secado por aspersión (spray drying) y otros sistemas de encapsulación permite incorporar compuestos poco solubles o sensibles a la oxidación dentro de una matriz protectora.

Esta tecnología puede utilizarse para proteger compuestos aromáticos y mejorar su dispersión dentro de una bebida. La selección del material encapsulante es fundamental porque determina características como estabilidad, liberación y compatibilidad con la matriz alimentaria.

En una cerveza, la encapsulación puede resultar especialmente interesante porque el producto está expuesto a factores capaces de modificar compuestos sensibles, entre ellos oxígeno, luz, temperatura y procesos de almacenamiento.

Sin embargo, la encapsulación no elimina todos los problemas de estabilidad. La composición de la bebida, el pH, el contenido alcohólico y las condiciones de almacenamiento continúan influyendo en el comportamiento de los compuestos encapsulados.

3. Infusión por ultrasonidos

La sonicación o extracción asistida por ultrasonidos utiliza ondas acústicas para generar fenómenos de cavitación en el medio. Estas microburbujas pueden favorecer la transferencia de masa y facilitar la liberación de determinados compuestos desde una matriz vegetal.

La técnica ha sido investigada para la extracción de cannabinoides y terpenos del cannabis y puede reducir los tiempos necesarios en determinadas condiciones experimentales.

Un estudio sobre extracción asistida por ultrasonidos comparó esta tecnología con la extracción asistida por microondas y encontró diferencias significativas en el rendimiento de aceites, terpenos y cannabinoides.

En las condiciones estudiadas, la extracción ultrasónica produjo un rendimiento de aceite y terpenos superior al método de microondas, mientras que la concentración de cannabinoides también respondió a las condiciones de extracción.

Estos resultados muestran que variables como la relación muestra/solvente, temperatura, tiempo y ciclo de operación pueden modificar significativamente el resultado.

Por esta razón, resulta incorrecto convertir los resultados de un experimento concreto en un porcentaje universal de mejora. La eficiencia depende de las condiciones experimentales y del compuesto que se pretenda extraer.

La aplicación de ultrasonidos en bebidas fermentadas continúa siendo un campo de investigación, y sus resultados deben distinguirse de los obtenidos en sistemas de extracción de laboratorio.

4. Membranas para separación selectiva

Los sistemas de filtración mediante membranas, incluyendo nanofiltración y ósmosis inversa, permiten separar componentes de una solución en función de características como tamaño molecular, presión osmótica y propiedades de la membrana.

En la industria de bebidas, estas tecnologías pueden utilizarse para concentrar, fraccionar o modificar determinados componentes de una matriz líquida.

Su aplicación a bebidas que contienen cannabis presenta posibilidades interesantes, pero también limitaciones. No puede asumirse que una membrana eliminará selectivamente un compuesto concreto sin afectar otros componentes. La separación dependerá de la membrana utilizada y de las condiciones de operación.

Combinadas con otras tecnologías de extracción y formulación, las membranas pueden formar parte de estrategias destinadas a conseguir ingredientes y bebidas con una composición más controlada.

5. Sistemas de dosificación postfermentativa

Para cervecerías con equipos de envasado automatizados, los sistemas de dosificación en línea permiten incorporar ingredientes estandarizados después de la fermentación y antes o durante el envasado.

Esta aproximación puede utilizar bombas de precisión y mezcladores estáticos para favorecer una distribución homogénea del ingrediente en el producto terminado.

Su principal ventaja es la posibilidad de trabajar con extractos o ingredientes previamente caracterizados en lugar de depender exclusivamente de la variabilidad de una materia vegetal completa.

Además, la dosificación postfermentativa permite separar conceptualmente la elaboración de la cerveza de la incorporación del ingrediente funcional o aromático, facilitando el control de cada etapa.

Para productos que contienen cannabinoides, la homogeneidad adquiere especial importancia, ya que una distribución irregular podría producir diferencias significativas en la concentración entre unidades individuales.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Cuál es la diferencia entre la extracción de terpenos y la extracción de cannabinoides (THC/CBD)?

Los terpenos son compuestos volátiles responsables de una parte importante del aroma del cannabis y del lúpulo. Los cannabinoides, como THC y CBD, pertenecen a una familia química diferente y presentan una solubilidad acuosa mucho menor. Por ello, el comportamiento de ambos grupos dentro de una cerveza es diferente. La extracción y retención de terpenos depende de factores como volatilidad, temperatura, composición de la matriz y tiempo de contacto, mientras que la incorporación de cannabinoides está fuertemente condicionada por su baja solubilidad en agua. El contenido alcohólico puede influir en la solubilidad y distribución de algunos cannabinoides, pero no existe un umbral universal de 8% ABV que determine su extracción eficiente.

2. ¿Es necesario descarboxilar la marihuana para que la cerveza tenga aroma y sabor?

