Brouwerij Van Steenberge y la historia de Gulden Draak

La cervecería Brouwerij Van Steenberge fue fundada en 1874 por Jean Baptiste De Bruin en la pequeña localidad de Ervelde, cerca de Gante, Bélgica, y originalmente se denominaba Brouwerij De Peer.

Brouwerij Van Steenberge y la historia de Gulden Draak

Brouwerij Van Steenberge y la historia de Gulden Draak

Años más tarde, y después de la muerte del fundador, su viuda Angelina Petronella Schelfaut continúo su trabajo hasta que luego de su propia muerte fue sucedida por su sobrino Jozef Schelfaut.
 

Primera Guerra Mundial

Después de la Primera Guerra Mundial, la cervecería pasó a manos su yerno, el marido de su hija Margriet, Paul Van Steenberge, un catedrático en Microbiología de la Escuela de Cervecería de Gante, quien trajo consigo el conocimiento científico que apuntó a modernizar la cervecería, sus equipos de elaboración y el lanzamiento de nuevas variedades.

Más tarde, en 1919, la cervecería De Peer fue rebautizada como Bios, tomando el nombre de la cerveza que elaboraban en ese tiempo.

Cuando la II Guerra Mundial puso en peligro la continuidad de muchas cervecerías en Bélgica, Paul quiso unirse a una cooperativa, pero la negativa de Margriet hizo que en 1962, su hijo Jozef Van Steenberge tomara el control de la cervecería.

El enfoque de Jozef se centró en la elaboración de cervezas de fermentación alta, y para ello, en 1978 adquirió la receta de la cerveza tradicional de la Abadía St. Augustine’s en Gante, que cuatro años más tarde vio la luz como Augustijn, seguida pronto por los lanzamientos de Piraat y Gulden Draak.

En 1990, el hijo de Jozef, Paul Van Steenberge se hizo cargo de la cervecería, construyendo una nueva línea de elaboración totalmente automatizada, una planta de reciclaje de agua y una nueva línea de embotellado.

Luego, 1998 vio la llegada de Jef Versele, sobrino de Paul y séptima generación de la familia, quien en 2013, junto a su esposa Theresa Deroose, se hicieron cargo de la cervecería siguiendo la antigua premisa “Nacer como cervecero, morir como cervecero”, asumiendo los nuevos desafíos de una cervecería moderna y los nuevos mercados mundiales.

La leyenda del Dragón Dorado

Cuenta la leyenda que el Dragón Dorado era el mascarón de proa del barco del Rey Noruego Sigrid Magnusson durante su cruzada en 1111, y que este la habría regalado como agradecimiento al Rey de Constantinopla (hoy Estambul, Turquía) para que fuera colocado sobre la cúpula de la Basílica Santa Sophia.

Cien años después el Conde Balduino IX la habría enviado como un regalo para su pueblo natal en Gante, Bélgica, pero desde ahí habría sido robada tiempo después por los habitantes de Brujas.

No sería hasta 1832, que como resultado de una batalla entre los habitantes de Brujas y Gante, que estos últimos habrían recuperado la estatua como botín de guerra y la habrían instalado sobre la torre del campanario de Gante para que el dragón protegiera la ciudad, como un símbolo de su libertad y su poder.

Fuera de la leyenda, lo cierto es que el Dragón Dorado fue tallado en 1377 a solicitud de la alcaldía de la ciudad de Gante, y su posible conexión con la mitología Vikinga se debe a que fue construido sin patas.

Aunque su motivación original no está clara, debido que está ubicado en el punto más alto de la ciudad, se le considera su protector. La historia sí registra que siempre fue muy popular, tanto así que durante los festejos de la ciudad era preparado para escupir fuego, aunque la última vez que esto ocurrió fue en 1819.
 

La historia de Gulden Draak

La cerveza Gulden Draak debe su nombre al símbolo de la ciudad de Gante, y es una cerveza de fermentación alta del género Belgian Strong Ale, de 10,2 ABV, que utiliza levadura de vino para su segunda fermentación en botella.

Originalmente fue elaborada como partida única a solicitud del alcalde de la ciudad de Evergem, próxima a Gante, pero más tarde fue añadida al portafolio regular ante la insistencia de unos clientes italianos que tuvieron la oportunidad de probarla en la propia cervecería.

Notas de Cata

Apariencia

Cobrizo oscuro, homogéneo, de textura visual opaca y turbia, genera una espuma alta de color beige, de buena retención y porosa cremosidad, que se diluye para conservar una liviana capa al beber, generando “piernas” de alcohol en las paredes de la copa.

Aroma

Maltosidad rica y profunda, suavemente tostada, a caramelo, regaliz y galletas de miel, a hierbas maceradas, que se va acentuando con un carácter licoroso intenso y profundo en nariz, pero que no desborda.

Sabor

Marcadas notas a caramelo tostado, a frutos negros deshidratados, a bizcocho y galletas de miel, se desmarca luego a mitad de boca con un amargor suave pero evidente y una licorosidad manifiesta que apertura un cierre que se extiende a un retrogusto integrado en esa línea.

Sensación en Boca

Cuerpo medio-alto, sedoso y untuoso, que se expande firme por toda la boca, con una carbonatación suave pero chispeante y una tibieza alcohólica que marca la pausa entre sorbo y sorbo.

 

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