This post is also available in: English Português Français

En el cáncer de boca y garganta, beber y fumar a la vez no suma dos riesgos, los multiplica. En un análisis conjunto de 17 estudios sobre cáncer de cabeza y cuello, quienes fumaban más de 20 cigarrillos y tomaban 3 o más bebidas al día tenían unas probabilidades (odds) 14 veces mayores de desarrollarlo que quienes no hacían ninguna de las dos cosas (Hashibe et al., 2009).

Hombre fumando mientras bebe cerveza, el consumo de alcohol y tabaco a la vez
Hombre fumando junto a un vaso de cerveza

La combinación también cambia lo que se siente al consumir, porque el alcohol aumenta las ganas de fumar y la nicotina disimula parte de la borrachera. Esta guía reúne lo que dice la evidencia sobre el cáncer, el cerebro y la forma de dejar ambos.

¿Qué le pasa al cuerpo cuando bebes y fumas a la vez?

El daño combinado se ha estudiado sobre todo en la boca, la garganta y el esófago, los tejidos que tocan a la vez el humo y la bebida. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos advierte que quienes consumen alcohol y tabaco tienen riesgos mucho mayores de cáncer de boca y garganta, y que los daños de ambas sustancias se multiplican (NCI, 2025).

Según el NCI, los investigadores proponen que en la boca y la garganta el alcohol facilita que los tejidos absorban las sustancias tóxicas del humo. Además, el cuerpo transforma el etanol en acetaldehído, un compuesto que puede dañar el ADN y las proteínas.

¿Por qué se multiplica el riesgo de cáncer?

El consorcio INHANCE reunió 17 estudios con 11.221 casos de cáncer de cabeza y cuello y 16.168 controles. Encontró un efecto conjunto mayor que la multiplicación de los dos riesgos por separado (Hashibe et al., 2009).

Si los dos riesgos solo se multiplicaran, quien fuma mucho y bebe mucho tendría una razón cercana a 8. El valor observado es casi 1,8 veces esa cifra.

[math]4{,}15 \times 1{,}91 \approx 7{,}93[/math]

[math]\dfrac{14{,}23}{7{,}93} \approx 1{,}79[/math]

Otros trabajos llegan a la misma conclusión. Un metaanálisis de 24 estudios estimó un riesgo relativo de 35,24 en cáncer de cabeza y cuello para el consumo intenso de alcohol y tabaco, y observó que la sinergia crece a medida que aumenta el consumo (Jun et al., 2024).

En el cáncer escamoso de esófago, beber y fumar a la vez se asoció con una razón de odds de 3,28 frente a quienes no consumían ninguna de las dos sustancias (Prabhu et al., 2014).

La tabla muestra las razones de odds (OR) de ese análisis, comparadas con quienes nunca fumaron ni bebieron.

Consumo diarioRazón de odds (OR)Intervalo de confianza 95 %
No fuma ni bebe1,00Referencia
Solo bebe, 3 o más bebidas1,911,27 a 2,87
Solo fuma, más de 20 cigarrillos4,152,44 a 7,07
1 a 20 cigarrillos y 3 o más bebidas9,926,36 a 15,46
Más de 20 cigarrillos y 3 o más bebidas14,238,30 a 24,40

¿Cómo potencia el alcohol los tóxicos del tabaco?

El acetaldehído es la pieza central. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasificó en 2009 el acetaldehído asociado al consumo de alcohol como carcinógeno para los humanos, según recoge el Programa Nacional de Toxicología de Estados Unidos.

En un estudio con 7 fumadores y 6 no fumadores, los fumadores mostraron en la saliva el doble de acetaldehído después de beber, y al fumar mientras bebían la exposición total al acetaldehído en la saliva fue unas 7 veces la de los no fumadores (Salaspuro y Salaspuro, 2004). Por eso la boca de quien bebe y fuma queda expuesta a dos fuentes del mismo tóxico.

¿Por qué quien bebe tiene más ganas de fumar?

El alcohol y la nicotina activan la misma vía de recompensa del cerebro, la que libera dopamina y que explica cómo el alcohol altera el sistema de recompensa. Una revisión de 2017 describe además una tolerancia cruzada entre ambas sustancias (Adams, 2017).

La misma revisión explica que la nicotina reduce los efectos sedantes y la sensación de borrachera, que el alcohol potencia la recompensa de la nicotina y que las ganas de fumar aumentan después de beber. Cada sustancia empuja a consumir más de la otra.

La relación también se ve en las cifras. En una encuesta nacional de Estados Unidos con 43.093 adultos, el 66,3 % de los hombres y el 59,7 % de las mujeres con dependencia del alcohol habían consumido tabaco en el último año, según datos de 2001 y 2002 (Falk et al., 2006).

Entre quienes nunca habían bebido, la proporción que consumía tabaco era del 12,7 % en los hombres y del 8,0 % en las mujeres. La dependencia del alcohol tiene distintos grados, y conocer los tipos de alcoholismo ayuda a situar cada caso.

