Études sur la Bière marcó el punto de no retorno; la cerveza dejó de ser un producto de la estacionalidad y la suerte para convertirse en una de las primeras grandes victorias de la biotecnología.
Si bien los orígenes de la kombucha aún son desconocidos, el consenso indica que se habría originado en Manchuria, China, donde se han encontrado escritos que mencionan el hongo del té en tiempos de la dinastía Tsin, hacia el año 206 A. C.
La cerveza es un ejemplo perfecto de lo que en antropología se conoce como convergencia cultural, un fenómeno en el que civilizaciones separadas por océanos y milenios llegaron a la misma solución tecnológica sin haberse influenciado.
El yacimiento de Shangshan, Zhejiang, revela la evidencia más antigua de fermentación de arroz en Asia oriental: una cerveza ritual de hace 9.000-10.000 años elaborada con qu, el iniciador ancestral que hoy produce sake, baijiu y huangjiu.
Las levaduras no convencionales que habitan en la piel de las frutas, en los barriles de madera y en el aire de las bodegas, están dejando de ser una curiosidad para convertirse en la herramienta más poderosa de innovación cervecera del siglo XXI.
En 2013, un hombre de 61 años llegó a urgencias de un hospital de Texas con un nivel de alcohol en sangre de 0,37 g/dL. Afirmaba no haber bebido nada. El personal médico no le creyó, ya que 0,37 g/dL equivale a consumir, de golpe, casi diez pintas estándar.
Dos reconocidos investigadores, Scott J. Britton y Charles W. Bamforth, han publicado una exhaustiva revisión en el Journal of Society of Brewing Chemists que reordena nuestra comprensión sobre el papel de los lípidos en la elaboración de cerveza.
Los resultados compilados demuestran que la incorporación de frutas no solo amplía la diversidad sensorial, sino que también contribuye al desarrollo de bebidas funcionales con potencial impacto positivo en la salud humana.
Estudios previos han sugerido que la aplicación de sonido audible puede influir en el crecimiento microbiano y la tasa de fermentación, aunque los resultados habían sido inconsistentes.
Los registros históricos sitúan el origen de la kombucha en el noreste de China, alrededor del año 220 a. C., donde se preparaba como una bebida medicinal conocida como hóngchájūn (hongo del té rojo, equivalente al té negro en Occidente).
Un refractómetro es un instrumento óptico que mide la concentración de sacarosa de una solución basada en el índice de refracción que produce la luz en dicha solución.
Descubre cómo Mathilde Schneider desafió las leyes de su época e influenciada por el feminismo europeo, decidió liderar una cervecería y crear la icónica Aventinus, una cerveza que revolucionó la industria a inicios del siglo XX.