La descarboxilación y la extracción de compuestos aromáticos constituyen procesos diferentes. Los terpenos responsables de buena parte del aroma pueden estar presentes en la materia vegetal sin necesidad de convertir previamente los cannabinoides ácidos. La descarboxilación, en cambio, modifica químicamente cannabinoides como THCA y CBDA. Además, el calentamiento puede afectar los terpenos volátiles, por lo que el tratamiento térmico debe considerarse también desde el punto de vista de la conservación del perfil aromático.

3. ¿Por qué las cepas de cannabis sativas suelen recomendarse para la elaboración de cerveza?

Resulta impreciso asumir que las variedades denominadas «sativas» son automáticamente mejores para elaborar cerveza. Las categorías sativa e índica tienen un valor histórico y comercial, pero no permiten predecir de manera fiable el perfil químico de una variedad. Para seleccionar cannabis destinado a una aplicación cervecera, resulta más útil analizar sus terpenos y, cuando corresponda, su composición de cannabinoides. Una variedad rica en limoneno, pinenos u otros compuestos cítricos puede resultar más compatible con determinados lúpulos modernos, independientemente de que comercialmente sea clasificada como sativa, índica o híbrida.

4. ¿Cuál es la razón detrás de una proporción 1:1 de cannabis a lúpulo en el dry hopping?

Una proporción de uno a uno puede utilizarse como referencia experimental para equilibrar la presencia de ambas materias primas, pero no constituye una regla científica universal. La cantidad adecuada dependerá del perfil aromático del cannabis, la intensidad del lúpulo, el estilo de cerveza, el objetivo sensorial y las características particulares de cada lote. Por esta razón, es más apropiado hablar de una relación experimental que de una proporción óptima aplicable a todas las cervezas.

5. ¿Por qué la técnica de dry hopping en dos etapas puede ayudar a controlar las características del cannabis?

Una incorporación en dos etapas permite separar parcialmente la construcción de la base aromática de la cerveza y la contribución específica del cannabis. El primer dry hop puede establecer el perfil principal del lúpulo, mientras que una segunda etapa permite ajustar la intensidad del componente de cannabis. También facilita la evaluación sensorial de cada incorporación y puede reducir el riesgo de que el carácter vegetal domine completamente el resultado. No obstante, el efecto dependerá de las materias primas y de las condiciones concretas del proceso.

6. ¿Por qué es difícil incorporar THC y CBD a una cerveza?

El principal desafío es su baja solubilidad en agua. Una cerveza es una matriz predominantemente acuosa, por lo que los cannabinoides lipofílicos tienden a presentar problemas de dispersión y estabilidad. La investigación en formulación de cannabinoides ha estudiado emulsiones, sistemas lipídicos y otras estrategias destinadas a mejorar la dispersión y biodisponibilidad de estos compuestos. En bebidas, además, deben considerarse factores como pH, temperatura, contenido alcohólico, oxígeno, almacenamiento y composición de la matriz. Una revisión publicada en 2026 señala precisamente la estabilidad de los cannabinoides como uno de los principales desafíos tecnológicos de las bebidas con Cannabis sativa.

7. ¿Qué diferencia existe entre utilizar flores de cannabis y utilizar extractos?

Las flores constituyen una materia prima vegetal compleja que contiene cannabinoides, terpenos, ceras, pigmentos y otros componentes cuya concentración puede variar entre variedades y lotes. Los extractos, en cambio, permiten concentrar determinados grupos de compuestos y pueden ofrecer una composición más estandarizada. Desde el punto de vista industrial, esta estandarización puede facilitar el control de calidad y la reproducibilidad, aunque el extracto también requiere caracterización, estabilidad y compatibilidad con la matriz de la bebida.

Bibliografía

  1. Nuutinen, T. (2018). Medicinal properties of terpenes found in Cannabis sativa and Humulus lupulus. European Journal of Medicinal Chemistry, 157, 198–228. https://doi.org/10.1016/j.ejmech.2018.07.076
  2. Raber, J. C., Elzinga, S. y Kaplan, C. (2015). Determination of terpene and cannabinoid profiles in Cannabis sativa by gas chromatography mass spectrometry. Journal of Chromatographic Science, 53(3), 469–476.
  3. Microwave- and Ultrasound-Assisted Extraction of Cannabinoids and Terpenes from Cannabis Using Response Surface Methodology. (2023). Este estudio analiza experimentalmente la extracción asistida por ultrasonidos y microondas y demuestra que factores como tiempo, temperatura y relación muestra/solvente influyen significativamente en el rendimiento obtenido.
  4. Arnt Sant’Ana, R. R., Soldi, C., Castanho Amboni, R. D. M. y Fritzen-Freire, C. B. (2026). Cannabis sativa in beverages: incorporation methods, bioactive stability and sensory impact – a critical review. Critical Reviews in Food Science and Nutrition, 66(21), 4062–4073. https://doi.org/10.1080/10408398.2026.2629026

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Autor Carlos Uhart M.

Fundador y director de The Beer Times™. Certified Beer Server Cicerone©, juez BJCP y sommelier de cerveza. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza", "Cocina y Coctelería con Cerveza" y otros cuatro libros sobre maridaje y cultura cervecera.