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Los mosquitos, esos diminutos insectos que nos han acompañado a lo largo de la historia, han desarrollado mecanismos sorprendentemente sofisticados para localizar a sus huéspedes preferidos.

En años recientes, investigaciones científicas han puesto de manifiesto un hallazgo intrigante, el consumo de cerveza puede hacernos más atractivos para estos insectos hematófagos.
Este fenómeno, que podría parecer trivial a simple vista, tiene implicaciones profundas para la salud pública y la comprensión de la ecología de los vectores de enfermedades.
La cerveza como factor de atracción
Desde hace décadas, la relación entre el consumo de bebidas alcohólicas y el comportamiento de los mosquitos ha intrigado a los investigadores.
Una de las primeras pruebas experimentales llegó en 2002, cuando Shirai y su equipo publicaron en el Journal of the American Mosquito Control Association que los mosquitos se posaban más sobre 13 voluntarios después de que bebieran 350 ml de cerveza al 5,5%.
En 2010, Thierry Lefèvre y su equipo lo confirmaron en Burkina Faso con Anopheles gambiae, el principal mosquito transmisor de la malaria en África.
Quince minutos después de beber un litro de dolo, una cerveza local de sorgo de alrededor del 3%, el olor de 25 voluntarios activó al 47% de los mosquitos, frente al 35% antes de beber. Además, el 65% de los que volaron se dirigió hacia ellos.
En el grupo de control, formado por 18 voluntarios que bebieron agua, la atracción no cambió.
La explicación más intuitiva sería que la cerveza calienta el cuerpo o hace exhalar más dióxido de carbono, pero los datos no la sostienen. En el estudio de Lefèvre la temperatura axilar incluso bajó un poco tras beber. El CO₂ exhalado no cambió, así que ninguno de los dos explica el aumento de la atracción.
Shirai tampoco encontró relación entre los aterrizajes y el etanol del sudor o la temperatura de la piel.
Mecanismos bioquímicos
Como en el experimento de Lefèvre los mosquitos solo recibían el olor corporal de los voluntarios, la explicación más probable es que la cerveza cambie ese olor, la mezcla de compuestos de la piel y el aliento que los mosquitos usan para elegir a quién picar. Qué compuesto concreto cambia al beber sigue sin estar claro, según los propios autores.
El dióxido de carbono activa a los mosquitos y les avisa de que hay alguien cerca, pero en el estudio de Lefèvre no explica la diferencia entre beber cerveza y beber agua.
La prueba más reciente viene del festival Lowlands, en Países Bajos, donde un equipo del centro médico de la Universidad de Radboud instaló en 2023 un laboratorio en contenedores y midió la atracción sobre 465 asistentes. Los mosquitos Anopheles se posaron 1,35 veces más sobre el brazo de quienes habían bebido cerveza, según un preprint publicado en bioRxiv en agosto de 2025 que aún no ha pasado revisión por pares.
Ni el estudio de Lefèvre ni el del festival midieron cuánto dura el efecto. Shirai y Lefèvre concluyen que beber alcohol aumenta el riesgo de picaduras, algo a tener en cuenta en reuniones al aire libre donde se bebe cerveza.
Implicaciones prácticas a considerar
Los resultados de estas investigaciones tienen consecuencias prácticas significativas, especialmente en regiones donde las enfermedades transmitidas por mosquitos son endémicas.
Durante actividades al aire libre, como picnics o reuniones sociales, conviene usar repelente y adoptar medidas de protección adicional, además de beber agua para compensar el efecto diurético de la cerveza.
Las horas del atardecer y de la noche, cuando pican los mosquitos de la malaria, deben ser especialmente vigiladas. Asimismo, se plantea la cuestión de si diferentes tipos de cerveza podrían tener efectos variables en la atracción de los mosquitos.
La interacción entre el consumo de cerveza y otros factores, como el tipo de sangre o el nivel de actividad física, representa un área fértil para futuras investigaciones.
En el caso del grupo sanguíneo, Shirai y su equipo observaron en 2004 que el mosquito tigre (Aedes albopictus) se posaba más sobre personas del grupo O, aunque la diferencia solo fue significativa frente al grupo A.
La tabla resume los tres estudios citados que midieron el efecto de la cerveza sobre los mosquitos.
| Estudio | País | Participantes | Bebida | Resultado |
| Shirai et al., 2002 | Japón | 13 voluntarios | 350 ml de cerveza al 5,5% | Más aterrizajes tras beber |
| Lefèvre et al., 2010 | Burkina Faso | 25 con cerveza y 18 con agua | 1 litro de dolo (alrededor del 3%) | Activación del 35% al 47% y 65% de vuelos hacia el voluntario |
| Blanken et al., 2025 (preprint) | Países Bajos | 465 asistentes a un festival | Cerveza, según cada participante | 1,35 veces más aterrizajes |
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Todos los tipos de cerveza atraen por igual a los mosquitos?
No existen estudios que comparen variedades de cerveza. Los tres estudios citados usaron bebidas muy distintas, una cerveza al 5,5%, una cerveza de sorgo africana y lo que bebía cada asistente a un festival. En todos aumentó la atracción.
2. ¿El efecto en la atracción de mosquitos es inmediato?
En el estudio de Lefèvre el aumento ya se midió 15 minutos después de beber. Los estudios citados no indican cuánto tiempo dura.
3. ¿Cómo reducir el riesgo de picaduras?
Se recomienda aplicar repelente de insectos con DEET o icaridina, usar ropa que cubra la piel, evitar perfumes intensos y mantenerse alejado de áreas húmedas o con vegetación densa.
4. ¿Por qué la cerveza atrae a los mosquitos?
No se sabe con certeza. El estudio de Lefèvre descartó que se deba a un aumento de la temperatura corporal o del CO₂ exhalado. Shirai tampoco encontró relación con la temperatura de la piel. Por eso la hipótesis principal es un cambio en el olor corporal que todavía no se ha identificado.
Referencias
- Shirai, O., Tsuda, T., Kitagawa, S., et al. (2002). Alcohol ingestion stimulates mosquito attraction. Journal of the American Mosquito Control Association, 18(2), 91-96. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12083361/
- Shirai, Y., Funada, H., Takizawa, H., Seki, T., Morohashi, M., & Kamimura, K. (2004). Landing preference of Aedes albopictus (Diptera: Culicidae) on human skin among ABO blood groups, secretors or nonsecretors, and ABH antigens. Journal of Medical Entomology, 41(4), 796-799. https://doi.org/10.1603/0022-2585-41.4.796
- Lefèvre, T., Gouagna, L. C., Dabiré, K. R., et al. (2010). Beer consumption increases human attractiveness to malaria mosquitoes. PLoS ONE, 5(3), e9546. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0009546
- Blanken, S. L., Inklaar, M. R., Wan, Z., et al. (2025). Blood, sweat, and beers: investigating mosquito biting preferences amidst noise and intoxication in a cross-sectional cohort study at a large music festival [preprint]. bioRxiv. https://doi.org/10.1101/2025.08.21.671470



