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Alemania tiene una de las tradiciones cerveceras más ricas del mundo, con estilos regionales que van de la Hefeweizen bávara a la Kölsch de Colonia. Estas son 10 cervezas alemanas clásicas que vale la pena probar al menos una vez, cada una representativa de un estilo y de una región. Muchas se sirven en vasos y jarras pensados para cada estilo.

La elección de las mejores cervezas alemanas siempre depende del gusto de cada uno. Esta selección reúne 10 de las más populares y representativas.
1. Weihenstephaner Hefe Weissbier
Weihenstephan se considera la cervecería en funcionamiento más antigua del mundo, con una tradición que se remonta al año 1040 en Baviera. Su Hefeweizen es una cerveza de trigo turbia de estilo bávaro, con notas dulces de levadura y aromas que recuerdan al plátano maduro. Es refrescante y funciona bien antes de una comida o con una cena ligera.

2. Spaten Oktoberfest
En 1872, Josef Sedlmayr presentó en la Oktoberfest una lager ámbar elaborada en marzo para beberse en otoño, la Ur-Märzen, considerada la primera cerveza de Oktoberfest de estilo Märzen. Hoy la Spaten Oktoberfest continúa esa receta.
La Oktoberfestbier solo pueden elaborarla seis cervecerías de Múnich, Augustiner, Hacker-Pschorr, Hofbräu, Löwenbräu, Paulaner y Spaten. La de Spaten es de color ámbar, con dulzor de malta y ligeras notas tostadas.

3. Aecht Schlenkerla Rauchbier
Es más difícil de encontrar que las anteriores, y la Schlenkerla Rauchbier vale la pena si tienes la oportunidad de conseguir una botella.
Schlenkerla es una taberna cervecera de Bamberg documentada desde 1405 que todavía elabora esta intensa cerveza con malta ahumada.
Sus aromas ahumados recuerdan al cuero y a la carne seca, y acompaña muy bien un plato caliente de la cocina franconia.

4. Paulaner Salvator Doppelbock
Es una de las cervezas alemanas más reconocidas de Europa.
Paulaner es una cervecería de gran tradición, y su Salvator es una Doppelbock de baja fermentación con mucho sabor y aromas de especias tostadas, caramelo y azúcar quemada.

5. Schneider Weisse Aventinus Eisbock
Es una cerveza de trigo y maltas oscuras que Schneider Weisse elabora desde 2002 concentrando su Aventinus. El Eisbock se obtiene congelando parte de la cerveza y retirando el hielo, que es sobre todo agua, así que el resultado queda más concentrado.
El Aventinus Eisbock alcanza un 12% de alcohol, con mucho cuerpo y notas de fruta negra, caramelo y especias. Combina bien con quesos intensos y postres de chocolate.

6. Augustiner Hell
Augustiner, fundada en 1328, es la cervecería más antigua de Múnich, y su Hell es la cerveza preferida por muchos habitantes de la ciudad.
Es espumosa y suave, refrescante y seca a la vez, muy fácil de beber. La malta y el lúpulo se equilibran en un perfil nítido y limpio, ideal para calmar la sed en cualquier momento.

7. Gaffel Kölsch
La Kölsch es una cerveza alemana refrescante y ligera, típica de las terrazas de Colonia, donde se bebe ronda tras ronda.
Solo puede llamarse Kölsch la que se elabora en Colonia y sus alrededores. Tiene un suave aroma afrutado, lúpulo moderado y se sirve en vasos estrechos de 200 ml llamados Stange.

8. Berliner Kindl Weisse
Berliner Kindl Weisse es una de las marcas más conocidas del estilo Berliner Weisse, una cerveza de trigo ácida y ligera que es un clásico del verano en Berlín.
El estilo tiene una larga historia. Según una anécdota muy repetida, las tropas de Napoleón que ocuparon Berlín en 1806 la llamaron «el champán del norte» por su carácter chispeante y elegante.

9. Radeberger Pilsner
Radeberger es una Pilsner alemana limpia y refrescante, fácil de beber y buena compañera de casi cualquier comida.
Es una Pilsner clásica que cumple con lo que se espera del estilo, con un amargor de lúpulo marcado que deja un final seco y bien definido.

10. Ayinger Celebrator Doppelbock
La Celebrator es una Doppelbock de color casi negro con reflejos rojizos y una espuma beige cremosa.
Su sabor combina caramelo, café, cacao, regaliz y frutas negras, fruto del equilibrio entre distintas maltas, el alcohol y un lúpulo discreto. Es una de las Doppelbock más apreciadas por los catadores.

Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué es el Reinheitsgebot o Ley de Pureza alemana?
Es una norma decretada en Baviera en 1516 que establecía que la cerveza debía elaborarse solo con agua, cebada y lúpulo. La levadura se añadió después, cuando se conoció su papel en la fermentación. La legislación actual es más flexible, y muchas cervecerías alemanas tradicionales siguen presentando su cerveza como elaborada según ese estándar.
2. ¿A qué temperatura se debe servir la cerveza alemana?
Depende del estilo. Las variedades ligeras como Helles y Pilsner se sirven entre 6 y 8 °C, las de trigo entre 8 y 10 °C, y las oscuras o potentes como las Doppelbock expresan mejor su complejidad entre 10 y 12 °C.
3. ¿Por qué se mira a los ojos al brindar en Alemania?
En el brindis alemán, o Prost, es costumbre mantener el contacto visual con la otra persona al chocar los vasos. Desviar la mirada se considera descortés, y según una superstición popular trae siete años de mala suerte en la vida amorosa.
4. ¿Cuál es la diferencia entre una Helles y una Pilsner?
Ambas son lagers rubias con perfiles distintos. La Helles nació en Múnich y tiene un perfil maltoso, con cuerpo y un dulzor suave que predomina sobre el amargor. La Pilsner es más seca y nítida, con un amargor de lúpulo más marcado, y es más popular en el norte y el oeste del país.
5. ¿La cerveza alemana es más fuerte que la del resto de Europa?
En general no. Las cervezas de consumo diario, como Pilsner, Weizen o Helles, tienen entre 4,5% y 5,5% de alcohol, similar a la media europea. La fama de cerveza fuerte viene de estilos como Bock, Doppelbock o Eisbock, que superan el 7% y en el caso del Aventinus Eisbock llegan al 12%.
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