Por Czech Tourism
Pilsen (Plzeň) es la ciudad de Bohemia occidental, en la República Checa, donde nació en 1842 la cerveza Pilsner, la lager rubia que dio nombre al estilo. Tiene 187.863 habitantes (2026) y conserva la cervecería original de Pilsner Urquell, que hoy se puede visitar.
De alguna forma, la ciudad de Pilsen (Plzeň) recibió como regalo en su nacimiento esta destacada cerveza cuando, en el año 1295, el rey Venceslao II fundó la ciudad y otorgó a todos los ciudadanos, independientemente de su profesión, el derecho a fabricar cerveza; es decir, se les permitía tanto elaborarla como venderla directamente en sus casas.

Muchos de los pórticos renacentistas y barrocos de las casas burguesas donde antaño se hacía uso de tal derecho atestiguan ese famoso pasado.
Las numerosas cervecerías que siempre están repletas de gente, así como los restaurantes, las nuevas minicervecerías y la gran cantidad de eventos culturales celebrados, son una prueba de que los lugareños de hoy siguen desarrollando con gusto el legado de sus antepasados.
El nacimiento de la cerveza Pilsner
Fue en 1838 cuando el público de Pilsen contempló un inusual espectáculo. En medio de la plaza, justo frente al ayuntamiento, se derramaron treinta y seis barriles de la cerveza al no ser considerada apta para beber.
En esa época, en Pilsen prácticamente cualquier persona se dedicaba a la elaboración de la cerveza y cada día su calidad decaía considerablemente, de modo que los lugareños ya no eran capaces de competir con las fábricas de cerveza de Baviera.
Por este motivo, los burgueses unieron sus fuerzas para edificar la llamada Cervecería Burguesa (Měšťanský pivovar, en checo) e invitaron, para recibir su ayuda, al cervecero bávaro Josef Groll, hombre que gozaba de la mejor fama como maestro cervecero.
La Cervecería Burguesa se fundó en 1839 y Groll, que llegó a Pilsen con 29 años, elaboró el primer lote de la nueva cerveza el 5 de octubre de 1842, según la Ruta Europea del Patrimonio Industrial.
Este logró hacer una cerveza completamente diferente a la que pensaba, tal vez gracias a los distintos ingredientes y a la calidad del agua del manantial local.
El resultado fue colosal. La nueva cerveza lager tuvo un excelente aroma y sabor, que la Pilsner Urquell ha mantenido hasta el día de hoy. Un cronista de Pilsen recuerda este acontecimiento tal y como sigue:
Cuánta admiración ha sido colmada en el momento en el que apareció su color dorado y la espuma nívea flotando sobre ella, cuánto se han alegrado los bebedores al comprobar qué fuerte y exquisito sabor presenta este producto de la casa, un sabor que hasta ese momento no se había conocido en las cervezas.
En Pilsen podrás degustar la cerveza de la fábrica Pilsner Urquell en diversos lugares, como en la mayor cervecería de Bohemia y también podrás disfrutar de otras marcas y especiales cervezas en numerosas tabernas y restaurantes, así como en varias minifábricas de cerveza. Incluso podrás visitar el balneario de cerveza local.
Cervecerías de Pilsen
Durante mucho tiempo Pilsen ha gozado de la gracia de gobernadores. En el medievo y en la época del Renacimiento, la ciudad vivió un inusual apogeo.
Entre 1599 y 1600, Pilsen incluso se convirtió durante casi un año en la capital del imperio de los Habsburgo, cuando el emperador Rodolfo II se trasladó aquí desde Praga con toda su corte.
Los visitantes de la ciudad pueden seguir esta célebre etapa de la Pilsen renacentista observando los esgrafiados del ayuntamiento o el mismo escudo de la ciudad.
Este representa, entre otros signos, un galgo como prueba de la fidelidad hacia el emperador, el rey checo y la Iglesia durante las guerras husitas del siglo XV. El camello de oro lo concedió el emperador Segismundo en 1434, en recuerdo del último asedio husita, aunque la leyenda popular cuenta que fue un botín capturado a los sitiadores.
Una interpretación moderna de los símbolos de la ciudad se puede apreciar justo en el centro, en la plaza de Pilsen.
Cerca de la iglesia gótica de San Bartolomé, justo al alcance de la vista de la columna barroca de la peste, encontrarás una abstracta representación de los motivos de la galga, el camello y un ángel, en forma de majestuosas fuentes doradas que tienen muchos partidarios, así como adversarios entre los habitantes de Pilsen.
La torre de la catedral de San Bartolomé mide 102,6 metros y es la más alta de la República Checa. La columna de la peste que la acompaña data de 1681.
Renacimiento
El período de prosperidad finalizó en 1618 al ser la ciudad conquistada por las tropas del conde Mansfeld. Pilsen se convirtió durante mucho tiempo en una ciudad provincial y se quedó, injustamente, al margen del progreso del momento.
A pesar de todo, su «renacimiento moderno» surgió con gran vigor con la llegada de la revolución industrial en el siglo XIX. A finales del siglo XIX y principios del XX, no solo la industria prosperaba en Pilsen, sino también el arte.
