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Al final de cada cocción, en una cervecería pequeña de cualquier pueblo de Estados Unidos, alguien vacía el macerador y carga en una camioneta la cebada húmeda y tibia que horas después termina en el comedero de una granja vecina, muchas veces sin que nadie cobre un dólar por ella.

Vacas lecheras comiendo en un establo, destino habitual del bagazo de cerveza que premia la Brews to Barns Act
Bagazo como alimento para vacas lecheras.

Ese viaje diario es el que la Brews to Barns Act, presentada el 22 de octubre de 2026 en la Cámara de Representantes, quiere premiar con un crédito contra el impuesto federal a la cerveza.

El proyecto lleva la firma del republicano Mike Kelly, de Pensilvania, junto al demócrata Brad Schneider, de Illinois, dos miembros del Comité de Medios y Arbitrios, que es donde se escriben las leyes tributarias de la Cámara.

Ofrece 8 centavos de dólar por cada libra de bagazo donado para uso agrícola, medida en peso seco, con un tope de 35.000 dólares al año por cervecería.

Glenn Thompson, presidente del Comité de Agricultura, firma también como copatrocinador junto a Marilyn Strickland, copresidenta del caucus de pequeños cerveceros de la Cámara, en una lista que completan Jeff Hurd, John Larson y Josh Riley.

Suman tres republicanos y cuatro demócratas, una mezcla poco habitual en un Congreso donde casi nada tributario avanza con apoyo de los dos partidos.

¿Qué es el bagazo y por qué termina en las granjas?

El bagazo es lo que queda de la malta después de la maceración, cuando el agua caliente ya extrajo los azúcares que la levadura convertirá en alcohol y en el fondo del macerador solo resta una pasta húmeda de cáscaras, proteínas y fibra.

Por cada barril de 31 galones, unos 117 litros de cerveza, se generan más de 65 libras de bagazo, cerca de 30 kilos.

Llevado a escala nacional, las cervecerías estadounidenses producen alrededor de 4,7 millones de toneladas métricas de bagazo al año, un residuo que, junto con el agua que consume cada litro de cerveza, define la huella ambiental de una cervecería. Cerca del 90% ya se reutiliza, sobre todo como alimento para ganado o como compost.

Fuera de la granja, el bagazo tiene otras vidas, desde la nueva generación de probióticos hasta ensayos para combatir infecciones bacterianas en salmones. Son usos prometedores que todavía no mueven ni una fracción del volumen que se llevan las vacas.

¿Por qué regalar el bagazo cuesta dinero a una cervecería?

Las grandes cerveceras tienen un mercado comercial donde vender su bagazo por camiones enteros, mientras las pequeñas lo entregan gratis o casi gratis a los agricultores de la zona, asumiendo ellas mismas el manejo y el transporte.

Al granjero le sale barato alimentar a su ganado, mientras el vertedero se libra de un residuo que, por cada tonelada enterrada, equivale a unos 513 kilos de CO₂ equivalente.

Si alguna vez pasaste por una cervecería de barrio al terminar un día de cocción, quizá viste los tambores de bagazo esperando en la puerta a que llegue el granjero. Detrás de esa escena hay horas de trabajo y combustible que la cervecería pone de su bolsillo sin que nada de eso aparezca a su favor en la contabilidad.

Jason Lavery, cofundador de Lavery Brewing Company en Erie, Pensilvania, lo dijo en el comunicado con que se presentó la ley.

Donar ese grano a los granjeros es algo de lo que estamos orgullosos, pero también requiere tiempo y recursos. La Brews to Barns Act nos daría un alivio tributario significativo que podríamos reinvertir directamente en nuestra cervecería.

¿Cuánto podría ahorrar una cervecería?

Las cervecerías pequeñas de Estados Unidos pagan una tasa federal reducida de 3,50 dólares por barril sobre sus primeros 60.000 barriles, de modo que una casa que produce 2.500 barriles al año debe al fisco unos 8.750 dólares por ese concepto.

Según los cálculos de la Brewers Association, si dona todo su bagazo para uso agrícola, podría generar créditos suficientes para dejar esa cuenta en cero.

Con 5.000 barriles, el ahorro potencial sube a 17.500 dólares anuales, mientras las cervecerías más grandes chocan con el techo de 35.000. Como el crédito nunca puede superar lo que la cervecería debe en impuesto especial, nadie recibiría un cheque del Tesoro por regalar su grano.

