La historia de la cervecería Hofbräuhaus

La cervecería Hofbräuhaus es una de las más famosa de Múnich, con un origen que se remonta hasta el año 1589, cuando era la cervecería a que abastecía a la familia a la familia real alemana.
 
cervecería Hofbräuhaus

La historia de la cervecería Hofbräuhaus

La familia real Wittelsbach fue una dinastía gobernante de Alemania de los territorios de Baviera desde 1180 hasta 1918 y del Palatinado Renano desde 1214 hasta 1805.

Desde su apertura a público en 1828, su importancia como lugar de reunión en el mundo de la política convirtió la cervecería en testigo de importantes acontecimientos como la proclamación de la “República Soviética de Múnich” o del programa de los 25 puntos expuesto por Adolf Hitler por el que pasaría a regirse el partido nazi.
 

Orígenes de la cervecería Hofbräuhaus

La cervecería Hofbräuhaus fue fundada en 1.589 por el Duque William V y en sus inicios sólo estaba abierta para la realeza. Éste régimen de admisión se mantuvo durante más de 200 años, hasta que en 1.828 fue trasladada y por orden del rey Ludwig I, abrieron sus puertas al público y bajaron los precios para que todos pudiesen beber su cerveza.

Parece que a este rey le gustaban los festejos populares, y fue su casamiento el que originó la fiesta de Oktoberfest que hoy se celebra en varios lugares al rededor del mundo.
 
Orígenes del Oktoberfest

Orígenes del Oktoberfest

Después de tantos años con un público selecto, la cervecería no estaba preparada para recibir tanta gente y todos los días se veía sobrepasado en su capacidad. Las largas mesas que ocupaban el salón estaban siempre ocupadas y muchas personas bebían en pie esperando que alguien se levante para poder robarle el lugar. Esto hacía que quienes estaba sentado no quisieran levantarse.

Pero todos sabemos que después de beber unas cervezas se hace necesario ir al baño para que la cerveza ingerida siga su camino al mar. Para evitar que la vejiga explote, y no perder su lugar, los clientes comenzaron a orinar bajo las mesas, sin levantarse. Como reacción a esto la cervecería hizo canaletas en el piso para que la orina salga hasta la calle.

Pero hubo otro grave problema: orinar en el piso hacía que algunas veces, y sin querer hacerlo, se salpicase a algún vecino. Estando ya borrachos esas involuntarias salpicadas acababan iniciando peleas en la que podían terminar involucrados muchos de los que se encontraban allí. Para resolver éste problema Hofbräuhaus puso a disposición de sus clientes unos tubos de madera que podían usar como tubería para orinar sin salpicar a nadie. Incluso algunos clientes comenzar a llevar su propio tubo para no tener que usar uno que había sido usado por otros.
 


Reconstrucción

La cervecería quedó completamente destruida durante los bombardeos de 1945 y años más tarde fue reconstruida en 1.958, esta vez sin canaletas en los pisos. Ya nadie orina bajo las mesas, y no hace falta llevar un palo para no pedir prestado el del vecino.

Hoy por hoy, cada día más de 35.000 personas pasan por los enormes salones de la cervecería, que ya se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, especialmente durante la celebración del Oktoberfest.

Su apasionante historia y su peculiar ambiente convierte la cervecería Hofbräuhaus en un punto de interés que merece la pena visitar durante un viaje a Múnich.

 

 

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