Cuando Jin Xin empezó a vender cerveza importada de primera calidad en Pekín, el gerente de su bar le advirtió que costaría mucho hacerla despegar. Pocos años después tenía clientela fija, una historia que el New York Times eligió en enero de 2016 para contar cómo los consumidores chinos empezaban a cambiar la lager barata por la cerveza importada y la artesanal local (reportaje reproducido por el Taipei Times).

Detrás de aquel cambio de gusto había cifras. Las importaciones de cerveza en China habían pasado de 335 millones de yuanes en 2009 a 1.400 millones en 2013, justo cuando Anheuser-Busch InBev preparaba la compra de SABMiller, los dos grupos extranjeros con más peso en el país.
¿Qué cervezas importadas pedían los jóvenes de Pekín en 2016?
En NBeerPub, el local que Jin tenía en una zona tranquila del casco antiguo de Pekín, los clientes jóvenes pedían botellas de Delirium Tremens o la Punk IPA de BrewDog. Jin llegó a vender una botella de Snake Venom, la cerveza escocesa que fue de las más fuertes del mundo, por unos 2.700 yuanes, más de 420 dólares de entonces.
Tenía 43 años y guardaba en su departamento más de 6.000 botellas de más de 60 países. Así le explicaba al diario por qué el gusto de sus compatriotas estaba cambiando.
Lentamente, los chinos tienen más dinero en el bolsillo. Después de que tienen dinero, algunos quieren algo mejor en términos de sabor, así como de estilo de vida, en especial los jóvenes.
El reportaje describía un movimiento que iba más allá de un bar. Los consumidores pasaban de las cervezas locales producidas en masa, del tipo de las lagers industriales como Tsingtao, a las importadas y a las artesanales que empezaban a elaborarse en el país.
¿Cuántas microcervecerías había en Pekín?
Pekín contaba entonces con media docena de microcervecerías, con otras abriendo en ciudades de toda China. En el taproom de Jing-A Brewing, sus dueños, llegados de Connecticut y de Toronto, servían cervezas de inspiración estadounidense con un aire local.
Jing-A sigue en activo diez años después, aunque cerró el taproom que tenía en el complejo 1949 de Sanlitun (The Beijinger). Del NBeerPub de Jin no hemos encontrado una fuente reciente que confirme cómo está hoy.
¿Qué papel tuvo Bélgica en el gusto chino por la cerveza?
Ji Chen, de 28 años, descubrió la buena cerveza mientras estudiaba en Bélgica. De vuelta en China empezó a comprar cerveza importada en el supermercado para beberla con amigos en bares, convencido de que no era cara para la calidad que ofrecía.
Chen Jing, de 30 años, llegó a la cerveza artesanal por otro camino, después de recorrer China y el sudeste asiático de vacaciones. Le tomó tanto gusto que planeaba su siguiente viaje a Bélgica.
¿Cuánto costaba una cerveza importada frente a una Snow?
En Heaven Supermarket, un bar de autoservicio de Sanlitun, Chen Jing revisaba las neveras junto a su novio. Las importadas costaban unos 50 yuanes, casi 8 dólares, cuando una botella de Snow salía por 1,9 yuanes, unos 30 centavos.
Su explicación al diario resume aquel cambio mejor que cualquier estadística de mercado.
Prefiero gastar mi dinero en unas cuantas cervezas de calidad que en comprar muchas cervezas baratas, sentirme hinchada y con dolor de cabeza. Se trata más del estilo de vida que escojo, que de simplemente beber.
¿Por qué la fusión de AB InBev y SABMiller miraba a China?
AB InBev y SABMiller estuvieron entre los primeros grupos extranjeros en llegar a China a principios de los años noventa, siempre de la mano de cerveceras locales. Cuando salió el reportaje sumaban alrededor de un tercio del mercado chino de cerveza, una cuota que obligaba a pensar qué tendrían que vender para que los reguladores aprobaran la fusión.
El diario situaba la oportunidad en las cervezas premium, en un momento en que los grandes mercados de Europa y Estados Unidos perdían volumen. Shaun Rein, fundador de China Market Research en Shanghái, opinaba entonces que una venta forzada no sería el fin del mundo para ellos, porque Snow no era su franja de precio y los consumidores buscaban más calidad.
¿Qué pasó con Snow después de la fusión?
La venta llegó antes de lo que el reportaje podía prever. El 2 de marzo de 2016 AB InBev acordó vender el 49% de SABMiller en CR Snow a China Resources Beer por 1.600 millones de dólares (BeverageDaily, 2016).
La fusión se cerró el 10 de octubre de 2016 y la venta de CR Snow quedó completada al día siguiente. Desde entonces CR Snow es filial al 100% de China Resources Beer, de modo que la lager de 30 centavos de aquel supermercado de Pekín ya no tiene nada que ver con AB InBev.
Diez años después la escena sigue moviéndose, con bares de cerveza en China que ya regalan tokens de inteligencia artificial en lugar de wifi. Si alguna vez pides una artesanal en Pekín, piensa que hace apenas una década una importada costaba más de veinte veces lo que una Snow.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Los chinos toman cerveza?
Sí, sobre todo lagers locales producidas en masa, como la Snow, que en 2016 costaba 1,9 yuanes, unos 30 centavos de dólar, según un reportaje del New York Times de enero de ese año. El mismo reportaje recogía que las importaciones de cerveza habían pasado de 335 millones de yuanes en 2009 a 1.400 millones en 2013, señal de que los jóvenes con más ingresos buscaban otras cervezas.
2. ¿Cuánto costaba una cerveza importada en China en 2016?
En Heaven Supermarket, un bar de autoservicio del barrio de Sanlitun en Pekín, una cerveza importada costaba unos 50 yuanes, casi 8 dólares, frente a los 1,9 yuanes de una Snow. En el extremo de lujo, el dueño del bar NBeerPub vendió una botella de Snake Venom por unos 2.700 yuanes, más de 420 dólares de entonces, según el New York Times.
3. ¿Qué cervezas importadas empezaron a gustar en China?
En el bar NBeerPub de Pekín los clientes jóvenes pedían en 2016 la belga Delirium Tremens o la Punk IPA de la escocesa BrewDog, según el New York Times. Bélgica pesaba en ese gusto, porque uno de los consumidores entrevistados había descubierto la buena cerveza estudiando allí, mientras que otra planeaba viajar al país atraída por su cultura cervecera.
4. ¿Qué pasó con Snow tras la fusión de AB InBev y SABMiller?
Para que la fusión fuera aprobada, AB InBev acordó el 2 de marzo de 2016 vender el 49% que SABMiller tenía en CR Snow a China Resources Beer por 1.600 millones de dólares. La fusión se cerró el 10 de octubre de 2016 y la venta, al día siguiente, de modo que desde entonces CR Snow pertenece por completo a China Resources Beer.
5. ¿Quiénes elaboraban cerveza artesanal en Pekín?
En 2016 Pekín tenía media docena de microcervecerías, entre ellas Jing-A Brewing, cuyos dueños, llegados de Connecticut y de Toronto, servían cervezas de inspiración estadounidense con un toque local. Jing-A sigue activa diez años después, según la guía local The Beijinger, que también informó del cierre de su taproom del complejo 1949 en Sanlitun.
Recomendamos
- Furor causa en China un bar donde el precio de la cerveza varía según su demanda
- Guía de maridaje de cerveza y comida china: ¿Cómo explorar todo su potencial?