¿Afecta también al corazón y al hígado?

El efecto multiplicador está bien documentado en el cáncer de cabeza y cuello y de esófago. Las fuentes revisadas para esta guía no miden esa sinergia en el corazón.

En el hígado, un análisis de 14 cohortes con más de 1,5 millones de personas no encontró interacción entre fumar y beber en el riesgo de cáncer de hígado, a diferencia de dos estudios previos en los que más casos tenían hepatitis B o C, algo que según los autores podría explicar la diferencia (Petrick et al., 2018). Fumar al inicio del estudio sí se asoció por sí solo con más cáncer de hígado.

¿Cuánta gente bebe y fuma en México y en España?

En México, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 registró que el 46,1 % de las personas de 12 a 65 años bebió alcohol en el último año y que el 15,1 % fumó tabaco en el último mes (ENCODAT 2025). Las dos cifras bajaron respecto a 2016, cuando eran del 49,1 % y del 17,6 %.

En España, la encuesta EDADES 2024 encontró que el 63,5 % de la población de 15 a 64 años bebió alcohol en el último mes y que el 25,8 % fumó a diario en ese periodo (EDADES 2024). El 39,0 % declaró haber consumido dos o más sustancias en los últimos 12 meses, y el alcohol aparece en al menos el 93,5 % de quienes consumieron exactamente dos.

Ninguna de las dos encuestas publica en sus resúmenes cuántas personas beben y fuman a la vez. Los datos de consumo de alcohol en adolescentes muestran que el consumo de alcohol empieza antes de la mayoría de edad.

¿Conviene dejar el alcohol y el tabaco al mismo tiempo?

La evidencia indica que dejar de fumar no pone en riesgo la abstinencia del alcohol. Un metaanálisis de 19 ensayos encontró que quienes recibían ayuda para dejar de fumar durante el tratamiento de una adicción tenían un 25 % más de probabilidad de mantenerse sin alcohol ni drogas a largo plazo (Prochaska et al., 2004).

Una revisión Cochrane posterior no encontró diferencias en la abstinencia de alcohol y otras drogas, y confirmó que estas intervenciones sí aumentan el abandono del tabaco (Apollonio et al., 2016). El efecto apareció cuando la ayuda incluía medicación, sola o con asesoramiento, y el asesoramiento solo no bastó.

Quien prefiera empezar por la bebida puede revisar cómo dejar de beber cerveza según lo que funciona en los estudios. Dejar el alcohol de golpe tras un consumo intenso y prolongado puede provocar una abstinencia potencialmente grave y conviene hacerlo con supervisión médica.

¿Dónde pedir ayuda en México y en España?

En México, la Línea de la Vida atiende en el 800 911 2000, gratis, las 24 horas y los 365 días del año. Ofrece información sobre el consumo de sustancias e intervenciones breves, también para dejar de fumar (CONASAMA, 2025).

En España, el Plan Nacional sobre Drogas mantiene un buscador de centros de atención a las adicciones, y el Ministerio de Sanidad reúne los recursos para dejar de fumar en cada comunidad autónoma.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Es más peligroso beber y fumar a la vez que hacerlo por separado?

Sí. En el cáncer de cabeza y cuello, el riesgo conjunto supera la multiplicación de los dos riesgos por separado, y quienes fumaban más de 20 cigarrillos y tomaban 3 o más bebidas al día tenían una razón de odds de 14,23 (Hashibe et al., 2009).

2. ¿Por qué dan más ganas de fumar cuando se bebe alcohol?

Porque el alcohol y la nicotina activan la misma vía de recompensa del cerebro. El alcohol potencia la recompensa de la nicotina y las ganas de fumar aumentan después de beber (Adams, 2017).

3. ¿Qué cánceres aumentan al combinar alcohol y tabaco?

Sobre todo los de boca, faringe, laringe y esófago, los tejidos expuestos a la vez al humo y a la bebida. En el cáncer de hígado, un análisis de 14 cohortes no encontró interacción entre ambos (Petrick et al., 2018).

4. ¿Se puede dejar el alcohol y el tabaco al mismo tiempo?

Sí. Recibir ayuda para dejar de fumar durante el tratamiento de una adicción no empeora la abstinencia del alcohol, según un metaanálisis que halló un 25 % más de probabilidad de mantenerse sin alcohol ni drogas a largo plazo, y una revisión Cochrane que no encontró diferencias (Prochaska et al., 2004; Apollonio et al., 2016).

5. ¿Dónde pedir ayuda para dejar de beber y fumar en México?

En la Línea de la Vida, en el 800 911 2000, un servicio gratuito que atiende las 24 horas y también ayuda a dejar de fumar.

Recomendamos

Foto del avatar
Autor Carlos Uhart M.

Fundador y director de The Beer Times™. Certified Beer Server Cicerone©, juez BJCP y sommelier de cerveza. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza", "Cocina y Coctelería con Cerveza" y otros cuatro libros sobre maridaje y cultura cervecera.

Escribe un Comentario