La cerveza es una bebida que está “viva”, que cambia con el tiempo, porque desde el mismo momento en que deja la cervecería sus características evolucionan, a veces de forma positiva y muchas veces de forma indeseable.
Morten Meilgaard es un héroe anónimo en el mundo de la cerveza. Nacido en Dinamarca en 1928, fue un ingeniero químico brillante y amante de la cerveza que básicamente inventó el lenguaje que hoy utilizamos para describirla.
Degustar una cerveza es una experiencia expectante, en donde las sensaciones son efímeras, pero allí estás, olfateando, exhalando, dando un sorbo y luego otro, tratando de expresar ese momento en palabras antes de que se desvanezca.
El diacetilo esun producto químico natural procedente de la fermentación que está habitualmente presente en la mantequilla, como un ingrediente común en las margarinas, grasa alimentaria y algunos aceites.
En primer lugar, la razón por la que los alimentos picantes causan una sensación ardiente es porque contienen un componente irritante. Por esta razón, picante es una sensación en boca, no un sabor.
Hoy en día, el lúpulo es un ingrediente primario en la cerveza, pero no siempre fue así. A lo largo de la historia ha sido solo uno de los muchos diferentes tipos de hierbas y especias utilizadas para saborizar y preservar la cerveza.
Se trata un sabor sutil pero de retrogusto prolongado, que induce la salivación y una sensación aterciopelada en la lengua que estimula la garganta, el paladar y la parte posterior de la boca.
Los terpenos son compuestos aromáticos naturales que se encuentran en diversas variedades de plantas como el lúpulo y la marihuana, siendo uno de los componentes principales de aceites esenciales y resinas vegetales.
La marihuana y el lúpulo son genéticamente «primos», ya que ambos pertenecen a la familia de las Cannabaceae, por lo tanto son dos plantas que tienen muchas más similitudes de las que habitualmente creemos.
Cuando hay que analizar por qué una cerveza parece no estar bien, es necesario ser más específico, utilizar lenguaje de análisis sensorial, identificando los aromas y sabores percibidos y qué pudo haberlos causado.
Durante más de una década, los kits de entrenamiento sensorial del Instituto Siebel han establecido el estándar de precisión y facilidad de uso en las aplicaciones de entrenamiento sensorial de la cerveza.
Si alguna vez has escuchado a alguien referirse a "ésteres" y "fenoles" al percibir ciertos aromas de la cerveza, ten cuidado, ya que a menudo, estos términos son utilizados de forma indistinta o incorrecta, aunque pueden coexistir.