Para llegar a ese techo hace falta donar una cantidad de bagazo que, en peso seco, ronda las 200 toneladas al año.

[math]\text{libras para el tope} = \dfrac{35.000}{0{,}08}[/math]

[math]= 437.500 \text{ libras} \approx 198 \text{ toneladas}[/math]

Sumando a todas las cervecerías pequeñas e independientes del país, la Brewers Association estima que la ley podría devolverles hasta 38 millones de dólares al año.

¿Qué pasó con la versión de Pensilvania?

La idea se probó primero en Pensilvania, donde el representante estatal Ryan Bizzarro impulsó un proyecto con el mismo nombre, el HB 2234, que la Cámara estatal aprobó el 23 de junio de 2026 por 196 votos contra 6 y que ahora espera turno en el Senado.

La versión estatal duplica la generosidad de la federal, con 16 centavos por libra seca, aunque pone un techo de 5 millones de dólares anuales a la suma de todos los créditos.

Que dos de los impulsores del proyecto federal, Kelly y Thompson, sean de ese mismo estado no parece casualidad. Pensilvania combina una tradición cervecera larga con un campo lechero que conoce bien el valor de un alimento barato para sus vacas.

¿Llega a tiempo para la cerveza artesanal estadounidense?

La propuesta aparece cuando la cerveza artesanal de Estados Unidos lleva varios años perdiendo volumen y los cierres se acumulan, con casos tan sonados como el de Rogue Ales, que anunció el fin de sus operaciones tras 37 años. Bart Watson, presidente de la Brewers Association, defendió la ley en esos términos.

La Brews to Barns Act ofrece un alivio tributario práctico que permitiría a los cerveceros devolver más dinero a sus negocios.

Treinta y ocho millones de dólares al año repartidos entre miles de cervecerías no van a salvar a nadie de la quiebra, pero premian algo que el sector hacía gratis desde mucho antes de que alguien inventara la expresión economía circular. ¿Hay una forma más barata de ayudar a una industria que pagarle por lo que ya hace bien?

¿Cuándo podría entrar en vigor?

Por ahora, la Brews to Barns Act es solo un proyecto, que debe pasar por las comisiones, ser votado en la Cámara de Representantes y luego en el Senado antes de llegar a la firma presidencial.

Mientras tanto, la Brewers Association, que la convirtió en su prioridad para 2026 y la llevó como tema central a la visita de unos 100 cerveceros al Capitolio en febrero, buscará sumar más firmas de ambos partidos.

Hasta que eso ocurra, el bagazo seguirá saliendo cada tarde por la puerta trasera de las cervecerías rumbo a los establos, tibio todavía y con olor a pan, igual que siempre.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué es la Brews to Barns Act?

Es un proyecto de ley federal presentado el 22 de octubre de 2026 en la Cámara de Representantes de Estados Unidos por Mike Kelly y Brad Schneider. Crea un crédito contra el impuesto federal a la cerveza para las cervecerías pequeñas que donen su bagazo a granjas para uso agrícola.

2. ¿Cuánto dinero recibiría una cervecería por donar su bagazo?

El crédito es de 8 centavos de dólar por libra de bagazo donado, medida en peso seco, con un tope de 35.000 dólares al año por cervecería. No es reembolsable, porque nunca puede superar lo que la cervecería debe en impuesto especial federal.

3. ¿Qué se hace hoy con el bagazo de cerveza en Estados Unidos?

Las cervecerías estadounidenses generan unas 4,7 millones de toneladas métricas de bagazo al año. Cerca del 90% ya se reutiliza, principalmente como alimento para ganado o como compost. Las cervecerías pequeñas suelen regalarlo a granjas cercanas, pagando ellas el manejo y el transporte.

4. ¿La Brews to Barns Act ya es ley?

No todavía. El proyecto federal debe pasar por las comisiones y ser aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado. En Pensilvania existe una versión estatal, el HB 2234, que la Cámara estatal aprobó en junio de 2026 y que espera la votación del Senado estatal.

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Autor Carlos Uhart M.

Fundador y director de The Beer Times™. Certified Beer Server Cicerone©, juez BJCP y sommelier de cerveza. Autor de "Guía Práctica para Catar Cerveza", "Cocina y Coctelería con Cerveza" y otros cuatro libros sobre maridaje y cultura cervecera.

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