Waffles y cerveza, probablemente dos de las mejores cosas que Bélgica ha aportado al mundo culinario, se reúnen aquí en una sola receta que podrás explorar en las múltiples dimensiones de posibilidades que juntos pueden brindar.

La leyenda dice que el chef del Príncipe de Lieja elaboraba un gofre espeso cubierto con azúcar caramelizada, el que más tarde sería conocido como el primer waffle o gofre de Lieja, hoy en día una de las variedades más populares del país.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de waffles a la cerveza contiene aproximadamente 480 kcal, 65 g de carbohidratos, 22 g de grasas, 10 g de proteínas, 2 g de fibra, 32 g de azúcares, 160 mg de colesterol y 280 mg de sodio.
Receta de gofres o waffles a la cerveza
Recuerda que puedes utilizar tu estilo de cerveza favorito en esta preparación, desde una neutra American Lager, una equilibrada Amber Ale, una Hazy IPA muy frutal o una ligeramente tostada Porter.
Preparación: 2 horas
Cocción: 20 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 250 g de harina
- 200 ml de cerveza
- 200 ml de leche
- 125 g de azúcar
- 100 g de mantequilla derretida
- 3 huevos
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- 1 pizca de sal
Preparación
- En un bol mediano de vidrio, cernir la harina y los polvos de hornear, abrir una corona en el centro y añadir los huevos, la mantequilla, el azúcar, la cerveza, la leche y una pizca de sal.
- Revolver todos los ingredientes hasta obtener una masa de textura homogénea. Reposar durante dos horas.
- Precalentar la gofrera, engrasarla y cocinar los gofres vertiendo una cantidad adecuada de masa sobre los moldes con un cucharón y cocinar entre 3 a 5 minutos hasta que estén dorados. Reservar tibios.
- Si deseas waffles extra crujientes, una vez listos, colócalos un par de minutos en el tostador de panes. Servir los waffles o gofres con acompañamientos dulces o salados a elección.
Consejos para unos waffles perfectos
- Para que los polvos de hornear y las proteínas de la harina reaccionen de forma óptima, asegúrate de que tanto la leche como la cerveza estén a temperatura ambiente. Si la cerveza está muy fría, la mantequilla derretida se solidificará formando pequeños grumos en la masa, afectando la uniformidad del dorado.
- Al verter la masa en la gofrera caliente, el alcohol de la cerveza se evapora mucho más rápido que el agua. Esta rápida evaporación crea burbujas de aire más grandes y paredes de masa más delgadas, lo que resulta en un interior extremadamente aireado y un exterior mucho más crujiente.
Preguntas frecuentes (FAQs)
1. ¿El sabor a cerveza es muy fuerte?
No, la mayor parte del alcohol se evapora. Lo que queda es un sutil aroma a malta y cereal que resalta el dulzor del azúcar. Si usas una Lager será imperceptible; si usas una Stout, notarás notas a cacao.
2. ¿Por qué es necesario el reposo de dos horas?
Durante este tiempo, el gluten de la harina se relaja y el almidón se hidrata completamente. Esto evita que los waffles queden elásticos o «gomosos», permitiendo que suban con facilidad.
3. ¿Puedo usar cerveza negra?
Sí, las cervezas tipo Porter o Stout funcionan de maravilla, aportando un color café profundo y notas de chocolate que combinan excelente con miel de palma o frutos rojos.
4. ¿Se pueden congelar los waffles preparados?
Sí. Una vez fríos, guárdalos en bolsas herméticas. Para consumirlos, ponlos directamente en el tostador y recuperarán su textura crujiente original al instante.
5. ¿Qué pasa si mi masa está muy líquida?
La densidad puede variar según la marca de harina. Si tras el reposo la notas demasiado fluida, añade una cucharada extra de harina cernida y deja reposar 10 minutos más antes de cocinar.
Historia y origen de los wafles
La historia del waffle (o gofre) está ligada a la identidad de Bélgica. La variante más célebre, el gofre de Lieja, nació en el siglo XVIII cuando el chef del Príncipe de Lieja creó una masa densa con azúcar perlado que caramelizaba al fuego. La inclusión de cerveza en la mezcla no es casualidad; los panaderos belgas descubrieron que el gas carbónico y las levaduras residuales de sus famosas cervezas actuaban como un agente leudante natural, aportando una ligereza y un aroma tostado que el agua o la leche no lograban por sí solas.
- Recomendamos
- Los mejores libros de Michael Jackson: «The Beer Hunter»
- Las mejores herramientas y utensilios necesarios para preparar cócteles