La parte más intelectual de la sociedad, que constaba de numerosos miembros de la comunidad judía, invitó a Pilsen a famosos arquitectos, entre otros al mundialmente reconocido Adolf Loos, que diseñó aquí mismo un conjunto único de interiores burgueses.
Sin embargo, el fenómeno más importante de la Pilsen nueva era el teatro, tanto el clásico, como el de marionetas, que actualmente sigue siendo una gran tradición, por lo que hoy en día se siguen representando estas funciones en el Teatro Alfa o el Museo de las Marionetas.
Segunda Guerra Mundial
Desgraciadamente, en la Segunda Guerra Mundial Pilsen perdió a casi toda su comunidad judía, deportada en enero de 1942 al gueto de Theresienstadt. La ciudad sufrió además bombardeos aliados en abril de 1945, dirigidos a la estación de clasificación y a las fábricas Škoda.
El 6 de mayo de 1945 los habitantes de Pilsen saludaron con fuertes vítores a sus libertadores, la 16.ª División Acorazada del Tercer Ejército estadounidense del general Patton. Desde 1990 la ciudad lo recuerda cada mayo con el Festival de la Liberación, que incluye un convoy de unos 300 vehículos históricos.
Estos jóvenes soldados gozaron al completo de su llegada a la famosa ciudad que ofrecía buena cerveza. Solo después del año 1989, igual que las demás grandes ciudades checas, Pilsen retomó el aliento y pudo así iniciar una nueva vida.
Por fin, fueron reconstruidos el casco histórico y el círculo de parques, y Pilsen volvió a convertirse en una de las ciudades checas más hermosas.
Hoy en día atrae a sus visitantes no solo por su afamada cerveza, sino también por su tradición cultural. En 2015 fue Capital Europea de la Cultura, junto con la ciudad belga de Mons.
¿De dónde es la cerveza Pilsen?
La cerveza Pilsner es de Pilsen, en la República Checa, donde se elaboró por primera vez en 1842. Las marcas llamadas Pilsen que se venden en Sudamérica solo toman el nombre de la ciudad y del estilo, y ninguna se elabora en la ciudad checa.
En Perú, Pilsen Callao nació en 1863 en la cervecería que fundó el alemán Federico Bindels en el puerto del Callao, según Mercado Negro. Hoy la produce Backus, del grupo AB InBev, en su planta de Ate, en Lima.
En Paraguay, Pilsen es la cerveza de la Cervecería Paraguaya, fundada en 1910, y se lanzó en 1912, lo que la convierte en la marca más antigua del país según ABC Color. En Uruguay la elabora Fábricas Nacionales de Cerveza, en Montevideo, también del grupo AB InBev.
La cervecería de Pilsner Urquell hoy
Desde 2017 la cervecería Plzeňský Prazdroj, que elabora Pilsner Urquell, pertenece al grupo japonés Asahi. La compró a AB InBev en el reparto de los negocios de SABMiller en Europa central y del este, anunciado en diciembre de 2016 por 7.300 millones de euros.
La visita guiada dura unos 100 minutos y recorre parte de sus 9 kilómetros de bodegas, donde una parte de la cerveza todavía fermenta en barricas de roble. En 2024 ganó el premio de los World Travel Awards a la mejor visita cervecera de Europa.
Junto a la cervecería, el Museo de la Cervecería es el punto de partida de un recorrido de unos 800 metros por los subterráneos históricos de la ciudad, a entre 5 y 7 metros de profundidad. En Praga, la marca tiene además su propio centro de visitantes, distinto de la cervecería original.
Si quieres entender el estilo antes de viajar, revisa las diferencias entre la Pilsner checa y la alemana y la columna de Andy Crouch sobre la Pilsner para todo el mundo.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Dónde está Pilsen?
Pilsen (Plzeň) está en Bohemia occidental, en la República Checa, a unos 90 kilómetros al oeste de Praga. Es la cuarta ciudad del país y tiene 187.863 habitantes, según la Oficina Checa de Estadística (2026).
2. ¿Por qué Pilsen es la cuna de la cerveza Pilsner?
Porque allí el cervecero bávaro Josef Groll elaboró el 5 de octubre de 1842 la primera lager rubia de este tipo, en la Cervecería Burguesa que fundaron los ciudadanos en 1839. Esa cerveza es la actual Pilsner Urquell y dio nombre al estilo.
3. ¿De dónde es la cerveza Pilsen que se vende en Perú, Paraguay y Uruguay?
Son marcas locales que solo toman el nombre de la ciudad checa y del estilo. Pilsen Callao es peruana (1863, hoy de Backus), la Pilsen paraguaya es de la Cervecería Paraguaya (1912) y la uruguaya la elabora Fábricas Nacionales de Cerveza.
4. ¿Se puede visitar la cervecería Pilsner Urquell?
Sí, la visita guiada dura unos 100 minutos y recorre las bodegas históricas, donde parte de la cerveza aún fermenta en barricas de roble. En 2024 ganó el premio de los World Travel Awards a la mejor visita cervecera de Europa.
5. ¿Quién es el dueño de Pilsner Urquell?
Desde 2017 pertenece al grupo japonés Asahi, que compró a AB InBev los negocios de SABMiller en Europa central y del este. Antes, desde 1999, había sido propiedad de SABMiller.
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